La crisis ya paraliza al mercado inmobiliario en los countries.

La situación alcanza a la construcción y la venta de propiedades. Sólo hay demanda en el segmento de clientes que buscan una primera vivienda económica. La inversión se refugia en los condominios.
Ante el escenario de crisis global que impacta también en la Argentina, el mercado inmobiliario en Pilar se adapta, se transforma, se resiente, trata de sobreponerse y de responder a la escasa demanda de quienes se animan a pesar de todo a concretar la compra de alguna propiedad.

Pero según los principales referentes de la construcción y la venta de inmuebles en el distrito, el colapso financiero mundial produjo que se retrajeran casi en un 100% las operaciones en el segmento más emblemático del mercado inmobiliario pilarense: el de los countries y los barrios privados.

Así lo manifestó, por ejemplo, el arquitecto y desarrollador Jorge Tenesini, quien señaló que el parate en ese nicho es total. "Las cosas cambian y se transforman. Yo creo que la construcción de viviendas en countries y barrios privados ha caído no en un 20 o un 30%, sino en un 100%, o por lo menos en un 90%", sentenció.

Sin embargo, Tenesini señaló que lo que mantiene con vida al mercado inmobiliario local es la figura de los condominios, el único producto que en la actualidad registra, a su criterio, algún grado de demanda.

"Han aparecido otros productos que tienen que ver con la crisis, como los condominios que son el cuarto eslabón de la vivienda en la Zona Norte; hay de menor, de mayor y de alto nivel. Están sustituyendo a la casa en el country o en el barrio privado", sostuvo el arquitecto.

Para justificar los motivos que generan este fenómeno el desarrollador argumentó: "como siempre, se castiga muchísimo a la clase media. Estas crisis deterioran y van degradando a la clase media que es la que vive en el barrio privado. Esas casas de 200 o 300 metros prácticamente están sufriendo una nulidad total y se están vendiendo a precios irrisorios casas que costaron 1.000 dólares el metro, ofreciéndose al 50% de su valor. Esto se está dando en toda la Zona Norte, no sólo en Pilar".

En el mismo sentido, la productora inmobiliaria Haydée Burgueno aseguró que el único producto que en la actualidad registra un nivel aceptable de demanda es el de las casas a bajo costo ubicadas en los complejos de condominios destinadas a la primera vivienda.

"Si bien concretamos en enero alguna operación por lotes en barrios privados, hoy lo que tiene más salida es la vivienda barata para parejas jóvenes que buscan su primera propiedad. Los inversores también apuntan hoy a este tipo de productos porque son los únicos que se pueden alquilar a aquellos que buscan una casa para irse a vivir redituando una buena renta", explicó Burgueño.

Sobreviviendo

Sobre ese vuelco experimentado por el mercado de inmuebles a nivel local, Tenesini agregó: "el condominio está creciendo a pasos agigantados porque eliminamos el costo del terreno caro y grande; eliminamos los gastos de piscina, de mantenimiento y de césped; y tenemos una vivienda también que va a valer lo mismo hoy o dentro de tres meses porque están valuadas en dólares. Cambió la estrategia de construir viviendas y el condominio es la nueva figura. Creo que eso es lo que va a sustentar la construcción de viviendas y no la va a hacer caer totalmente. No es la panacea del mercado de la construcción pero es el producto para paliar la crisis".

Por otra parte, Burgueño consideró que uno de los efectos positivos causados por la crisis fue el de provocar un sinceramiento en los precios de las propiedades que, en tiempos de bonanza económica, se encontraban sobrevaluados.

Caída en el 2008

En Capital también se resienten las ventas

El mercado inmobiliario en la ciudad de Buenos Aires se contrajo en un 6% durante 2008, en relación al año anterior, reveló el Colegio de Escribanos de la Capital Federal. De acuerdo con la cantidad de escrituras realizadas, el Colegio consideró que sólo «en diciembre, la depresión en las ventas fue muy fuerte».

En 2008 en Buenos Aires se concretaron 69.098 escrituras contra 73.537 firmadas en 2007. Sin embargo, el monto de esas operaciones fue 6% mayor al pasar de 15.565 millones de pesos (4.600 millones de dólares) a 16.548 millones de pesos (5.250 millones de dólares) en 2007. En 2008, sólo en los meses de febrero, abril, mayo y julio la cifra de escrituras formalizadas fue mayor que las de los mismos meses de 2007. En noviembre pasado la caída fue casi del 24% y en diciembre siguiente la contracción alcanzó 31,5% en el número de escrituras, en relación a iguales meses del año pasado. «De hecho, el último mes de 2008 fue el peor del año en cantidad de operaciones concretadas desde 1998», agregó el Colegio de Escribanos.

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