Crisis Pesquera: La peor temporada de la historia

Si bien se considera que puede ser estacional, existe alta preocupación por la escasez de un recurso que generaba mano de obra genuina en los puertos patagónicos. Hoy se reúne la Mesa de Concertación pesquera en Buenos Aires.
Cuando quedan alrededor de once barcos poteros operando en el caladero nacional sobre el recurso calamar, un informe técnico confeccionado por el INIDEP que fue presentado hace pocos días ante el Consejo Federal Pesquero indica una disminución significativa de la biomasa y de la numerosidad del Illex respecto a los años anteriores, lo que convierte a esta temporada en la peor de la historia de la pesquería.

Hasta fines de abril, 88 buques contabilizados, 69 argentinos y 19 de la (FPAIM) Flota potera que opera alrededor de Islas Malvinas y 162 arrastreros llevaban capturadas 47.227 toneladas, un número muy inferior si se lo compara con la temporada anterior donde las capturas totales sin contar la FPAIM fue de 256.046 toneladas. Aunque vale aclarar que la pesca en aguas adyacentes tampoco fue buena, ya que la flota extranjera que opera allí habría capturado 60 mil toneladas.

Empresas en crisis

De todos modos, pese a la apertura al Norte del paralelo 46, las capturas no tuvieron un repunte significativo lo que produjo que muchos barcos regresaran a puerto despidiéndose de la temporada, como ocurrió con los buques de las operadoras españolas Vieira, Empesur y Arbumasa que no llegaron a completar ni siquiera media bodega luego de haber permanecido un mes de marea, dando de ese modo por perdida la zafra, con el agravante de que los operarios tendrán serias dificultades para procesar ante la falta de materia prima.

"Aquí hay dos factores que jugaron en contra desde el inicio de la temporada; por un lado la crisis internacional y los bajos valores de la especie en el mercado, y otro factor negativo fueron los altos costos de explotación que hizo que la pesquería ya no fuera rentable para las empresas", confió el presidente de CAPA Fernando Georgiadis, admitiendo que como resultado de esta temporada crítica al menos tres empresas dedicadas a la pesca del calamar entraron en cesación de pagos.

Si bien el dirigente empresarial evitó mencionarlas, se supo que dos de ellas son Agua Marina y X in Shi Hi, empresas que operan desde hace tiempo en puertos patagónicos ocupando mano de obra local tanto en la estiba como en personal de marinería.

En ese sentido, el diario Crónica publica los dichos de un empresario que pidió mantener su nombre en reserva, quien indicó que la asistencia que tuvo el sector fue nula en comparación con las empresas dedicadas a otra pesquería. "Quizás no sea correcta la palabra, pero en algún sentido fuimos discriminados; se hicieron promesas y anuncios que nunca se cumplieron, sabían que estábamos en un momento crítico pero se pateó la pelota para ganar tiempo, y hoy las empresas que nos dedicamos al calamar estamos prácticamente fundidas; la temporada ya está terminada con el saldo más negro de la historia de la pesquería" señaló, acotando luego que "si bien es cierto que en estos últimos días el precio del calamar repuntó, pero a las empresas ya no les queda stock, y que el precio suba en este momento da exactamente igual porque la mayoría debió malvender el producto para cubrir el pago de sueldos al personal".

Para el empresario calamarero que posee cuatro buques que operan de manera selectiva sobre la especie, dos de los cuales directamente no salieron a la pesca, el repunte económico que favoreció el producto llegó demasiado tarde y en un momento complicado ya que "tampoco hay calamar y los compradores no compran de a pequeñas cantidades, solicitan contenedores, y la pesca realmente fue lapidaria; muchos barcos pescaron 100 Kg en un día cuando la pesca normal de un solo día es de 18 a 30 toneladas, definitivamente, el actual fue un año crítico en todo sentido", concluyó.

En Puerto Deseado, los desembarques del calamar fueron también los más bajos, el movimiento de la flota potera que ocupaba centenares de obreros desapareció sembrando la desocupación y dejando huérfanos a decenas de camiones que efectuaban el traslado de la materia prima desde el muelle a la planta; "muchos nos metimos en créditos para arreglar las máquinas o para comprar algún camión, pero hoy el puerto sin calamar no es rentable, el calamar mueve volúmenes, es más gente en las descargas, más gente en los embarques, ahora nos estamos defendiendo con el langostino, pero cuando éste se acabe el pueblo va ser un pueblo fantasma", confió un trabajador.

Encuentro clave

Hoy en Buenos Aires se reunirá la Mesa de Concertación, impulsada por el Gobierno provincial. De la misma participarán además de las autoridades de pesca de la provincia, los intendentes portuarios, los gremios del sector y la totalidad de las empresas que operan en las aguas santacruceñas. Se busca acordar políticas que tiendan a "capear el temporal", indicaron a La Opinión Austral algunos de los participantes. Existe coincidencia en lo expresado por Rodolfo Beroiz, quien indicara a este diario, días atrás, que "lo peor que podemos hacer es desmantelar el aparato productivo de la pesca, porque cuando la crisis pase, no tendríamos pescado para vender".

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