La crisis marca los primeros efectos .

Los principales dirigentes de los gremios de Tres Arroyos manifestaron su preocupación debido a que se están profundizando las consecuencias de la crisis económica mundial, que se suma a la magra situación del campo. Más allá de estos indicadores, en general manifiestan que el parate todavía no es total y que esperan una recuperación
El 18 de enero LA VOZ DEL PUEBLO publicó una nota en la cual realizó una radiografía de la producción a través de entrevistas a los referentes de los principales gremios. En la misma, se observó que se estaban sintiendo los primeros coletazos de la recesión internacional, agravada por la sequía que afectaba al campo.

Cien días después, los dañosos efectos de ambas crisis (la financiera y la del sector agropecuario), se están agravando: obras paradas, incipiente desocupación, empleados suspendidos y caída de la actividad, son algunas de las señales que inquietan a los principales referentes gremiales de Tres Arroyos.

Angel Di Rocco (UOM)

Consultado sobre la situación del sector metalúrgico, Angel Di Rocco, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica de Tres Arroyos, aseveró crudamente: "El sector está totalmente parado".

A diferencia de la nota que se le realizó en enero, en la cual Di Rocco indicó que el gremio estaba "muy complicado" por falta de aportes a la obra social, que se habían caído "enormemente", esta vez los trabajadores afiliados a la UOM ya sufrieron las primeras suspensiones.

"En este momento, tenemos una empresa que tiene 23 empleados con suspensiones, trabajan una semana y otra están suspendidos", comentó el sindicalista, al mismo tiempo que aclaró: "La realidad es que no hay trabajo, sino hay suspensiones es porque están con esos planes", aseguró a referirse a dos planes, uno del Ministerio de Trabajo y otro de la Nación, por los cuales se otorgan beneficios a las empresas a cambios de no despedir ni suspender personal.

Más allá de que las suspensiones y los despidos están frenados por dichos planes, Di Rocco se mostró muy preocupado por la falta de aportes al gremio en concepto de cargas sociales. "Ahí tenemos un grave problema, ya que al no haber trabajo hay un bajón enorme de la recaudación. Hasta ahora estamos manteniendo la obra social, ahora, ¿hasta cuándo? no sabemos", sostuvo.

Carlos Barroso (Mercantiles)

Más alentador es la situación para los trabajadores mercantiles, "acá por ahora no estamos al tanto de que haya suspensiones ni despidos", aseveró el secretario general de Empleados de Comercio de Tres Arroyos.

Carlos Barroso indicó que hasta ahora la crisis "no se sintió, si se mide por el mejor parámetro que tenemos en el gremio para saber si ha decaído el trabajo, que es nuestro padrón de afiliados".

Según Barroso, comparando el mismo con la fecha de las elecciones del gremio, que se llevaron a cabo el 20 de febrero, "hoy tenemos 18 empleados más. O sea, más allá de que se pueda llegar a resentir o no la actividad, todavía en el comercio de Tres Arroyos, eso no se ha dado".

Daniel Marchetti (Fideeros)

Al igual que Barroso, según el secretario general del Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria Fideera, Daniel Marchetti, "en números, acá la crisis todavía no nos ha afectado, más bien se nota en el carácter de la gente. Al contrario, tenemos más afiliados que antes".

Marchetti describió que "lo único que ocurrió a fines del año anterior, fue el adelantamiento de las vacaciones, pero ya pasó y hasta ahora no ha habido suspensiones ni despidos masivos".

Humberto Salaberry (Gastronómicos)

Por su parte, el secretario general de la Unión de Trabajadores Gastronómicos de la República Argentina y delegado regional de la CGT, admitió que en su gremio la "crisis se está sintiendo un poco", porque "cuando hay crisis, la gente se retiene y se queda más en la casa".

En las demás actividades, el delegado regional de la CGT indicó que "si bien hay restricciones, hay achicamientos, todavía no se registran despidos, sí algunas suspensiones, pero muy pocas, debido al achicamiento de las ventas".

Más allá de ésto, señaló "estamos en un contexto de restricción, pero tampoco es alarmante" y que "hoy la situación todavía es manejable".

Aunque Salaberry advirtió, "a fines del año pasado muchas empresas nos decían tenemos pedidos y planes de venta hasta mayo, junio, y bueno mayo-junio está llegando y la actividad no mejora".

Andrés Alvarado (UATRE)

Los empleados rurales, como los metalúrgicos, son los gremios más afectados por la crisis del campo. "La situación está igual que en enero, no empeoró, ha habido algunos despidos en estos meses, pero no muchos", comentó Andrés Alvarado, secretario de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).

A mediadios de enero, se señalaba a la UATRE como el sindicato más afectado, debido al despido de 15 empleados entre diciembre y enero, a raíz de la sequía y la baja de los precios de los commodities.

Gracias a la lluvia, en estos tres meses, la merma de trabajo no se intensificó, pero según Alvarado se han dado algunas bajas debido a que algunos arrendadores no han renovado los alquileres de los campos, aunque tiene esperanza en que otros nuevos contratistas tomen a aquellos empleados despedidos.

"Hay una merma de trabajo, porque se siente, se ve. La crisis está, no lo vamos a negar, los productores están desmoralizado, porque no hay una buena política agropecuaria, pero bueno, esperemos que el productor arregle con el Gobierno y empiece a producir", expresó.

César Loray (UOCRA)

"Estamos esperando y deseando que se inicie todo aquello que se ha licitado", fue lo primero que manifestó César Loray, secretario general de la Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), al ser consultado.

Loray, quien admitió "se está notando la escasez de trabajo en el gremio de la construcción", indicó que a comparación de abril del año pasado "es mucha diferencia. En ese entonces, había muchos puntos de trabajo, no había tantas obras públicas, pero sí mucho privado. Ahora lo privado sigue, pero a un ritmo muy lento, están aquellas construcciones como los edificios que tienen continuidad, pero a un ritmo menos que normal".

En este sentido, señaló: "No se ha parado la construcción de edificios, lo que sí se han parado son algunas obras a iniciar que ya estaban previstas para esta temporada".

Respecto al incremento de la desocupación en el rubro, indicó: "Tiempo atrás no usábamos la bolsa de trabajo, porque nuestros trabajadores estaban todos ocupados, ahora sí, la tenemos a pleno. Todos todos los días anotamos a compañeros por las necesidades de trabajo que hay, en este momento tenemos alrededor 140, 150 compañeros de la construcción anotados".

Más allá de esta complicada situación, Loray se esperanza por las cuantiosas obras públicas que están por comenzar a realizarse. "Con las obras va a haber mucha demanda y quizá se cumplan nuestras necesidades de trabajo".

Por último, consultado sobre la cantidad de puestos de trabajo que se pueden cubrir con estas obras, "eso depende del plan de trabajo de las empresas, no quiero crear falsas expectativas por la necesidad imperiosa e inmediata que tienen muchos de trabajar".

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