Por la crisis, pactan congelar salarios.

Los trabajadores privilegiaron la reactivación de la planta; habrá suspensiones con pagos del 70% del sueldo.
La empresa Paraná Metal y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) firmarán hoy a las 11, en el Ministerio de Trabajo, un acuerdo que permitirá retomar la producción de la autopartista, inactiva desde hace más de un mes. El pacto implica que los trabajadores no recibirán subas salariales al menos hasta marzo de 2010, y que una parte de ellos quedará en los próximos meses bajo un régimen de suspensiones, cobrando el 70% su ingreso neto.

El martes por la noche, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, le había entregado a los representantes de la firma y del sindicato, una propuesta para un acuerdo. Mientras que la metalúrgica ya había aceptado el texto, los trabajadores de la planta, ubicada en la localidad santafecina de Villa Constitución, hicieron ayer su votación. Según informó la UOM, el 89,4% de los votos fue por el sí, en tanto que el 10,3% optó por el no.

El pacto establece una nueva estructura salarial, para adecuarla a la tabla de remuneraciones vigente por el convenio colectivo 260, de la actividad metalúrgica, aunque a los valores allí fijados se sumarán suplementos del 10, 15, 20 o 25%, según la categoría.

Los salarios de Paraná Metal son superiores en un 35% promedio a los del convenio metalúrgico, según afirmaron fuentes del sector.

El diferencial, según el texto, se cobrará como un "adicional salarial", que se calculará como la diferencia entre lo percibido "como promedio de salario bruto (excluidas horas extras) entre los meses de marzo y octubre de 2008" y los valores del convenio de la actividad con los suplementos dispuestos. A medida que se incrementen los salarios del convenio general de la UOM, esos montos adicionales irán trasladándose al salario propiamente dicho de los empleados de Paraná Metal. Pero eso no se traducirá en que llegue más dinero al bolsillo.

Según afirmó a LA NACION el secretario general de la UOM en Villa Constitución, Alberto Piccinini, el pacto tampoco implicará reducción de los salarios. "Eso pedía inicialmente la empresa, pero fue rechazado", dijo.

Una cláusula del texto votado determina que en el primer trimestre de 2010 las partes se sentarán a negociar "el modo de aplicación de un eventual incremento salarial de la actividad metalúrgica en la empresa" ese año.

Por su parte, el Ministerio de Trabajo mantendrá durante este año y el próximo el subsidio de $ 600 por trabajador, pagado en el marco del Programa de Recuperación Productiva. Ese monto se cuenta como parte del salario, por lo que alivia el costo que pesa sobre empleadores en crisis.

En la autopartista trabajan 1200 empleados, 900 en forma permanente y 300 de empresas contratistas. Según dijeron días atrás fuentes sindicales, dada la crisis en la demanda de productos, la empresa había informado que en lo inmediato habría trabajo para 500 operarios. El reclamo de la UOM es que las suspensiones sean rotativas, para lograr que no se vea afectado sólo un grupo de empleados.

Evaluaciones

En rigor, el texto que se firmará hoy no especifica cómo será el esquema de suspensiones. Sí se indica que habrá convocatorias cuatrimestrales de la cartera laboral para evaluar la evolución de la situación. Piccinini sostuvo que la actividad depende de cómo se recupere la venta de piezas para las automotrices. Según sostuvo, el 70% de lo producido se vende a Brasil.

Según afirmó a LA NACION.com el tesorero del sindicato, Carlos Vásquez, la firma incorporará a la totalidad de los trabajadores cuando la producción alcance las 3600 toneladas, y agregó que, según proyecciones de Paraná Metal, eso "se podría alcanzar en seis meses". La crisis dirá.

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