La crisis afecta los juegos de azar

La gente ajusta gastos y juega menos. La Quiniela es uno de los preferidos, ya que la apuesta mínima es de 0,20 pesos. Algunos agencieros responsabilizan al casino, aunque éste también sufre las repercusiones de la crisis.
La mayoría de los agencieros reconoce una caída en el nivel de apuestas en lo que va del 2009. "Está más tranquilo, hay menos apuestas... se siente el impacto de la crisis", aseguró Marcelo, que atiende una agencia de juegos en el barrio Sargento Cabral. "El año pasado vendía mucho más. El poco movimiento ya se empezó a sentir a fin de año: el último 24 de diciembre fue un día como cualquier otro, no se vendió prácticamente ni un billete del ‘Gordo’ de Navidad", contó.

La baja se siente de dos maneras: disminuyó la cantidad de gente que juega y los que lo siguen haciendo redujeron los montos de las apuestas. "El que jugaba hoy juega y el que jugaba , hoy no juega. Tenemos muchas apuestas de {cuerpo},50. La Quiniela es lo que más se juega porque la apuesta mínima es de {cuerpo},20. La gente no gasta más de ó ", detalló Mario, que tiene su agencia en Gorriti al 4600.

"Lo que más se nota es la falta de movimiento en la calle. Antes había mucha gente de paso que entraba a jugar; hoy no pasa nada", señaló otro agenciero.

Clientela fija

Los que aseguran que la crisis no es tan terrible, dicen que se mantienen estables respecto al 2008 gracias a los clientes de toda la vida. "Estamos más o menos como el año pasado. Mantenemos la clientela, que es lo más importante", aseguraron en una agencia que está hace 25 años en el barrio Candioti.

"Me mantengo gracias a la clientela fija; perdí a los que estaban de paso", sostuvo una agenciera de Barranquitas.

Cintia, que desde hace 13 años atiende la quiniela de Salvador del Carril y General Paz, reconoció que hubo una disminución, pero que "gracias a la clientela fija y por la ubicación" permanecen estables con respecto a 2008.

Irma tiene su agencia hace 14 años en Ciudadela: "Tenemos clientela fija que sigue viniendo igual, a pesar del casino y la crisis. Algunos juegan lo mismo que siempre, otros lo reducen un poco. En la recaudación, vengo más o menos igual que el año pasado".

Otras influencias

Además de la crisis, algunos agencieros señalaron al casino como otra de las causales de la merma en el nivel de apuestas. "La apertura del casino influyó, sobre todo en las agencias del centro", señalaron.

"El casino fue lo que marcó una caída y después vino la crisis. ¡Todo junto!", exclamó una agenciera de Sargento Cabral. Consultada acerca de si la baja de estos últimos meses podía compararse con la de 2001 y 2002, la joven lo negó y aseguró que "este año es mejor".

Otros creen que el casino puede tener algo que ver, pero responsabilizan en primer lugar a la crisis. "Al principio lo relacionamos con el tema del casino porque ya empezó a caer por esa época, pero para mí es parte de la crisis, la gente no maneja la misma cantidad de plata", explicó un agenciero que calculó la baja del movimiento en un 30%.

En tanto, un viejo quinielero de barrio Candioti aseguró que "el casino repercutió un poco, pero no tanto como se creía; se pensaba que iba a ser un verdadero problema y no fue así".

Desde el complejo

En tanto, el gerente del Casino Santa Fe, Jorge Pereyra, señaló que "a nivel nacional e internacional la caída del juego está entre un 30 y un 40%". Sin embargo, aseguró que el emprendimiento que dirige no ha llegado a estos niveles por dos razones: "Nos actuó como una protección el hecho de ser una novedad. Además, el complejo no está centrado solamente en el casino, sino que tenemos otras ofertas: gastronómicas, hoteleras y comerciales. Eso hizo que la repercusión de la crisis fuera menor".

De todas formas, reconoció un freno en el crecimiento a mediados de noviembre del 2008 que rondó el 20%. Los meses siguientes han ido repuntando, pero sin alcanzar todavía los niveles previos a la recesión. Por último, Pereyra detalló que "no disminuyó la cantidad de gente que asiste al complejo". Con lo cual se puede deducir que la merma se produce por la reducción del consumo: la gente sigue concurriendo al casino y al shopping, pero no gasta lo mismo que el año pasado.

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