La crisis financiera global Madoff guardaba un "tesoro" para su familia en Londres

Tenía 88 millones de euros en efectivo para gastos; más víctimas de la estafa del siglo
LONDRES.- En medio de la creciente ola de indignación mundial contra Bernard Madoff, que habría cometido la estafa del siglo en medio de la mayor crisis financiera que se recuerde, ayer se supo que este financista de Wall Street tenía en esta ciudad un "tesoro oculto" de 88 millones de euros en efectivo para su familia.

La información sobre la existencia del dinero, que según el diario británico Evening Standard se encuentra en una oficina londinense situada en el número 12 de Berkeley Street, en el elegante barrio de Mayfair, fue revelada en momentos en que crece la lista de víctimas del fraude del operador bursátil, que ascendería a 50.000 millones de dólares y sería el mayor de la historia.

A bancos de peso como los españoles Santander (el más perjudicado, con cerca de 3140 millones de dólares) y el BBVA, los franceses Natixis, BNP Paribas, Credit Agricole y Société Général y el británico HSBC, se sumaron el japonés Aozora, el holandés Fortis, el austríaco Medici y fundaciones como la del premio Nobel de la Paz Elie Wiesel y la del cineasta Steven Spielberg.

En estos dos últimos casos no trascendieron los montos involucrados.

Carl y Ruth Shapiro, generosos donantes del Museum of Fine Arts de Boston, han perdido por culpa del operador bursátil el 40% de su fortuna.

Madoff, que llegó a presidir la bolsa de valores tecnológicos Nasdaq de Estados Unidos en los 90 y que era uno de los operadores más respetados de Wall Street, confesó hace unos días que su negocio no era más que "un esquema Ponzi".

En este tipo de estafa, llamada también "pirámide financiera", los intereses pagados a los inversores no surgen de ganancias reales, sino del dinero de nuevos inversores atraídos por la promesa de jugosos intereses.

Según señaló una fuente al Evening Standard , la oficina londinense de Madoff era algo así como la "alcancía familiar" del banquero, en la que guardaba el equivalente de 88 millones de euros en efectivo para determinadas operaciones familiares.

No obstante, es muy discreta comparada con las oficinas del edificio Lipstick, de Manhattan, donde está la sede central del banco de inversiones de Madoff, considerado por la opinión pública el ejemplo más resonante de la codicia que anida en Wall Street.

En la oficina londinense trabajan 28 personas, incluidos analistas y especialistas en inversiones, a cuya cabeza figura el veterano Stephen Raven, de 70 años, uno de los nombres más respetados en la City de Londres, informó el periódico.

Raven ocupó un puesto en el Consejo de la Bolsa de Londres y formó también parte del consejo de dirección del banco Warburg´s.

Al enterarse de la monumental estafa de su jefe, Raven declaró que las actividades desarrolladas en esa oficina no tenían nada que ver con su negocio estadounidense.

Madoff utilizaba la anónima oficina, que según los registros londinenses tenía en su haber 88 millones de euros, sólo para hacer dinero para él mismo y su familia, sin que ningún cliente se viese afectado, dijo Raven.

Según fuentes consultadas por el Evening Standard , Raven suspendió las operaciones de la oficina e invitó a que la inspeccionasen los investigadores de la Autoridad de Servicios Financieros y la Agencia contra el Crimen Grave Organizado.

Críticas europeas

Mientras tanto, en Europa, especialmente afectada por el fraude de Madoff, crecían ayer las críticas a los bancos perjudicados y al sistema regulador norteamericano.

"¿Cómo es posible que entidades serias creyeran en rendimientos superiores al 12% sin que les asaltara ninguna duda?", preguntó ayer un gestor de fondos francés que pidió el anonimato. La SEC, el ente regulador del mercado estadounidense, es señalada ahora como el principal responsable de que la situación llegara a este extremo. El presidente de la Autoridad Francesa de Mercados Financieros (AMF), Jean-Pierre Jouyet, estimó que la reglamentación estadounidense "vuelve a quedar en entredicho, por cuarta vez" en diez años.

Jouyet citó como antecedentes los colapsos estrepitosos del fondo especulativo LTCM (1998), del gigante Enron (2001) y del banco Lehman Brothers (2008).

Por otra parte, el juez federal norteamericano Louis Stanton lanzó un salvavidas a los clientes perjudicados al ordenar ayer que puedan acogerse a una norma federal para rescatar a inversionistas defraudados.

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