La crisis golpea con fuerza y desde la UOM califican la situación como “desesperante”.

La caída de la demanda en Metalúrgica Tandil arrastra a numerosas pequeñas empresas. Los dirigentes sindicales gestionan para obtener paliativos, pero llegan a definir a la situación como “caótica”.
“Caótica y desesperante”, en esos términos definió ayer Carlos Reyes, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local, la situación por la que atraviesa el sector en la ciudad.

El diagnóstico sindical no tiene dudas: la caída de la demanda que sufre Metalúrgica Tandil, la madre de las industrias locales, arrastra al menos a unas 14 empresas, a las que la crisis les propina un golpe letal.

En las últimas horas, unos 12 trabajadores de la Metalúrgica Moreno, una de las afectadas, hizo saber de su dramático presente: no tienen trabajo y no perciben un centavo de auxilio, más allá de lo que les entregó el Municipio desde Desarrollo Social.

Las cifras que maneja Reyes habla de unos 400 empleados afectados, tomando en cuenta el alcance directo e indirecto de Metalúrgica Tandil.

Para tener una noción de la gravedad de la situación, esa fábrica produce actualmente durante sólo tres días por mes, y abona a sus obreros un 60 por ciento del sueldo convenido.

Así las cosas, actualmente se intenta agilizar la tramitación de los subsidios, aunque los pronósticos son más que sombríos, ya que al menos hasta junio no habrá ningún atisbo de reactivación en la metalmecánica.

En el centro

de la escena

Reyes analizó ante El Eco de Tandil que “el eje central de toda la discusión es Metalúrgica Tandil, que tiene alrededor de 14 empresas que trabajan para ella, interna y externamente. Son alrededor de 150 trabajadores, sumados a los 250 propios.

Al empezar a sentir la caída de la demanda, automáticamente se empiezan a provocar estas situaciones: Metalúrgica despidió, en octubre, a 23 contratados, y a eso hay que sumarle los días de suspensión, que fueron aumentando sucesivamente.

Después de las vacaciones de enero, todo se vino más complicado. En febrero se trabajaron cinco o seis días, y en marzo serán tres. Lógicamente que el bolsillo de los trabajadores se achica, se ve muy reducido su jornal. Porque una cosa es estar suspendido cuatro días al mes, y otra muy distinta es trabajar sólo cuatro días”, resumió en principio.

En cuanto a los acuerdos alcanzados para paliar la crisis, el líder gremial ratificó que “Metalúrgica entrega a cada trabajador, proporcionalmente, un 60 por ciento de lo que venía cobrando. Pero más duro aún es para los muchachos que trabajan en fábricas para Metalúrgica Tandil, como es el caso de los de Metalúrgica Moreno. Ellos no perciben absolutamente nada del sector patronal”.

Respecto a la audiencia de conciliación mantenida ayer en el ámbito de la Secretaría de Trabajo, y a propósito de ese punto, Reyes dijo que “se le pide a la empresa, pero la patronal de Moreno dice que no tiene espaldas para tener al trabajador en la casa y pagarle. Además, argumenta que está haciendo un gran esfuerzo para no echar gente. Nosotros realmente no sabemos si es tan así, pero creemos que sus dichos no deben estar muy lejos de la realidad”.

Un panorama desolador

De todas maneras, “los muchachos ya no pueden aguantar, ya llevan cinco meses y es mucho. Lo más triste es que el panorama no se aclara, porque Metalúrgica Tandil no anunció que va a dar trabajo tres o cuatro días por mes de aquí a junio. Entonces, los muchachos de Moreno, como los de otras empresas, directamente no van a tener trabajo.

La situación es caótica, lamentablemente no le vemos una salida”, se sinceró.

En lo que hace a las gestiones iniciadas, afirmó que “en su momento, como rueda de auxilio, el Municipio acercó una suma de 500 pesos por trabajador y alguna mercadería. Pero lo hizo por un solo mes, y la gente tiene que pagar el alquiler todos los meses y comer todos los días. Le pedimos que la ayuda sea continuada, pero aún no hemos tenido respuestas”.

Sobre los subsidios de la Provincia, graficó que “están tramitados, pero falta algo de documentación. De ahí saldrían unos 600 pesos, por lo menos por tres meses”.

En el marco del Comité de Crisis, “se hicieron gestiones con la Usina, por una tarifa social, y en el caso de Camuzzi, suspendería cortes y prorrogaría vencimientos, pero nada más”.

“Los muchachos están en una situación desesperante, y hay que entenderlos”, concluyó con impotencia.

Comentá la nota