La crisis del campo le costó a la Provincia $ 440 millones

El conflicto se tradujo en una caída del 90% en el superávit respecto al promedio de los 4 años anteriores.
La crisis del campo le costó a las arcas provinciales alrededor de 440 millones de pesos, según estimaciones extraoficiales del Ministerio de Finanzas. Este monto surge de la diferencia entre los ingresos tributarios proyectados y los efectivamente alcanzados. Mientras los funcionarios oficiales preveían una suba de los ingresos del 34 por ciento respecto al año anterior (esto es, 9.825 millones o 2.500 millones más que en 2007), la cifra alcanzada finalmente no llegó a los 9.400 millones, según la ejecución presupuestaria, lo que implica una suba final algo inferior al 28 por ciento. De este modo, la Provincia resignó prácticamente la totalidad de su superávit financiero y en rigor transmitió el stress fiscal a todo el aparato del Estado, ya que no sólo se vieron afectadas las cuentas de la administración pública, sino también las de las empresas provinciales y organismos autárquicos, como Epec, el Banco de Córdoba, Lotería, el Apross, la Caja de Jubilaciones, etc. En otras palabras, el efecto de la interminable disputa por las retenciones tuvo un costo económico para el Estado provincial muy superior a esos 440 millones, una cifra difícilmente mensurable pero que bien podría duplicarla, ya sea por lo que en el camino se dejó de percibir o se resignó definitivamente.

Cada punto que perdió la Provincia debido a la desaceleración de la actividad significó más de 73 millones de pesos, o el equivalente al 30 por ciento de la recaudación mensual promedio de la Dirección de Rentas durante 2008, que se ubicó en unos 242 millones de pesos.

El freno de mano en la económica impactó desde todos lados, tanto por la caída de los ingresos propios como los de origen nacional, además de los ingresos extraordinarios, e incluso la caída en la venta de bienes de capital, seguramente afectada por el clima de negocios adverso instalado desde marzo del año anterior. Un breve repaso indica que entre lo presupuestado y lo efectivamente ingresado hubo una diferencia negativa de 136 millones de pesos; pero además la venta de activos, prevista inicialmente en 101 millones de pesos, fue de sólo 64,4 millones, es decir 35 millones menos. También las transferencias a la Provincia se vieron impactadas por la disminución de la actividad. Así, las utilidades proyectadas de Lotería de Córdoba, que ascendían a 140 millones, en los hechos se ubicaron en 122 millones de pesos, mientras que las transferencias nacionales estuvieron 20 millones de pesos por debajo de las expectativas presupuestarias.

Afectación del resultado

No deja de ser significativo que el resultado fiscal de este último año podría haber sido prácticamente similar al de 2007, de no haberse planteado el escenario recesivo que generó la disputa por las retenciones; el ahorro corriente fue de 336 millones, en tanto que en 2007 había sido de 873 millones; esto indica que cayó 61,5 por ciento en el último ejercicio, es decir, 537 millones de pesos. Asimismo, el resultado del ejercicio 2008 arrojó un saldo positivo de apenas 23 millones de pesos, el más bajo de los últimos seis años, sólo comparable a los 14 millones de superávit obtenidos en el anómalo 2003. En promedio, entre 2004 y 2007, la Provincia tuvo excedentes financieros de 220 millones de pesos, con un pico de 250 millones en 2004. En la comparación 2007/2008 se observa un derrumbe del superávit financiero del 86 por ciento. Queda la incógnita abierta de cómo impactará la continuidad del conflicto en las cuentas provinciales: más allá que las medidas más duras de la protesta de las entidades agropecuarias parezcan un capítulo cerrado, el conflicto persiste y continúa minando tanto a Córdoba, como a la Nación y al resto de las provincias.

Comentá la nota