Crisis en el gobierno Para firmar la paz, los intendentes piden a Jaque plata, obras y diálogo

Los jefes comunales critican, pero reconocen que sólo pueden fortalecerse si antes apuntalan al Gobierno.

El diagnóstico no es optimista. Los intendentes justicialistas creen que hay "una crisis política y partidaria" y que la relación con el Ejecutivo provincial quedó hecha añicos tras la derrota electoral del 28 de junio.

Sin embargo, quieren recomponer el vínculo y para eso ya apuntaron una serie de condiciones para que vuelva la paz. Además de la apertura del diálogo, los jefes comunales exigirán al gobernador Celso Jaque no recibir menos recursos que el año pasado; que les garantice la obra pública y discutir una nueva ley de coparticipación.

"Peor no podemos estar", definió a Los Andes el intendente de San Martín, Jorge Giménez. "Lo bueno es que todos los dirigentes justicialistas, tanto intendentes como legisladores, nos hemos dado cuenta de que hemos tocado fondo", añadió.

Giménez forma parte de los "azules", el espacio político con más poder dentro del partido en Mendoza, pero su impresión es compartida por los caciques peronistas de otros sectores, quienes esta semana se encontraron en múltiples ocasiones para acordar la manera de salir de esta convulsionada situación.

El miércoles cenaron los cinco más poderosos: Giménez y Adolfo Bermejo (Maipú) que también es azul; los dos intendentes que forman el grupo interno Eje Peronista, Alejandro Abraham (Guaymallén) y Omar Chafí Félix (San Rafael), y Rubén Miranda (Las Heras), que juega de líbero y podría presidir el partido en las próximas semanas (ver aparte).

El jueves por la mañana, Bermejo y Félix se acercaron al municipio de Guaymallén para seguir las conversaciones con Abraham. Después, Bermejo se juntó con Roberto Righi (Lavalle) y, en otra ocasión, a solas con Giménez.

Ante tanto movimiento, el Gobierno ya está dando señales. El secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, comenzó una rueda de consultas que abarcó a legisladores e intendentes para iniciar un diálogo que tuvo buena acogida entre los peronistas con poder de decisión.

"Nosotros queremos buscar la cohesión entre intendentes, legisladores y el Gobierno, pero también que exista un diálogo real, no para la foto", expresó Abraham. Con su aseveración, coincidió Bermejo: "El Gobierno tiene que escuchar otras opiniones". Y también Giménez: "Tenemos que acordar políticas de fondo con el Gobernador basadas en cuatro o cinco ejes. Debemos apuntar a un proyecto político en donde lo importante no sean las candidaturas y que, por otro lado, nadie especule sobre el trabajo de los demás".

Esos ejes tienen un denominador común: la situación financiera de los municipios. "Necesitamos tener previsibilidad financiera", aclaró Abraham.

"Hay una crisis institucional en cuanto a lo financiero", opinó Bermejo. Para el corto plazo, no quieren recibir menos plata que el año anterior, cuando la Legislatura aprobó 40 millones de pesos extra para todas las comunas como forma de auxilio.

"Ha disminuido la cantidad de dinero que recibimos de coparticipación y también la recaudación", justificó Abraham.

El intendente de General Alvear, Juan Carlos De Paolo, que aún no ha participado de estos encuentros entre jefes comunales, coincidió en el análisis. "Nos ha caído la recaudación un 50%. Si no recibimos ayuda de la Provincia, no sé qué puede pasar", confió a este diario, con desasosiego.

De todas maneras, esos fondos que están solicitando serían a corto plazo. "No podemos estar todo el tiempo dependiendo de la coyuntura. Debemos asegurar la mejor distribución de recursos", afirmó Giménez. ¿En qué están pensando los intendentes? En una nueva ley de coparticipación, un planteo que intentó hacer el cobismo en la Legislatura y que el oficialismo se encargó de frenar varias veces.

Ahora, los caciques peronistas se quieren poner al frente de este pedido a través de una ampliación de la masa coparticipable, es decir que por medio de una modificación de la legislación vigente, las comunas reciban más del dinero que actualmente perciben y con una distribución diferente. Estos cambios quieren proponerlos para que queden incluidos en el presupuesto provincial del año próximo.

Pero, además, los intendentes están preocupados porque la Nación no ha desembolsado el dinero prometido para obra pública.

"Nos está llegando con retraso", contó Bermejo. Por eso, Giménez propuso crear "mecanismos" que les asegure a las comunas que les llegarán los fondos comprometidos. Entre tantos atrasos, se quejan incluso porque no les han llegado las transferencias mensuales del Fondo Federal Solidario que estaba previsto, conocido como "la plata de la soja". Eso también explica las críticas municipales a los Kirchner.

Una voz de peso dentro del Ejecutivo reconoció los reclamos financieros de los intendentes. Para darles las respuestas que piden, el Gobierno planteará a los jefes comunales que sus legisladores avalen los instrumentos financieros que pueda necesitar la Provincia, como un nuevo bono.

Las consecuencias

"Hay que fortalecer la gestión de Jaque porque así vamos a fortalecer los municipios", analizó uno de los intendentes consultados. A muchos de los jefes comunales les inquieta imaginar que, si el Gobierno actual sigue debilitado en los dos años y cuatro meses que restan de gestión, el PJ podría perder no sólo la provincia en las próximas elecciones sino también gran parte de las diez comunas que administra.

"Hoy es un sálvese quien pueda. Si el Gobierno no nos oye, cada uno seguirá su rumbo. De lo contrario, podemos lograr respaldo mutuo", continuó otro intendente. Si sus pedidos son atendidos, algunos se animan a ver un panorama alentador.

"Podríamos llegar a unir los bloques legislativos", dijeron, como forma de garantizar el respaldo a Jaque. Ésta es una cuestión complicada porque la bancada díscola depende de Félix, hoy por hoy el más alejado del Gobernador.

Envalentonados, los intendentes también proponen acordar un plan estratégico con el Ejecutivo para después consensuarlo con la oposición como forma de cambiar la manera "cerrada" con la que, según denuncian desde el mismo partido, se mueven en el cuarto piso de la Casa de Gobierno.

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