La crisis golpea a la hotelería y perdona a la foresto industria

La demanda turística es muy baja. En una semana despidieron a más de veinte trabajadores en hoteles de cuatro y cinco estrellas. Los aserraderos siguen de pie
ELDORADO Y PUERTO IGUAZú. Mientras los trabajadores del sector foresto industrial de la provincia perciben cierto alivio porque el impacto de la crisis mundial fue menos traumático de lo esperado, la situación de los empleados vinculados a la actividad gastronómica y hotelera se agrava con nuevos despedidos.

Hoteleros y gastronómicos del norte misionero reconocen la necesidad de una “reestructuración” en el personal debido a la baja ocupación turística que existe en los alojamientos en Puerto Iguazú.

La ocupación hotelera en ese polo turístico no llega al 20 por ciento, según los datos brindados por la Asociación Hotelera, Gastronómica y Afines de Iguazú (Ahgai) que se declararon en “emergencia”.

En una semana fueron despedidos más de una veintena de trabajadores en hoteles de cuatro y cinco estrellas de la ciudad. A otros tantos se les redujeron los horarios laborales y hasta las jornadas completas. A esto debe sumarse la presentación de pedido de declaración de crisis de empresa, realizado ante el Ministerio de Trabajo, por parte del propietario de uno de los hoteles emplazados en la Ciudad de las Cataratas.

La justificación de los empresarios es que la crisis financiera mundial comenzó a impactar en la industria del turismo y acudieron a una reestructuración de cada planta.

“Nuestra responsabilidad empresaria está en preservar la mayor cantidad de fuentes de trabajo. Nuestra preocupación está en la baja abrupta y la falta de caja; por eso estamos reestructurando para adecuar los gastos”, aseguró Carlos Krumkamp, presidente de la Ahgai. Justificó además que, “no podemos mantener a todo el personal porque tenemos que equilibrar las entradas y las salidas, porque nos iríamos a la quiebra, como ya les pasó a muchos restaurantes”.

Despidos y reacciones

La semana pasada, el gremio de la Unión de trabajadores hoteleros y gastronómicos, (Uthgra) realizó escraches en dos importantes hoteles por despidos masivos de personal. En uno de ellos cesaron a 12 empleados y en el otro a seis.

Las cesantías están sucediendo en hoteles de mayor categoría, en algunos casos fueron entre dos a cinco personas en este mes, mientras que en los alojamientos de menor categoría, hubo recortes de jornadas para el personal.

Krumkamp, aseguró que se están cumpliendo con las indemnizaciones que les corresponden a cada uno de los trabajadores despedidos. Las expectativas del empresariado local están puestas en la temporada estival de enero y febrero y en los anuncios “anticrisis” realizados por la Nación de incentivar el turismo, aunque no se están recepcionando muchas reservas, como en otras épocas. “Existen muchas consultas”, dicen esperanzados los operadores. La baja ocupación en los alojamientos de forma general también se debe a la gran expansión que tuvo el rubro hotelero ya que actualmente la Municipalidad de Iguazú cuenta con 70 alojamientos habilitados, lo que significa aproximadamente siete mil plazas. Las categorías que se incrementaron fueron los residenciales, las hosterías y los hostels.

Los madereros están mejor

Los trabajadores del sector maderero estuvieron durante todo el año preocupados ante posibles despidos; pero finalmente el año termina con dificultades pero sin que se profundizara la crisis.

“Comenzamos bien el 2008 y creíamos que iba a ser como los anteriores, muy favorable, pero nos encontramos que no. Primero por la crisis del campo que tuvo una repercusión en nuestro sector y después se agravó más por la crisis mundial”, dijo Aureliano Sánchez, secretario General del Sindicato Obrero de la Industria Maderera de Eldorado (Soime). “Siempre en nuestro sector entre noviembre y febrero es bastante flaco; es histórico, pero esta vez empezó en julio y estamos cerrando el año con una situación difícil porque muchas empresas trabajaron menos horas, especialmente los que exportan bajaron su producción casi total y eso perjudica a los trabajadores”.

El gremialista sostiene que en el contexto de la actual crisis, “hay empresarios pícaros que se aprovechan de la situación y la variable de ajuste lo asumen sólo los trabajadores y no asumen el riesgo empresarial y sólo toman medidas con los trabajadores”.

Sánchez considera que estos empresarios “deberían arremangarse y ponerse al frente de la empresa, pero hicieron lo más fácil, cargando con la variable al obrero”.

Admite que “cualquier compañero que hoy trabaja menos horas, va a llevar menos plata a su casa y seguramente va a pasar una Navidad muy distinta a la del año pasado, no como años anteriores que fueron buenos. Este será un año muy difícil y serán unos primeros meses del 2009 complicados, muy difíciles, porque la remontada va a ser recién a mediados del año que viene”.

“Ninguna empresa paró”

Aunque el titular del Soime sostuvo que la situación para el sector es difícil, nunca puede ser comparado a lo que sucedió con el 2001. “Ese año casi el 60 por ciento de las empresas estaban paralizadas totalmente y hoy no; algunas empresas, trabajan; menos, pero no están paralizadas”, comentó.

De acuerdo al sindicalista, “ninguna empresa paró”. Lo que sí hizo la mayoría, es producir menos. “Si trabajaban durante 12 horas, ahora sólo producen ocho horas, pero siguen trabajando”.

En ese contexto ratificó lo señalado por funcionarios del Ministerio de Trabajo de la Provincia, al señalar que si bien hubo muchos pedidos de crisis preventiva de empresas, ninguna logró prosperar por falta de documentaciones o justificaciones.

“No le dieron curso porque no rindieron las documentaciones necesarias. Hasta hoy ninguna empresa tiene aprobado el procedimiento preventivo de crisis, pero muchas tomaron medidas internas mediante acuerdos con los trabajadores”.

Entre esos arreglos, muchas empresas resolvieron con sus empleados para no despedir, “trabajar menos horas o menos días por semana y así terminará el año, hubo algunos despidos pero no en la envergadura que se pensaba o se venía suponiendo, estamos cerrando el año con pocos despidos”, aseguró.

Mejoran las expectativas

Desde el sindicato que nuclea a los trabajadores madereros, se muestran confiados en que la serie de medidas anunciadas por el gobierno nacional, traerá más alivio a la economía.

“Pueden aliviar el impacto negativo, más la cantidad de viviendas de madera que se van a construir en el país, es seguro que va a beneficiar a las empresas y también a las grandes construcciones, entonces eso va a ayudar muchísimo, eso es muy importante que tanto desde el Gobierno nacional y provincial se esté trabajando”, dijo.

También precisó que pocas empresas adelantaron las vacaciones y eso demostró que los efectos de la crisis mundial fueron menos de lo esperado. “El 70 por ciento de las empresas darán vacaciones a su personal a partir del 19 de diciembre”. El otro alivio es que “hay empresas que ya manifestaron que van a trabajar diciembre y enero porque tienen pedidos importantes”.

Estas empresas observaron que tuvo un repunte el mercado interno. “Es típico en la industria de la madera hay altas y bajas permanente, en despidos también pero nunca hay despidos masivos, sí hay muchos recambios de personal pero nuestro padrón total de afiliados se mantiene”, concluyó el gremialista.

Investigan el trabajo en negro

Ante el incremento de la demanda de mano de obra para el sector comercial por las proximidades de las fiestas de fin de año, desde el Centro Empleados de Comercio de Eldorado, están alertas para evitar que se hagan contratos informales.

Es lo que aseguró el secretario Gremial de Eldorado, Carlos Alberto Báez, al indicar que se están efectuando operativos en toda la Zona Norte para evitar que los comercios contraten a jóvenes que no cumplan la edad requerida o que sean contratados “en negro”. Precisamente la informalidad en el sector, fue considerado como uno de los aspectos negativos del año y consideró que debería revertirse esta situación.

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