En crisis, la Legislatura cancela varias sesiones extraordinarias

Había un amplio temario previsto, pero sólo debatirán dos leyes; una, el presupuesto
La crisis desatada en la Legislatura porteña por el escándalo de los votos dobles y las abstenciones sin permiso minó el terreno parlamentario de tal manera que el amplio temario que se planeaba debatir en sesiones extraordinarias antes de fin de año quedó reducido en las últimas horas a sólo dos leyes: el presupuesto de gastos e ingresos para 2009 y el nombramiento de un nuevo defensor del pueblo y sus defensores adjuntos.

Sucede que el papelón institucional protagonizado por el Poder Legislativo de la ciudad provocó, ante todo, resquebrajamientos en el sistema de negociaciones y consensos existentes entre las distintas fuerzas políticas, luego de cinco días de reproches no sólo por la difusión de los videos comprometedores sino también por el aprovechamiento que el kirchnerismo y el ibarrismo hicieron de los traspiés en Pro y la Coalición Cívica (CC).

No es menos cierto que los hechos también generaron conflictos hacia dentro de los bloques involucrados en las irregularidades, especialmente en el macrismo.

Fuentes de distintos bloques indicaron a LA NACION que en el palacio de Perú 130 se acumula una tensión tan profunda que prácticamente no queda margen para alcanzar acuerdos sobre ningún tema y nadie quiere exponerse a arduas sesiones plagadas de ataques de unos contra otros. Todo lo que se podía desgastar se ha desgastado, y encajonó a la Legislatura rumbo a un fin de año con pena y sin gloria, que contrasta con los consensos y el ritmo de trabajo registrado durante el año.

Así, deberán esperar algunas leyes que tenían tratamiento previsto para esta semana o la próxima, hasta el sábado pasado, cuando el diario Crítica mostró imágenes de dos legisladores (finalmente se comprobó que fueron tres) de Pro que votaron por sí mismos y por compañeros presentes en el recinto, pero fuera de sus bancas, durante la sesión del 4 de este mes. También reveló que un diputado de la CC no emitió voto alguno ni se abstuvo, las únicas posibilidades que considera el reglamento interno de la Legislatura.

Cambios en el temario

Entonces devino la crisis. Y contra reloj se cambió el temario por tratarse en una sesión especial convocada para el lunes último: atrás quedaron la reforma de la ley 7, sobre la organización del Poder Judicial de la ciudad y la expropiación del Padelai para convertirlo en un centro cultural, entre las leyes más importantes previstas para ese día.

Sobre llovido, mojado: anteayer, el veto parcial de Mauricio Macri a la ley de publicidad exterior, acordada por el oficialismo con bloques opositores, terminó de caldear los ánimos.

Todo indica que, ante la nula posibilidad de una reconciliación masiva entre las distintas bancadas, también resultarán postergados otros expedientes que el cuerpo planeaba debatir antes de que concluya 2008. Incluso se llegó a hablar de sesionar entre Navidad y Año Nuevo.

Ya nada será igual. No habrá discusión ni de un proyecto de reforma del Código de Faltas en cuanto a infracciones de tránsito, ni de la polémica expropiación de tres terrenos fiscales en la zona de Catalinas para venderlos por $ 300 millones e incrementar los ingresos porteños.

Tampoco saldrán a la luz, con aprobación parlamentaria, los nuevos pliegos del servicio de recolección de basura, que el Poder Ejecutivo envió hace meses al cuerpo y sobre los que la oposición exigió cambios radicales. Algunos habían sido admitidos, pero resta despejar otros.

Hoy, la responsabilidad institucional sólo alcanza para discutir y sancionar dos proyectos de ley imponderables: la renovación de los ya vencidos mandatos en la Defensoría del Pueblo, sobre lo que existía acuerdo antes de la crisis, y el presupuesto para 2009, que debe comenzar a regir el 1° de enero, pero sobre el que aún hay otro frente de conflicto abierto

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