Crisis en la UCR por el caso Petitti

La diputada se resiste a pedir licencia, a pesar de las sugerencias de algunos dirigentes del radicalismo. Crecen los cuestionamientos internos y algunos pares comienzan a tomar distancia de ella.
El temporal de lluvia y viento que azotó durante el fin de semana a Santa Rosa y a General Pico parece haber estacionado nubarrones sobre el futuro político de la diputada del Frepam, la radical Silvia Petitti.

Los cuestionamientos hacia la legisladora crecieron luego que este diario revelara su desmadre económico, con 57 cheques rebotados por el Banco Central de la República Argentina por algo más de 200.000 pesos (casi todos en el último mes) y deudas por afuera del circuito tradicional de préstamos.

El endeudamiento personal, la falta de cumplimiento de las obligaciones de pago y algunos comportamientos personales han minado la credibilidad de Petitti que, a pesar de las sugerencias políticas que le hicieron llegar durante el fin de semana, no pedirá licencia y seguirá ocupando su banca.

Petitti dijo que la situación que atraviesa es una “cuestión personal”, derivada de un “traspié financiero”. Además, agregó que se sentía respaldada por el bloque de diputados del Frepam.

Las palabras parecen haber ahuyentado apoyos y generado vacíos. Algunos legisladores de la oposición piensan que las explicaciones afectaron al conjunto y que su comportamiento terminó por arrastrar a sus pares a una orilla política indeseada.

Ayer, una de las fuentes legislativas consultadas calificó como “irresponsable” el accionar de diputada piquense y precisó que las excusas sobre el endeudamiento sonaron “banales”.

El Frepam, a través del presidente del bloque, el radical Julio Bergués –uno de los que se quejó por la divulgación del tema–, habría realizado una gestión personal durante el sábado para que Petitti presente un pedido de licencia hasta tanto se resuelva el problema financiero que la envuelve.

¿Sin respaldo?

Otra fuente política aseguró que la legisladora “no cuenta” con el respaldo del bloque del Frepam y que al menos cuatro legisladores son “muy críticos” con su accionar y coinciden con el pedido de licencia. Uno de ellos, la fregenista Claudia Giorgis ya hizo público su malestar.

Las circunstancias que afronta la piquense desnudó en las últimas horas la tensión interna que existe en el radicalismo, que reaccionó en forma dispar ante el comportamiento de Petitti.

El endeudamiento de la diputada fue el disparador del pase de facturas internas. Entre los “blancos” se señala al diputado, Daniel Kroneberger, como el impulsor de la candidatura de Petitti y principal sostén político. Y crecen las sospechas de que las deudas de Petitti ya existían al momento de su nominación.

Al cruce entre los propios “blancos”, se suman los cuestionamientos de otros sectores internos, como el de los “azules”, que considera el “costo político” que debe pagar el partido por los apremios económicos de Petitti, como consecuencia de la falta de información a sus pares. “Si el monto de las deudas era conocido por algún sector interno debieron prever que la situación podría estallar en un escándalo”, dijo una fuente azul.

Para hoy está prevista una sesión en la Cámara de Diputados y todas las miradas apuntarán hacia los despachos de los legisladores radicales, antes que a las bancas. Quizá hoy pueda establecerse si los nubarrones políticos comienzan a despejarse, o si el paraguas del centenario partido de Alem termina cobijando a la diputada piquense.

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