Crisis prepaga

Crisis prepaga
El Gobierno ayer fijó un techo de 8% de aumento anual en los aranceles de la medicina prepaga. Las entidades que prestan el servicio lo consideran irrisorio y no acatarán la medida. Ya se están aplicando incrementos muy superiores
La crisis de la medicina prepaga ya no se puede ocultar. Pero el Gobierno nacional insiste en intentar tapar el sol con un dedo. Ayer, la administración K, de la mano de su lugarteniente Guillermo Moreno (secretario de Comercio Interior), salió a advertir a las compañías que no aceptará aumentos en los aranceles de más del 8% este año, a pesar de que desde fines del mes pasado comenzaron a aplicar una suba del 12% promedio.

La secretaría de Comercio Interior también informó que inspectores de la secretaría realizarán operativos para verificar si las empresas cumplen con la medida. En los últimos días, las compañías concretaron los mencionados aumentos promedios del 12%, y prometen otro ajuste del 7% entre marzo y abril.

Esos aumentos estaban previstos para septiembre y diciembre de 2009, pero en ese momento el Gobierno frenó esas subas. Si bien el Ejecutivo no tiene atribuciones formales para impedir una suba en las cuotas (el sector está desregulado), las prepagas prefirieron congelar la suba tras recibir la promesa de que podrían aumentarlas más adelante. Aún así, muchas compañías optaron por registrar las subas en las cuotas, deduciendo de las facturas el mismo porcentaje del aumento como una bonificación.

Desde hace unos días atrás, las empresas prepagas empezaron a mandar las facturas con los aumentos o eliminando la bonificación, que es lo mismo. Actualmente, un plan mediano individual ronda los $ 400 y un matrimonio adulto ronda entre los 900 y 1.000 pesos.

Según pudo saber este diario, prácticamente ninguna prepaga haría lugar al planteo oficial de fijar un tope de aumento en el arancel del 8%, y más teniendo en cuenta que este sector no recibe ningún subsidio del Estado.

Alberto Breinlinger, gerente de Amep, señaló a Hoy que el aumento que quiere autorizar el Gobierno "resulta irrisorio", teniendo en cuenta los gastos a los que se tienen que hacer frente. Concretamente, desde las prepagas aseguran que, en el rubro prestaciones, tanto médicos como clínicas exigirán aumentos en los aranceles no inferiores al 15%.

Cimara, una de las cámaras que representa a las prepagas, sostiene que en el costo de la medicina privada "el Estado tiene un rol de alta responsabilidad". Y eso porque básicamente deben cubrir el Programa Medico Obligatorio (PMO), que "resulta enormemente abarcativo y de libre acceso, lo cual dificulta su financiamiento". Además, "el PMO excluye la posibilidad de ofrecer coberturas parciales adecuadas a sexo y edad, lo que permitiría acotar costos y mejorar precios", concluye Cimara.

Los alcances

Las empresas de medicina prepaga (que pueden adoptar la forma de sociedades anónimas, de responsabilidad limitada, simples asociaciones o fundaciones) brindan -en general- servicios de cobertura de salud a cambio de una cuota mensual. La actividad carece de regulación legal específica, por lo que los contratos se rigen por las normas generales y la ley de Defensa del Consumidor.

En los contratos se disponen diferentes planes de cobertura y a distintos precios. Es muy importante tener en cuenta que el contrato opera como una especie de seguro de cobertura, es decir, se ofrecen las prestaciones con base en las cuotas que se van abonando regularmente y por adelantado, ya que ante la falta de pago de las mismas opera una suspensión de los servicios y luego la conclusión del contrato.

Los contratos pueden ser de plazo indeterminado, o bien por un período establecido: mensual o anual y con renovación automática. Es importante destacar que, a partir del año 1997 y ante la entrada en vigencia de la ley nº 24.754, las empresas de medicina prepaga deben cubrir, como mínimo y en todos los diferentes planes que ofrezcan -básicamente-, todas las prestaciones previstas en la resolución del ministerio de Salud y Acción Social nº 247/96, denominada Plan Médico Obligatorio (PMO).

Allí se establece toda una serie de prestaciones básicas referidas a atención primaria y secundaria; internación; tratamientos ambulatorios, odontológicos; plan materno infantil; prótesis y medicamentos, entre otras prestaciones, que son de cumplimiento obligatorio para las empresas.

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