POR LA CRISIS INTERNACIONAL Y EL CONTROL DE PRECIOS OFICIAL El petróleo argentino es hoy el más caro del mundo

Mientras hace seis meses en el país el barril costaba un tercio que en el resto del mundo, ayer cerró a u$s 47 mientras que a nivel internacional ya se ubica en los u$s 36,64
A mediados de julio el precio del petróleo WTI, de referencia para la Argentina, alcanzó el récord de u$s 147 el barril. Por aquellos días, las petroleras con actividad en el país que no refinan combustibles –Pan American Energy, Chevron, Oxy y las locales Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras– se lamentaban de recibir sólo un tercio de ese valor debido al control de precios que imponía el Gobierno y a las retenciones a la exportación.

Seis meses después, la combinación entre la intervención oficial y la caída en el precio internacional producto de la crisis dio a luz una nueva paradoja: la Argentina es hoy el país con el precio más caro del petróleo en todo el mundo.

Sucede que por la inspiración del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se estableció en noviembre del año pasado la Resolución 394 de la Secretaría de Energía. Por esa norma, el crudo en el mercado interno se fijó entre los u$s 42 (para el de menor calidad) y u$s 47 para el mas refinado. Durante meses las petroleras vieron cómo el grueso de sus potenciales ingresos se destinaban al fisco o a los consumidores en concepto de subsidio tácito. Pero ahora continúan recibiendo los mismos valores, que se ubican hasta un 22% por encima del precio internacional si se los compara con el costo del crudo en el mundo, que ayer cerró a u$s 36,64, con una baja superior a un 8,5 por ciento con respecto al día anterior.

“Esta semana se terminaron de cobrar las regalías correspondientes a noviembre y los valores llegan hasta u$s 47. Eso es porque son contratos a largo plazo. Hoy el petróleo y los combustibles que se producen en el país están entre los más caros de todo el mundo”, explicaron en una de las gobernaciones cuyo principal ingreso está vinculado con el oro negro.

Demanda en caída

“Hasta no hace mucho tiempo en la Argentina teníamos precios del petróleo indexados por el WTI, por lo que las modificaciones en el mundo nos afectaban. Ahora estamos en una situación muy particular debido a que hay precios fijos”, reconoció el timonel de una de las principales petroleras del país.

Aunque el precio local es hoy mayor al internacional, en las empresas aseguran que su situación no es cómoda. “El futuro es muy incierto. Con un precio por debajo de u$s 40, hay muchos yacimientos que no son viables”, completan en el sector.

El alto precio local, además, enciende una luz de alarma con respecto a otro punto. Antes, las refinadoras –YPF, Esso, Shell y Petrobras– buscaban producir al máximo para exportar naftas. Pero con la caída de los valores y la demanda en el mundo, los combustibles locales son más caros, por lo que se redujo el mercado de exportación.

Hace apenas seis meses, con un barril a u$s 140, la exportación de naftas le dejaba a las petroleras u$s 84 por el equivalente a un barril. Pero con un precio de u$s 44 -superior incluso al cierre de ayer– obtienen u$s 22 en promedio; es decir, menos que lo que pagan por el producto. “Hoy a una refinería le conviene producir al mínimo, porque tiene poca demanda”, aseguran en el sector.

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