“La crisis internacional obliga a medidas extraordinarias”

Desde mañana y hasta fines de agosto estará abierto un amplio blanqueo de capitales y regularización impositiva y laboral. Ricardo Echegaray, director de la AFIP, justificó el perdón a evasores. Precisó el alcance del operativo para convencer a los contribuyentes.
Mañana comienza a implementarse el blanqueo de capitales y moratoria de impuestos y aportes y contribuciones a la seguridad social. Página/12 entrevistó en exclusiva al director de la AFIP, Ricardo Echegaray, quien justificó el perdón a los evasores señalando que “en circunstancias extraordinarias, como la actual crisis económica internacional, se deben tomar medidas también extraordinarias”. Pero advirtió que “los que estén en una situación irregular y no se presenten en los próximos 180 días que durará el sistema serán fuertemente sancionados por la AFIP”. Indicó que luego de realizar 300 mil cruces de información de contribuyentes se encontraron 15 mil casos graves de evasión. En total, el ente recaudador enviará 380 mil cartas a potenciales beneficiarios del perdón fiscal. A la vez se están organizando inspecciones a empresas y comercios que recibirán la visita de inspectores de manera inesperada. Para eso se entrenó a 2000 ex agentes de las AFJP, que ahora trabajan en la AFIP.

–¿Por qué es necesario un blanqueo en la Argentina?

–Estamos en un contexto económico particular. En estas circunstancias los gobiernos tienen la necesidad de tomar decisiones extraordinarias. Existe una crisis internacional muy grave, que también nos afecta a nosotros, y tenemos que ocuparnos del tema con todas las herramientas posibles. En este contexto y frente a la situación que ha vivido la Argentina en el año 2001, muchos tomaron el camino de no exteriorizar o no poner en superficie la rentabilidad que comenzaron a obtener a partir del proyecto y el ciclo de crecimiento económico que se vivió en el país desde 2003 hasta el año pasado. Frente a ese escenario, lo que está haciendo el gobierno nacional es establecer una amnistía fiscal que les permite a aquellos que durante algún tiempo no estuvieron exteriorizando estas ventas tengan la oportunidad de ponerse al día con el fisco. Esta oportunidad nos permite aprovechar ese mecanismo para dinamizar la actividad económica. En un contexto de disminución del comercio exterior, donde son necesarias inversiones genuinas en la economía real, la decisión del gobierno nacional ha sido apostar fuertemente a lograr la repatriación de esos capitales.

–¿Por qué contribuyentes que durante cinco años en que el país andaba bien decidieron ocultar el dinero lo sacarían a la luz ahora, en el actual clima de inestabilidad internacional?

–Precisamente porque a nivel internacional no se les da estabilidad ni rentabilidad. Lo que nosotros estamos propiciando es que esté tranquilo en el país donde reside; que pueda dejar de lado un problema que le va a dejar a las futuras generaciones. La rentabilidad que se ha obtenido es para que la disfrute la persona que la ganó y para que los que en el futuro los sucedan puedan vivir tranquilos también en la relación con el fisco de su país. Sería bueno no dejarles un problema en una caja de seguridad, en el colchón o en una cuenta en el exterior a los hijos o a los herederos. Por eso estamos pensando que, en el escenario de crisis económica internacional y alta volatilidad en los mercados, tenemos que incorporar capital a la economía formal mediante la inversión en la economía física. Esta es la mejor alternativa. Esto es lo que está propiciando el gobierno nacional.

–¿Tiene alguna estimación de cuánto capital puede blanquearse?

–Nosotros no hacemos futurología. Sí tenemos algunos cálculos y previsiones en función de lo que han dicho las mismas entidades bancarias, que dan cuenta de que existen entre 12.000 y 14.000 millones de dólares que estarían depositados en cajas de seguridad en la Argentina.

–Pero ¿cuál es la expectativa? ¿Cuántos se presentarían?

–Nosotros miramos todos los antecedentes de la Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo (OCDE). En función de los resultados que han obtenido los países que han lanzado blanqueos con características similares a nuestra ley de repatriación y exteriorización de capitales somos optimistas. Estamos hablando de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Irlanda, Italia, España. Hay un piso razonable que es de 2500 millones de dólares como el que estuvo manejando Portugal, y cifras como los 22.000 millones de dólares que ha obtenido Italia. La amplitud es importante, así que hay que evaluar que en la Argentina existe la posibilidad de incorporar muchos bienes al propio patrimonio del contribuyente argentino. Nosotros somos conscientes de que éste no es un programa simplemente para repatriar capitales físicos, sino también para exteriorizar inmuebles. Sabemos que en la Argentina hay muchos que han decidido invertir en Miami, en la Costa Azul de España, en la República Oriental del Uruguay y hoy es la oportunidad que tienen para blanquear esa situación, sobre todo porque éste es un perdón fiscal. No se les está preguntando cómo lo ganaron ni van a tener que responder por lo que omitieron pagarle al fisco en otros períodos.

–¿No es injusto un blanqueo para los que cumplieron con sus obligaciones fiscales?

–Nosotros vemos que el principal argumento para sostener el régimen de repatriación de capitales está basado en la necesidad de tomar decisiones extraordinarias frente a momentos extraordinarios. Acá hay que dinamizar la economía para bien de todos los argentinos. Indudablemente el sistema de premios y castigos va a seguir el curso de que aquellos que están al día con el fisco pueden dormir tranquilos. Aquellos que no lo estuvieron, hoy tienen una oportunidad. Quizás en la vida se le presente como la última oportunidad para estar al día con el fisco. Del 1º de marzo hasta el 31 de agosto es el camino que tienen para recorrer. Tenemos un objetivo de estar por encima de la situación o el pensamiento individual. La meta es la de seguir sosteniendo la economía argentina a través de una llave o una carta más, que en esta oportunidad es la repatriación de capitales.

–¿Cómo se aseguran que no sea una puerta de entrada para el lavado de dinero?

–Estamos hablando de una ley que es de las más solventes a nivel internacional. El propio GAFI la semana pasada en París sostuvo que no había que hacer ningún reclamo y que la legislación argentina había previsto todos los mecanismos necesarios para evitar que bajo la repatriación o exteriorización de capitales ingresen fondos provenientes de ilícitos. Y además los propios mecanismos técnicos ya prevén un esquema de control donde hay una gran confianza que se deposita también en el contribuyente, quien está declarando bajo juramento de ley que el origen de los fondos no es ilícito, al provenir de actividades lícitas. Obviamente que las actividades lícitas han generado rentas y esas rentas no se han exteriorizado, pero el camino que se está buscando es precisamente el de resguardar la exteriorización y la repatriación de capitales. Se ha creado un vallado, un escudo, un anillo de seguridad, tal cual lo ha reconocido el propio GAFI en París.

–¿Por qué realizar una moratoria previsional si las empresas venían blanqueando personal de a poco?

–Para sacarles la mochila fiscal que gran parte de las empresas medianas y pequeñas de la Argentina llevaron sobre sus espaldas durante mucho tiempo, aun después de la crisis del año 2001, y en un escenario con un contexto económico muy pero muy difícil. El plan de 120 cuotas con una tasa de 0,75 por ciento mensual hoy les permite a muchas empresas, frente a una situación de cierre de algunos mercados, avizorar que el Estado les está dando una mano para poder potenciar y nuevamente salir a vender sus productos.

–Parece un exceso de generosidad con los evasores perdonarles las deudas por los primeros diez empleados que blanqueen y, a la vez, reconocerles a los trabajadores cinco años de aportes y contribuciones.

–Esta medida es gran parte de la decisión del gobierno nacional y del Congreso de la Nación Argentina de brindar un apoyo fuerte a la industria nacional. Para respaldar a las firmas que incorporan trabajadores y sobre todo enfocado a la regularización de las pymes. En esta iniciativa se ha puesto muy fuerte el foco de acción y es una decisión ya tomada. No es una decisión que está en debate.

–¿Tiene expectativa de que esto baje el nivel de empleo en negro de manera sustancial?

–Esta es una herramienta más entre muchas de las que está implementando el Gobierno para incrementar el empleo formal. Creemos que los empresarios no van a dejar pasar la oportunidad de una moratoria tan generosa.

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