Crisis y hegemonía, en la lupa de los sociólogos latinoamericanos

ALAS, entidad que los agrupa, desbordó las aulas de la UBA para debatir la coyuntura.
Hace 59 años que la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS) sostiene la bandera del debate crítico en una región tan rica como desigual. Y la crisis global en curso, más la hegemonía en debate, es un eje de su Congreso en Buenos Aires, que duró toda la semana y cierra hoy con auspicio del Conicet, el Ministerio de Educación y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). En la sede de Sociales de la UBA, centenares de estudiantes y graduados locales, chilenos, uruguayos, colombianos y de otros países colmaron todas las aulas, en una de las cuales cuatro sociólogos diagnosticaron y trazaron escenarios posibles sobre el devenir de la economía global.

Según el panameño Marcos Gandasegui, "la crisis no es síntoma sino efecto de un ciclo que empezó en los '70 con sobreproducción, subconsumo y baja de ganancias empresarias. Para revertir eso crearon el neoliberalismo, pero fracasó. Y hoy -dijo- hay cuatro ensayos de 'salida': EE.UU., reconstruyendo el sistema con un colosal apoyo a la banca; Europa con una nueva regulación keynesiana; China que pide una reforma monetaria global y la más auspiciosa para Latinoamérica, por mayores autonomías y multipolaridad, pero para eso falta aún una fuerza social que empuje detrás".

Los brasileños Theotonio Dos Santos -uno de los padres de la teoría de la dependencia- y Carlos Martins centraron su exposición en la "decadencia" de EE.UU., con las cada vez más asombrosas cifras de sus déficit comercial y fiscal y su deuda pública. "Ello -dijeron- dificulta la hegemonía norteamericana, por ejemplo para sostener sus bases militares. Los costos del imperio crecen y está cada vez más endeudado".

Según Dos Santos, "EE.UU. vive lo que llamó parasitismo, que vivieron en su caída imperios como Portugal o Gran Bretaña. Su fuerza laboral decrece, sus empresas se relocalizan en otros países y vive de sus dominios externos. Pero el peso de su deuda -y la dependencia del financiamiento de China- puede ser muy peligro para sostenerse".

Sader, director de Clacso, llamó a evitar errores del pasado de describir en forma catastrofista "una crisis final capitalista, la fase definitiva, la fase definitiva II (ironizó) de su caída. Lo que hay que pensar es la correlación de fuerzas. Porque si es cierto que EE. UU. se debilita, ¿qué se fortalece?".

Para Sader, "EE.UU. es más débil que en décadas pasadas, pero mantiene su predominio militar, económico, político (es el único país que tiene una iniciativa en cualquier lugar del mundo donde estalle algún conflicto) y sobre todo ideológica: el modo de consumo, las marcas, los shoppings, los autos, su modo de vida extendido en todo el mundo sin que confrontemos alternativas".

Reclamó políticas de desmercantilización y creación de derechos y en ese sentido ponderó logros como la alfabetización en Bolivia o experiencias médicas de solidaridad cubana en varios países, sobre todo en oftalmología, pero criticó que avance poco aún la integración regional. "La crisis es una oportunidad que no debe desaprovecharse", indicó.

Hoy le darán un doctorado Honoris Causa al sociólogo peruano y profesor de la Binghamton University (EE.UU.), Aníbal Quijano, en la Facultad de Medicina de la UBA a las 17.30.

Comentá la nota