Por la crisis, empresas locales renegocian contratos con descuentos de hasta 30%

Las grandes firmas buscan bajar la tarifa de fletes, combustible, servicios especiales y precios de insumos. El argumento es la menor actividad que registran todos los sectores
Con la temperatura de la economía local cada vez más baja y la incertidumbre que aporta el contexto internacional como argumento, las compañías con actividad en el país pusieron en marcha uno de los primeros puntos del manual de crisis: el regateo o, dicho en lenguaje corporativo, la renegociación de contratos por bienes y servicios.

Esa actividad, que los empresarios prefieren no divulgar en vos alta pero en su mayoría practican, abarca a mineras, automotrices, autopartistas, petroleras, firmas agroindustriales e industrias en general. Como resultado, cosechan descuentos de hasta un 30% en comparación con los valores de 2008.

Una de las primeras en arrancar con esa práctica fueron las terminales. En el país fabrican vehículos General Motors, Iveco –de Fiat–, Toyota, Ford, PSA Peugeot Citroën y Volskwagen, que sufren la caída en las ventas desde la última parte del año pasado (el estimado para enero acusa una baja de un 10%) y cuyas casas matrices tienen dificultades para capear el temporal internacional. Sobre esa base, “las terminales están presionando una baja de precios de todas las autopartes”, explicó el presidente de una de las mayores firmas de ese segmento, que pidió reserva.

Las fabricantes de autos ponen sobre la mesa otros motivos: la baja en el valor de algunas materias primas –el acero, por ejemplo–, que según las autopartistas y la necesidad de producir autos baratos enmarcados en el plan del Gobierno, que permite conseguir un cero kilómetro desde $ 30.000.

Las petroleras tomaron decisiones más radicales. Al mando de la familia Eskenazi, YPF, la mayor compañía del país, comenzó a renegociar el precio de servicios a medida que comenzaron a vencer sus contratos. En el mercado sostienen que la empresa busca rebajas de hasta un 40 por ciento.

“Las petroleras están pasando por una situación delicada. Quieren bajar los precios y si los contratistas no aceptan, cortan el servicio”, explicó el timonel local de una de las principales firmas de ese sector.

La crisis también obligó a aplicar retoques en otro punto sensible de la cadena industrial, como los fletes, que abarcan a empresas de todo tipo, desde alimenticias, siderúrgicas y cerealeras hasta hasta la recolección de residuos.

Los dueños de camiones aseguran que debieron aplicar bajas de hasta un 30% en los últimos meses. Los menores ingresos estuvieron traccionados por la baja en la actividad. De acuerdo con el presidente de Federación de Transportistas Argentinos (FTA), Carlos Di Nunzio, “la actividad en 2008 cayó a la mitad”, también apalancada por la crisis del campo.

En tanto, Luis Morales, presidente de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), aseguró recientemente a El Cronista que el movimiento en general “está ahora entre un 30% y un 50% debajo de las cifras de facturación del 2007”.

Las mineras aportan a la tendencia. Entre las más grandes se ubican Alumbrera y Barrick, que utilizan gasoil para vehículos y otros procesos. Como suele faltar en tiempos de bonanza económica, prefieren importarlo. “Tuvimos recortes de hasta un 30% en el precio en comparación con 2008“, reconoció el líder de una de las más grandes del país. Pero los problemas derivados de la crisis son mayores, debido a la caída en los precios del oro, la plata y el cobre.

Comentá la nota