La crisis y el fantasma de los despidos sobrevuelan el Parque.

Las empresas aguardan a marzo para definir cómo afrontarán la baja de la actividad. Las autopartistas son las que más sienten el impacto. Cinco ya suspendieron personal durante el verano.
La pálida actualidad del Parque Industrial de Pilar contrasta con la realidad rozagante que se vivió allí hasta bien entrado el año anterior. Porque la crisis económica global asestó un duro golpe en el nivel de actividad de la gran mayoría de las empresas radicadas en el complejo fabril local, e hizo resurgir el tan temido fantasma de los despidos.

Si bien la política de las alrededor de 190 firmas instaladas en el predio privado prioriza la preservación de las fuentes de trabajo, si el parate persiste, el mes que viene las industrias deberán definir cómo afrontarán el crítico panorama durante el 2009: una decisión que incluye, en el abanico de alternativas para superar la encrucijada los despidos, las suspensiones y los concursos preventivos de crisis.

"Durante febrero no hemos registrado hasta el momento ni despidos ni suspensiones. Pero lo que sí se ha intensificado es el nivel de consultas y de asesoramiento solicitado por las empresas sobre el procedimiento de los concursos preventivos de crisis y por el tema de suspensiones y despidos", le dijo a El Diario el delegado regional del Ministerio de Trabajo bonaerense, Guillermo Lindoso.

Sin embargo, el funcionario admitió que en diciembre pasado, antes de que se iniciara el receso administrativo y jurídico de enero, cinco industrias autopartistas del Parque llegaron a un acuerdo con los correspondientes sindicatos para suspender trabajadores, abonándoles el 70% del salario.

En la mayoría de los casos, esos convenios tienen vigencia hasta el mes que viene, por lo que la incertidumbre acerca de qué sucederá cuando se extinga ese plazo, genera preocupación entre los gremios y los empleados.

Lindoso resaltó que también se produjeron paradas de fábricas y adelantamiento de vacaciones, y que el rubro más golpeado por la crisis es el de las elaboradoras de autopartes, debido a que en los últimos meses se paralizó casi en un 100% la demanda de productos de las terminales automotrices.

El delegado ministerial sostuvo además que, frente a las numerosas consultas, el consejo oficial es agotar todas las vías de negociación posibles antes de llegar a la determinación extrema de despedir trabajadores.

A su vez, Lindoso agregó que mañana mantendrá una reunión en la cartera laboral provincial donde se anunciará un plan para asistir a las empresas en crisis, del cual hasta el momento se desconocen detalles.

Depresión y expectativa

Por su parte, el gerente de la Cámara Empresaria del Parque Industrial de Pilar (CEPIP), Jorge Alonso, coincidió en que las autopartistas son las más castigadas dentro del complejo, aunque manifestó que casi todas las empresas sufren los embates del colapso económico y financiero global.

"En el Parque, hay empresas autopartistas que producen por ejemplo airbags, cableado para instalaciones eléctricas del automóvil, parabrisas y paragolpes que son, sin dudas, las que peor la están pasando. Pero también, están muy mal las relacionadas con el campo, las textiles y las que exportan. Hay muy pocas que están mejor porque, por ejemplo, en el contexto de la crisis se les cayó la competencia", describió Alonso.

En el mismo sentido, el gerente de la CEPIP consideró que "el panorama no es bueno" y detalló que "todo está bastante deprimido y expectante" dentro del Parque.

No obstante, Alonso señaló que "las empresas son muy reacias a despedir el personal que tanto les costó conseguir y hacen el mayor esfuerzo posible para poder retenerlo y evitar así también los conflictos gremiales y el riesgo de un malestar masivo. Pero, lo cierto es que en la actualidad hay empresas que, como no tienen actividad productiva, retienen a los empleados sólo para el mantenimiento de las máquinas. Aunque, en marzo seguramente tendrá que haber una definición en ese sentido; ése será el mes clave".

El directivo de la CEPIP manifestó también, que otro de los paliativos al que recurrieron algunas empresas para demorar medidas más drásticas vinculadas a despidos masivos fue la rebaja de salarios a ejecutivos y personal jerárquico.

Radicaciones y ampliaciones

Un 2008 que contrasta con el negro panorama actual

En medio de un año económicamente convulsionado por el conflicto del campo y el colapso financiero internacional que llegó casi sobre el epílogo, durante el 2008 que se fue, el Parque Industrial de Pilar continuó en expansión y llegó a la marca récord a nivel sudamericano de 190 firmas de variados rubros instaladas dentro de un mismo predio privado dotado de infraestructura propia. Esta realidad se sustentó en el hecho de que, a lo largo del 2008, 11 empresas comenzaron la construcción de sus plantas para iniciar actividad dentro del complejo fabril más grande de América del Sur en cuanto a cantidad de establecimientos productivos incluidos en un espacio común. Según datos suministrados por el Consorcio de Propietarios del Parque Industrial de Pilar, las firmas que empezaron el año pasado el proceso de edificación de sus plantas productivas son: los laboratorios AC Farma, Northia Sacifia y Casasco; AGM Argentina; Filmtech; SC Johnson & Son de Argentina; Valentín Balcarce; Arocasa SA; Glenmark Generics SA; Kruguer SA; y Merck Crop Bioscience Arg.

A su vez, de acuerdo a información brindada por la misma fuente, al menos 4 compañías emprendieron ampliaciones de importancia en sus plantas Ellas son Alpla Avellaneda SA; Cesvi SA; Centro de Diagnóstico Veterinario SA; y Unilever de Argentina SA.

Si se contabilizan estas novedades, el Parque llega a la suma de 192 empresas, dos de las cuales se encuentran cerradas (las ex Parmalat y Nutryte). Del total de las firmas en actividad, 24 pertenecen al sector de servicios mientras que las restantes se dedican a actividades industriales.

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