La crisis es el argumento oficial para adelantar las elecciones

El golpe de efecto del gobierno busca retener votos y dividió a la oposición. La incidencia del conflicto con el campo y la inseguridad. Gobernabilidad y especulaciones políticas.
La decisión del gobierno de adelantar las elecciones legislativas nacionales para el 28 de junio se tomó porque “sería suicida embarcar” a la sociedad en una campaña electoral hasta octubre “cuando el mundo se cae a pedazos”, según argumentó la presidenta Cristina Fernández al anunciar ayer la decisión.

El proyecto llegará el próximo lunes a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo quiere aprobarlo en tres días y remitirlo al Senado. “He decidido enviar este día lunes un proyecto al Parlamento argentino para convocar a elecciones el 28 de junio para todos los argentinos”, dijo Cristina Fernández en Chubut acompañada por su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, y gobernadores de provincias petroleras, que habían llegado a la provincia para participar de un acto.

Para justificar la medida, el discurso de la jefa del Estado en esta oportunidad viró del convencimiento de que la debacle financiera tocaría a la Argentina indirectamente, como se desprendía de sus anteriores apariciones públicas, a afirmar que “la magnitud de la crisis es mucho más grave de lo que dicen los medios”. “Los argentinos no podemos tener una serie permanente de elecciones hasta octubre en el marco de la crisis”, advirtió y agregó que “sería suicida embarcar a la sociedad de acá hasta octubre en una discusión permanente de posicionamientos cuando el mundo se cae a pedazos y los pedazos nos pueden caer encima”.

En este marco, reconoció que “más allá del gasto electoral se trata del gasto para la economía, al no poder tener la tranquilidad que necesitamos todos para acordar un proyecto de país”.

Mientras la primera mandataria se limitó a justificar así la decisión oficial y convocó a la unidad, “dejando de lado diferencias estériles y debates inútiles”, Néstor Kirchner sumó gravedad al diagnóstico y puso condimento político a la movida.

Protección contra el desgaste

Apenas terminado el discurso de su esposa, el ex presidente aseguró que “acá lo importante es la gobernabilidad”, una palabra que la mandataria no había mencionado en su mensaje. Tras terminar de resolverlo en la reunión del día anterior en la residencia de Olivos, donde el matrimonio presidencial recibió a legisladores e intendentes del conurbano, la posibilidad de adelantar los comicios de octubre a fin de evitar que un agravamiento de la situación económica derivara en una derrota para el oficialismo comenzó a esparcirse por el ámbito político.

En la residencia presidencial se analizó que el desgaste hasta octubre significaría un costo altísimo para el gobierno que se trasladaría a las urnas y la posibilidad de tener una derrota el 28 de junio en la capital precipitó la decisión que, según versiones, fue impulsada por Néstor Kirchner.

El jefe de Gobierno, Mauricio Macri, que había convocado para el 28 de junio las elecciones en la Ciudad, aceptó la decisión del gobierno nacional si contribuye, advirtió “a que los argentinos no la pasemos tan mal”. En cambio, la UCR, la Coalición Cívica y el Socialismo lo rechazaron.

“Una locura institucional”, llegó a definirlo la radical Margarita Stolbizer. Para el titular de la UCR, Gerardo Morales, la medida implica una “gran irresponsabilidad”, dirigida a “desviar la atención de la gente de los grandes problemas” que atraviesa el país.

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