La crisis mundial alimentará el desempleo en la provincia

El propio gobernador José Alperovich alertó que la situación es preocupante y que en los próximos meses se verá un crecimiento en los índices de desocupación.

Antes de salir de su casa para dirigirse a Lules, donde visitó las obras en el hospital de la zona, el gobernador José Alperovich seguía espantado por las novedades que lanzaban la televisión y los portales de internet. A esa hora de la mañana, las principales bolsas de Europa y Asia se derrumbaban, a pesar de los esfuerzos de las autoridades monetarias y del megacanje de 700.000 millones de dólares que aprobó el Congreso de Estados Unidos.

Minutos después la debacle contagió a Brasil, que la crisis se expandiera a Buenos Aires y su índice Merval era cuestión de horas, y el Gobernador lo sabía.

Apenas fue rodeado por los periodistas de exteriores para su habitual conferencia de prensa, Alperovich dijo que estaba sumamente preocupado por la crisis financiera internacional y su repercusión en la Argentina y Tucumán. "Me preocupa mucho la situación mundial, sobre todo por cómo han abierto hoy los mercados. Quiero asegurar que en Tucumán no falte empleo al menos en la obra pública", evaluó.

Para el Primer Mandatario, ahora es fundamental el apoyo oficial. "Desde el Estado tenemos que dar la mayor cantidad de empleos por los puestos que se van a perder en el sector privado en los próximos 90 días. Esta situación de crisis mundial la vamos a sentir en los siguientes meses", alertó el gobernador.

La crisis comenzó a impactar en la provincia en los meses anteriores, pero las cifras del INDEC todavía no reflejan la pérdida de puestos de trabajo.

Todas las mañanas es habitual observar largas colas frente a las oficinas locales de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses), en Córdoba y 25 de Mayo. Allí, decenas de personas concurren para gestionar el subsidio de desempleo. Dos actividades especialmente golpeadas son la textil y la construcción, pero también realizaron los trámites trabajadores de la industria alimenticia.

A esto hay que agregarle el impacto que significará la merma en la producción de arándano por las heladas que castigaron duramente a los productores, el final de la zafra azucarera y la baja en la actividad limonera por cuestiones estacionales.

El panorama no pinta nada bueno, porque encima la crisis amenaza con impactar en las cuentas fiscales. El propio Alperovich lo explicó: "Nadie sabe qué va a pasar, el petróleo estaba en 150 dólares y hoy cuesta 80 dólares, la soja bajó de 600 dólares a 300 dólares, nadie esperaba este escenario", comentó el primer mandatario.

El fisco nacional, vía retenciones a esos dos productos primarios, recauda miles de millones de dólares que permiten mantener el superávit fiscal. Si los precios siguen en el tobogán, y con los mercados financieros cerrados sumado a los vencimientos de deuda pública del año próxima, la situación inclusive podría agravarse.

El gobernador dejó por momentos su lenguaje llano, despojado de sutilezas y cercano al sentir del ciudadano de a pie, para dejar en claro que el derrumbe de las bolsas, globalización mediante, también es una cuestión doméstica que golpeará, tarde o temprano, a la inmensa mayoría de los tucumanos.

La crisis no afecta sólo a hombres de negocios, empresarios o especuladores, desde zafreros hasta albañiles sufrirán las consecuencias del descalabro mundial, que nadie sabe cuándo ni cómo terminará.

La desocupación estaba en baja

En medio de nuevos cuestionamientos a las cifras oficiales, el Indec dio a conocer el viernes 12 de setiembre la la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del segundo trimestre de 2008, que arrojó que Santa Fe sigue como la ciudad con mayor tasa de desempleo de la Argentina, con 12,6%. Por su parte, el menor registro fue en San Luis, con apenas un 1,6% de las personas pertenecientes a la población económicamente activa (PEA) que no poseen trabajo.

Según los datos del cuestionado organismo, las ciudades en las que la desocupación tuvo las mayores bajas fueron Salta y Tucumán. En Salta la disminución fue de 2,8 puntos al pasar de 10,5 por ciento a 7,7 por ciento; mientras que en Tucumán fue de 2,2 por ciento cayendo de 9,9 a 7,7 por ciento.

Ahora, a la luz de las palabras de Alperovich y a los vaivenes propios de la actividad económica en la provincia, habrá que estar atento ante la aparición de un fotografía totalmente diferente.

El termómetro de los interzafra

Un adelanto de lo que puede ser el verano en Tucumán en materia de desocupación la brindó Pedro Lazarte, director de Programas Especiales de Trabajo. Anticipó que hasta fines de setiembre se recibieron los primeros datos de los posibles beneficiarios del plan interzafra de la Nación.

Agregó que se hizo el primer cruce de datos del sector cítricola donde para noviembre ya podrán percibir la ayuda nacional de 225 pesos unos 20.090 beneficiarios. También adelantó que al finalizar la zafra, resta que los diferentes sindicatos envíen los datos de los trabajadores para que también reciban el plan interzafra que se abonará durante enero, febrero, marzo y abril. Aún se espera notificaciones desde el Gobierno ya que se espera que los planes reciban un incremento para esta temporada. El trabajador que desee ser beneficiado debe contar con aportes previsionales. Para 2008 no habrá cupos limitados y que si existen 30 mil beneficiarios, la Nación cumplirá.

Por Gustavo Rossi

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