En crisis, el PD busca desde San Carlos una alternativa

En crisis, el PD busca desde San Carlos una alternativa
El intendente Difonso aparece como contracara de De Marchi, quien finaliza un año difícil por los pobres resultados electorales.
Reconstruir el partido hacia adentro y limar las asperezas que dejó la última campaña electoral parece ser la intención que por estos días prima en el partido conservador mendocino: el Demócrata.

Es que la interna que llevaron a cabo en abril dejó heridas que no pudieron sanar y el adelantamiento de los comicios de octubre al 28 de junio, sumado al pobre resultado que obtuvo el PD (apenas superó el 13%), agravó aún más la situación.

Ahora los popes del partido pretenden dejar de lado las divisiones y tras un período de reflexión y autocrítica fijan las miradas en "reordenar el partido y reagrupar fuerzas", como lo imagina Jorge Difonso, intendente de San Carlos.

"Estamos dentro de un diálogo constructivo y un marco de armonía", consideró Omar De Marchi, actual diputado nacional y líder de la fuerza.

En tanto el legislador Roberto Pradines le dio un toque más dramático al asunto: "Nos tiene que unir la inteligencia y no el espanto", advirtió.

Según los referentes de peso dentro de la estructura demócrata, las señales de reconciliación se vislumbran en el seno del comité provincia. La uniformidad de conceptos en los temas candentes del ámbito provincial (ley de viviendas, residuos patológicos, OSM, endeudamiento) fueron la excusa perfecta para mostrar una estructura orgánica que refleje los intereses partidarios y deje de lado las apreciaciones personales.

"Son temas técnicos que provocaron que las partes se arrimen", admitieron.

En el camino hacia una paz duradera, varios dirigentes (legisladores, concejales y también jóvenes) han desfilado hacia San Carlos. La intención es armar un proyecto provincial que los saque del letargo en que están sumidos y revitalizar la estructura. "Hay que salir a hablar con los afiliados pero sobre todo hay que escucharlos", comentaron.

A la par de estos movimientos, otro correligionario que salió al ruedo es Pradines. El diputado, bajo el paraguas de la comisión de Economía -que preside- está recorriendo el terreno. La intención de quien viene del riñón de De Marchi está en sintonía con sus pares: "Que sepan que estamos vivos", explicó un dirigente del entorno.

Críticas a De Marchi

De todas maneras en este tiempo en que todos dicen fumar la pipa de la paz, la derrota electoral aún duele y por decantación los dardos hacia el hombre más público que tiene el partido -De Marchi- no dejan de ser moneda corriente.

Aunque admiten que "es un tanque y le da siempre para adelante", y luego de la elección "está más tranquilo y abierto", no dejan de pensar que tuvo una forma de conducirse que califican como "personalista" y que los perjudicó fuertemente.

"Hubo un personalismo absoluto", le reprochan. Además le achacan que se perdió "representatividad en la gente que debiera acompañar naturalmente al Partido Demócrata", al punto tal que "hay 10 departamentos que desde mayo no vamos a tener ni un concejal. Es una situación complicada", opinó un legislador.

Lejos de ofrecer la otra mejilla, De Marchi no bajó la guardia y se alzó contra las críticas con la palabra "compromiso". "Yo estoy muy fuertemente comprometido con lo que hago y no nos ha ido mal. Lo jodido es estar con los pies en el barro y yo lo hice, no me quedé en el living", replicó. "Son excusas para seguir en la fácil y no comprometerse", recalcó.

De acuerdo a la visión de De Marchi, la situación es exactamente al revés y el posicionamiento del partido es doblemente mejor al que tenía 6 años atrás: "En 2003 agarré un partido con el 6% de intención de voto y hoy está en el 15%. La elección (de junio) fue demasiado buena en comparación de lo que podría haber sido. Con (Julio) Cobos consiguiendo fondos en todo el país para traerlos a Mendoza y los Kirchner bajando un montón de recursos para evitar que ganará (el Vicepresidente), lo del PD resultó exitoso", se defendió.

Por último el dirigente confió que no piensa ser otra vez candidato a gobernador: "No quiero", subrayó, y piensa en tener "una perspectiva más amplia" y "sumarme a grupos con gente preocupada y lograr que Mendoza haga el clik que necesita".

Comentá la nota