La crisis ya empieza a sentirse en el ritmo de las exportaciones

Desde las automotrices cordobesas y bonaerenses, a las bodegas mendocinas; desde los aserraderos misioneros a las pesqueras marplatenses, empiezan los gestos de preocupación por la caída de las compras de los clientes externos. Un golpe para la industria misionera

La crisis financiera mundial podría ser el golpe de KO a la industria maderera de Misiones, que en menos de dos años vio caer en más del 95% las exportaciones a Estados Unidos y Europa. Juan Pardal, gerente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap) sostiene sin dudar que "el futuro es malo" y ello traería como consecuencia "un problema social grave porque la industria maderera representa el 60% del producto bruto interno de la provincia".

"A nosotros el panorama nos cambió cuando saltó el problema de las hipotecas en Estados Unidos -continúa el empresario-, que era nuestro principal mercado. Después se cerró Europa y ahora prácticamente se cancelaron los últimos pedidos que había del exterior. De exportar 40.000.000 de dólares anuales hoy estamos en casi cero".

Las 80 industrias reunidas en Amayadap emplean a unas 4.500 personas en forma directa y procesan el 35% de la madera del país.

Para Aníbal Toniolo, del aserradero El Lago, el panorama es desalentador. "Hoy (por ayer) me suspendieron una operación de seis contenedores y todos los días se caen los pocos negocios que todavía quedan en pie en el exterior". "Recién estamos cayendo en la crisis, no llegamos a tocar fondo y la situación en la provincia es muy difícil". El maderero dijo que "desde el Gobierno todavía no tenemos ninguna respuesta".

Pardal también se queja del impacto que provoca la mega empresa Alto Paraná. "Siempre exportaron su producción, pero ahora la están volcando al mercado interno con precios que están un 25 o 30 por ciento por debajo del costo, porque luego compensan las pérdidas con lo que obtienen con la comercialización de la pasta celulósica".

El gerente de Amayadap, agregó que "una empresa que exportaba la totalidad de su producción tuvo que cerrar sus puertas y dejó en la calle a 120 obreros que trabajaban en forma directa en la planta". Y estima que sólo en Misiones hay unos 500 empleados del sector con vacaciones adelantadas o suspendidos "pero si la situación no se revierte, van a comenzar los despidos".

Ernesto Azarkevich

Misiones, corresponsal

Compensar vendiendo en el país

Los productores de vino ponen la lupa sobre la caída de ventas a Gran Bretaña. Se suma, dicen, a las reducciones que ya hicieron otros países. Entonces, para compensar las menores exportaciones, piensan en una campaña para reforzar el mercado interno.

Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en los primeros 8 meses de este año, las exportaciones de vinos aumentaron el 29% y los despachos para el consumo interno cayeron el 3,90 por ciento. Pero Javier Merino, un consultor reconocido de la industria, se mostró inquieto: estimó que los 12 principales compradores de vino argentino (EE.UU, Inglaterra, Rusia y Brasil en los primeros puestos) podrían tener una reducción de la demanda del orden del 48 por ciento. Hasta la Casa Rosada llegó estos días la preocupación por la fuerte reducción de las compras del Reino Unido, un mercado de peso para el país.

Sergio Villanueva, de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA) recomendó "estar alertas y ser cautos" aunque la vitivinicultura nacional --dijo-- tiene una buena estructura para aguantar la crisis.

Algo parecido plantea Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina. "Venimos con empuje y esto nos servirá como fuerza de choque para afrontar la crisis financiera mundial". Sin embargo, el sector ya diseña una estrategia para recuperar el mercado interno. Por eso, el Fondo Vitivinícola y la Corporación Vitivinícola Argentina (ambas con fondos estatales y privados) arrancarán con una nueva campaña de difusión en el país en base a la consigna "Verdades cantadas del vino argentino".

Pina es cauteloso, pero no pesimista. Afirmó que si bien es difícil hacer pronósticos, el sector está creciendo. "Tenemos velocidad de crecimiento, mejor que cualquier otro país productor de vinos y eso amortiguará una posible retracción de las exportaciones", señaló.

Rafael Morán.

Mendoza. Corresponsal

La culpa la tiene la financiación de Brasil

Hace algunas semanas, en Renault Argentina analizaba incorporar más de 100 operarios en noviembre, para arrancar la producción en serie de un nuevo modelo. El 70% de ese Renault L35 iba a ser exportado, en particular hacia Brasil. Con el derrumbe de los mercados bursátiles, de golpe, todo eso cambió: Omar Dragún, secretario del SMATA de Córdoba habló de 600 puestos de trabajo amenazados. Su gente, en voz baja, estima que aún con una negociación exitosa, no menos de 300 operarios que trabajan bajo contrato serán cesanteados. "Se cayeron las exportaciones a Brasil, México y Colombia", dijo Dragún.

La de Renault es la más reciente de una seguidilla que medidas de ajuste de las automotrices por el freno a las exportaciones. General Motors, que exporta el Corsa a Brasil, suspenderá su producción la última semana del mes y está negociando con Smata el futuro de al menos 250 contratados. Mercedes Benz exporta casi 90% de su producción y también inició conversaciones con el gremio. Peugeot-Citroën, que exporta más del 50% de los modelos 307 y los C4, suspendió una hora por turno. Iveco suspendió su producción un día entero esta semana.

La clave es la falta de financiamiento de las automotrices brasileñas, que compran prácticamente 50% de la producción argentina. Ya no tienen espalda para importar vehículos que no tengan la venta asegurada. "En Brasil existía un mecanismo de financiamiento que con la crisis financiera internacional desapareció", explicó a Clarín Edgar Lourencon, el ejecutivo brasileño que encabeza General Motors de Argentina.

La crisis también rozó a VW de Córdoba, fabricante de cajas de velocidad, que recibió de Alemania la cancelación de un pedido de 50.000 cajas. Por ahora, esquivaron el misil: las cajas que iban a ir a Alemania se las vendieron a Volkswagen Brasil. Pero a la vez, la planta brasileña tuvo que cancelar un pedido que había hecho a Skoda -la filial de VW en República Checa- para recibir las cajas cordobesas, que apenas dos semanas atrás no daba abasto con los pedidos desde todas partes del mundo.

Luis Ceriotto

"Los pedidos están frenándose"

La industria pesquera de Mar del Plata ya siente una importante retracción de sus exportaciones hacia Europa, principalmente las destinadas a España y Brasil. Cayeron los precios y también el volumen de compra.

"Los pedidos están frenándose", reconocen los empresarios de la pesca. La incertidumbre generada por la crisis financiera mundial ya afecta estas playas. Las cifras oficiales las tendrá en los próximos días el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), que en encuentros informales ya detectó la retracción en el flujo de ingreso de caja en algunas de las más fuertes de las empresas ancladas en este puerto. "Es evidente que el mercado no está alegre, dispuesto a comprar", adelanta Oscar Fortunato, presidente del CEPA.

La misma percepción tiene los armadores (dueños de barcos): "El movimiento financiero, cartas de crédito en medio, todo hace que haya menos pedidos", sostiene Darío Sócrate, gerente de la Cámara de Armadores de Buques de Pesca.

La devaluación del real también provoca la caída de las exportaciones. Un empresario de Mar del Plata sintetiza la importancia de vender al gran vecino: "Brasil es mi sueldo, con el resto me compro el auto". Desde Brasil, al mismo ritmo que la crisis le pega, se frenaron las compras.

En el Consorcio Regional Pesquero entienden que el problema pronto será palpable. Por ahora, los esfuerzos radican en la solución de un conflicto gremial que impide que el puerto tenga una operatoria en pleno. Los marineros del Sindicato Obrero Marítimos Unidos (SOMU) sostienen desde hace un mes una protesta que impide el ingreso de los buques portacontenedores. No hay carga ni descarga y en consecuencia tampoco salida de embarcaciones con containers. Las navieras afectadas por la medida de fuerza son Maersk y Hamburg Sud.

Eduardo Pezzati, titular del consorcio, dice que la situación es grave: "Podrían otorgarle la calificación de puerto sucio a la ciudad, y eso no sería nada bueno". Las navieras hasta podrían cambiar sus rutas de navegación y levantar la escala que hacen en Mar del Plata".

Guillermo Villareal

Mar del Plata. Corresponsal

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