La crisis del campo: cae otro tambo en el departamento

El tambero Horacio Bauer remata la mitad de su rodeo, acuciado por problemas financieros. Una buena parte de sus 40 años de trabajo quedan en el camino. El caso advierte que si la situación adversa para el sector no varía en lo inmediato, más de un productor seguirá sus pasos.
Sigue la liquidación de planteles de vacas lecheras en los tambos entrerrianos. El fenómeno se repite en la cuenca lechera (Córdoba y Santa Fe). En muchos casos, es el cierre definitivo de establecimientos lecheros: "tambo que cierra, tambo que no vuelve a trabajar". Así quedan familias enteras en la calle: años de trabajo en genética y tradiciones familiares son borradas de un plumazo por la falta de rentabilidad y las sucesivas políticas erróneas para el sector.

Hoy, en Urdinarrain el tambo de Horacio Bauer remata la mitad de su rodeo lechero. Se trata de un tambero que conoce mucho del tema. Apostó, como la mayoría de sus colegas, a una explotación que requiere de mucha tecnología y como premio, tiene que vender la mayoría de las vacas para poder subsistir.

Es uno de los tantos que se resiste a cerrar las tranqueras, pero la situación económica lo obliga a tomar una medida no deseada. Los rindes bajaron a 19 litros cuando promediaban 24 normalmente. Mucho tuvo que ver la sequía que obligara a los productores a suplementar la hacienda, lo que significó costos adicionales. A ello debe sumarse el bajo precio de la leche.

Bauer, en la fría y lluviosa mañana del miércoles, recibió a El Día en su establecimiento ubicado a medio kilómetro de Urdinarrain. El viento patagónico se hacía sentir a las 10 de la mañana, pero esto es algo que no hace mella en los tamberos, acostumbrados a ordeñar de madrugada en condiciones climáticas adversas.

De la leche a la soja

Horacio explicó que hoy "rematamos 140 ejemplares para pasar a lo que es una actividad medianamente rentable en el campo". No fue necesario formular pregunta alguna, porque la respuesta era obvia: "Nos vamos a la soja. Y es una lástima –dijo Bauer- porque llevamos más de 30 años haciendo inseminación, ocho trabajando en la cruza (Holando con Jersey). La idea -agregó- era la de producir mucho sólido (grasa y proteína) por hectárea, teniendo en cuenta de que no contamos con mucha superficie y cuando estábamos viendo los frutos en cuanto a la genética, tuvimos que tomar la decisión de achicar el rodeo", anunció el tambero, prontamente convertido en productor de soja.

Consultado respecto a las alternativas, este productor detalló que "uno de los grandes problemas que tenemos los pequeños y medianos productores es la falta de escala: cuanto más baja es la misma, mayores son los costos".

Además, Bauer manifestó que con la venta de los animales esperan "solucionar los problemas financieros que nos están acuciando". Además advirtió que "tener una vaca a la cual no se le puede dar de comer como corresponde no sirve, porque no se logra el mínimo de leche necesaria".

En ese sentido, anunció que "para evitar que la situación tienda a agravarse, se tomó la decisión de reducir el plantel de vacas a la mitad y destinar una parte del campo (150 hectáreas) al cultivo de soja", concluyó Horacio Bauer.

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