La crisis les pega a las golosinas

La crisis les pega a las golosinas
Fabricantes y distribuidores sostienen que sus ventas cayeron un 10 por ciento este año
La crisis no perdona ni a las golosinas. A pesar de que, tradicionalmente, se trata de uno de los últimos negocios en sufrir los efectos de la recesión, los fabricantes y distribuidores de caramelos, chocolates y alfajores afirman que en los primeros tres meses del año sus ventas cayeron un 10 por ciento en promedio.

"Comparada con otros sectores, la situación de los quioscos no es tan grave. En promedio, la caída en las ventas ronda el 10 por ciento, aunque también se nota cierta tendencia de parte de los consumidores a gastar menos. Es muy raro que por la crisis una madre deje de comprar un huevo de chocolate para su hijo en Pascuas, pero lo que ya se ve es que la gente se vuelca a productos más baratos y presentaciones más chicas", explicó José María López, vicepresidente de López Carrillo.

Esta firma es una de las principales distribuidoras de golosinas y cigarrillos que participa de la 7a. Exposición de Golosinas, Galletitas y Artículos Varios para el Kiosco, que termina hoy en el complejo Costa Salguero.

En la empresa sostienen que el mayor impacto en las ventas se registra en los quioscos independientes y destacan como otro signo de las crisis la decisión cada vez más generalizada de trabajar con precios diferenciados según la hora.

"Las ventas en las estaciones de servicio se mantuvieron en los mismos niveles que en 2008, mientras que los quioscos son los que están más golpeados no sólo por la recesión, sino también por la inseguridad. En este sentido, es cada vez más común que los quioscos apliquen recargos en sus precios después de las 22 como una forma de compensar los mayores peligros de trabajar de noche", explicó López.

Cadena de pagos

En la Asociación de Distribuidores de Golosinas y Afines (Adgya) -la entidad que reúne a las principales distribuidoras y mayoristas de golosinas- explican que la caída en las ventas no es generalizada. "Las ventas de chocolates se resintieron un poco, pero la demanda de alfajores se mantiene, en muchos casos porque muchos consumidores optan por un alfajor como reemplazo de un alimento tradicional", sostuvo Ricardo Lorenzo, gerente de Adgya.

La preocupación de los distribuidores es compartida por los fabricantes de golosinas. Los dueños de Jorgito explican que el mayor impacto se siente en la cadena de pagos.

"El mayor problema que enfrentamos hoy no pasa tanto por vender menos, sino por cómo cobrar. La cadena de pagos se resintió muchísimo en las últimas semanas", explicaron en la fábrica de los tradicionales alfajores.

En la fábrica de caramelos Lipo, por su parte, explican que hasta ahora pudieron sobrellevar la crisis a costa de promociones y reducciones de márgenes. "El quiosco no está exento de la crisis. En nuestro caso puntual somos un poco la excepción a lo que se escucha en la industria, porque logramos mantener nuestros volúmenes de venta, pero para lograrlo tuvimos que ser muy agresivos en materia de promociones y sacrificar rentabilidad", explicó Adrián Sánchez, gerente de marketing de Lipo.

El mercado de las golosinas a nivel nacional mueve más de US$ 1000 millones anuales y en promedio los argentinos consumen 3,5 kilos por año, que se comercializan básicamente a través de más de 100.000 quioscos y maxiquioscos distribuidos en todo el país.

En el sector explican que las golosinas representan en promedio el 50 por ciento de la facturación de los quioscos, mientras que la otra mitad corresponde a la venta de cigarrillos. La rentabilidad de cada rubro, sin embargo, está muy lejos de ser pareja. El margen de ganancia bruta de los caramelos, chocolates y alfajores para los quiosqueros oscila entre un 40 y un 50 por ciento frente al 8 por ciento que aportan los cigarrillos.

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