Por la crisis, piden que se revise el esquema impositivo vigente

Coinciden en el planteo los sectores turístico-gastronómico y el rural. Solicitan que el Gobierno evalúe prórrogas o quitas en algunos tributos.
La crisis, que golpea con fuerza a diversos sectores de la actividad privada, hizo surgir un planteo que, aunque por ahora no es conjunto, coincide en su esencia: revisar el esquema impositivo para prorrogar vencimientos y, en lo posible, eximir de algunos tributos a quienes aportan al aparato productivo local.

Impulsado por las urgencias económicas, el reclamo surgió ayer desde dos sectores: el turístico-gastronómico y el rural, ambos afectados por la caída de la actividad económica, que se suma a circunstancias propias de cada ámbito: el parate por la gripe A de un lado, y factores climáticos por otro.

El titular de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares y Afines, Roberto Brunello, presentó ayer una nota al Gobernador y solicitó audiencia al ministro de Hacienda para pedir un diferimiento en los vencimientos de impuestos provinciales e incluso de los servicios públicos que hoy administra el estado (energía y agua) para las empresas del rubro. "Estamos pidiendo el diferimiento de los pagos inmobiliarios y de los ingresos brutos. La intención es conseguir una reprogramación de las fechas de vencimiento para poder paliar esta situación. También estamos pidiendo el reordenamiento de los pagos de servicios, tanto de luz como de agua, y juntarnos con el ministro de Hacienda para ver qué podemos hacer con esta situación", detalló Brunello tras ofrecer un panorama sombrío del sector hotelero y gastronómico en la provincia y con peores condiciones para las localidades del interior.

Brunello recordó que el grueso de las firmas hoteleras y gastronómicas son emprendimientos familiares o pymes que no tienen espaldas suficientes como para soportar una crisis tan prolongada. En ese sentido, rememoró que el turismo local cayó en desgracia a partir del conflicto campo-Gobierno y desde entonces no logró recuperarse.

"A partir de la visagra que fue el campo, la actividad viene atravesando situaciones difíciles: los cortes de ruta que hicieron que la gente viaje menos; el desabastecimiento de productos, la crisis energética del verano en la provincia con mercadería tirada por ruptura de la cadena de frío; después vino el dengue, ahora la gripe A y encima las malas políticas en turismo que se han implementado en la provincia. Es una suma de todo que ha llevado a las condiciones en las que estamos hoy", precisó el empresario. Con ese telón de fondo que consideró demanda una urgente atención del Estado, Brunello reclamó una respuesta.

"No pedimos una quita, queremos reacomodamientos de vencimientos y, si de la conversación con el Gobierno sale que algo se pueda reducir o anular, obviamente será bienvenido, aunque somos conscientes de que el Gobierno también necesita plata", puntualizó.

Reclamo agrario

Como vocera del sector rural, Myriam Juárez -titular del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Estibadores (Renatre)-, realizó un planteo similar: "Hay que tener en cuenta que el gasto público se sustenta por lo que producen y tributan los privados. Por es necesario dialogar. Y dialogar implica negociar".

Para Juárez, la negociación con el Gobierno debe tomar dos carriles: por un lado "generar un esquema fiscal de emergencia que permita llegar a 2011" y "aportar soluciones a los temas más urgentes y a las distorsiones que han sido introducidas en los últimos años en el aparato productivo". Aquí -señaló- el reclamo se direcciona tanto al Gobierno provincial como al nacional.

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