La crisis marcará la agenda política de la semana

Por Jorge Rosales

La profunda crisis económica mundial que ya ha provocado un fuerte impacto en la Argentina marcará la agenda de esta semana. La presidenta Cristina Kirchner inició hoy una visita de Estado a España, uno de los países que está padeciendo el colapso mundial de manera dramática. La gravedad de la recesión española, una revelación para el Gobierno de que la crisis llega a pesar del voluntarismo de negar su existencia, va a condicionar inexorablemente la gira presidencial.

España ha sido el principal aliado de la Argentina en los momentos más difíciles de las últimas décadas. Pero hoy la relación, más allá de la pompa con la que Cristina Kirchner fue recibida, está marcada por los desencuentros. El reclamo: la forma en que la Argentina ha tratado a la inversión ibérica desde 2003. Lo último fue la expropiación de Aerolíneas y el sacudón que causó en el sector financiero español la eliminación del sistema jubilatorio privado (Afjp), en el que los bancos españoles tenían inversiones millonarias.

La crisis global será el común denominador de las reuniones que hoy mantendrá con el presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

De reojo, si puede, la presidenta podrá seguir los pasos de los sindicalistas comandados por el poderoso jefe de la CGT, Hugo Moyano, y de los empresarios de la UIA, comandados por su presidente, Juan Carlos Lascurain. La distancia, quizá, ayude para unirlos en una discusión, como ocurrió anoche, para explorar salidas indoloras para los planteos sectoriales ante la crisis: ajustes de salarios de acuerdo con la inflación proyectada (podría ser el planteo de los industriales), y el mantenimiento de los puestos de trabajo (el de la CGT).

Mientras en Madrid, entre jamón de jabugo y boquerones, empresarios y sindicalistas ensayen posibles entendimientos, en la política local quienes aspiran a suceder a los Kirchner en 2011 seguirán tejiendo acuerdos electorales para las elecciones legislativas de octubre, que hasta semanas atrás parecían sólo propios de fantasiosos. No es una empresa fácil, pero Macri, De Narváez y Solá, intentarán confluir. Otros a quienes no los une el amor sino el espanto.

Y con la Presidenta en el exterior, Kirchner ?no la acompañó a la visita de Estado a España, la más importante de su gestión- continuará con su trabajo de contención del peronismo ante la sensación generalizada de que se está ante el final del ciclo kirchnerista y, por lo tanto, ha comenzado la mudanza de sus aliados en busca de un nuevo jefe.

El paso por Madrid, la forma en que la presidenta resuelva varios de los asuntos pendientes con España, en particular el conflicto con la compañía Marsans por la reestatización de Aerolíneas Argentinas, y las negociaciones informales entre la CGT y la UIA por los salarios de este año, condicionarán claramente el calendario político y económico semanal.

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