CRIMEN EN VALENTIN ALSINA Bronca y debate: Una multitud marchó por el asesinato del chofer

CRIMEN EN VALENTIN ALSINA Bronca y debate: Una multitud marchó por el asesinato del chofer
Indignados, más de 8.000 vecinos se reunieron en la plaza principal de Valentín Alsina. Volvieron a disparar la discusión por la imputabilidad de los menores. Por el crimen quedó preso un chico de 14.
Alas seis y media de la tarde -antes de la hora señalada- la plaza de Valentín Alsina ya estaba casi colmada. Más de treinta camiones de la firma Andreani -donde trabajaba la víctima- taponaban la avenida Perón. En el centro de la plaza, los familiares de Daniel Capristo escuchaban el pésame de sus vecinos. Los comercios de los alrededores bajaban las persianas en solidaridad con la familia. Más allá de la zona comercial, en las calles del barrio que separan a la plaza de la casa de la víctima -en Florida y Jean Jaurés-, muchas casas exhibían banderas argentinas colgadas de ventanas y rejas. Tenían una palabra inscripta en letras negras: "Basta" .

El crimen del chofer Daniel Capristo (45) ocurrió el miércoles a la noche, cuando se resistió armado a que le robaran el auto a su hijo. Hay un detenido de 14 años, aunque la Policía también busca a un cómplice.

La furia inicial de los vecinos -que golpearon a un fiscal, a un funcionario municipal y a un policía-, se transformó anoche en un reclamo masivo en el que participaron más de 8.000 personas, algo que en Valentín Alsina no se veía desde que fuera secuestrado el empresario Gabriel Gaita, en agosto de 2004. Aunque la gente ayer superó todas las expectativas.

Primero hubo aplausos. Después habló Facundo Capristo, el joven de 24 años que fue testigo directo del crimen de su papá. Entre sorbos de un jugo de pomelo y parado en la parte trasera de un camión exclamó: "¿Cuántos Daniel hay en la calle? Somos todos Daniel. Ninguno de nosotros merece morir así".

Al lado de Facundo estaba José, su abuelo y papá de la víctima, que se sostenía con un bastón. Además de otros familiares, estaban los compañeros de la víctima, choferes de Andreani vestidos con sus uniformes de trabajo y todos muy conmovidos. Ellos anunciaron que hoy irán en caravana desde Valentín Alsina hasta el Obelisco.

Los vecinos entonaron varios cánticos: "Seguridad, seguridad", "Argentina, Argentina" y "Ohhhh, que se vayan todos, que no quede ni uno solo", esto referido a funcionarios políticos y judiciales. Las quejas de los vecinos y de Facundo Capristo estuvieron dirigidos principalmente a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al gobernador bonaerense Daniel Scioli. "Que Scioli y Cristina me expliquen a mí y a mi hermanito (tiene 5 años) por qué mataron a mi papá", exigió Facundo. Los vecinos también cuestionaron al ministro de Justicia de la Nación, Aníbal Fernández, y al intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez.

Los aplausos siguieron. La gente siguió gritando. Empezaron a escucharse bocinazos. En un momento, un vecino que se identificó como Walter pidió la palabra y dijo: "Hasta que no nos organicemos como vecinos, como barrio, no vamos a poder cambiar las cosas. No podemos seguir viviendo sin saber si nuestros hijos, cuando salen a la calle, van a volver o no". Luego convocó a todos a una marcha a la Municipalidad de Lanús para el próximo lunes a las 19, pero eso quedó relegado cuando los choferes de Andreani llamaron a ir en caravana al Obelisco.

A las 19.15, Facundo Capristo calmó a los que estaban más enojados y querían ir a protestar a la Municipalidad. "Nada de ir a la municipalidad ni a la comisaría. Vamos todos tranquilos a nuestras casas. En paz". Los vecinos le hicieron caso, pero de a poco. Recién empezaron a desconcentrarse media hora después y muy lentamente. Sobre el final llegó a la plaza Juan Carlos Blumberg. Algunos lo insultaron, otros se acercaron a saludarlo. Se fue rápido.

Había mucha gente conmovida. Todos los que hablaron con Clarín dijeron que la zona es muy insegura. "En este barrio no se puede vivir más; te roban a toda hora", dijo con mucha bronca Ana Benítez. "El hombre que habla de que la inseguridad es sólo una sensación (en referencia a Aníbal Fernández) sale a la calle con un camión lleno de policías que lo custodian", gritó María Rosa, vecina de Valentín Alsina de toda la vida.

"Los vecinos nos cuidamos entre nosotros. Estamos todos armados. Si escuchamos algo, salimos todos para ayudarlo", dijo Diego, quien vive pegado a la casa de la víctima. El también contó por qué la noche anterior atacaron a golpes al fiscal Enrique Lázzari. "Llegó tres horas después y encima dijo de mala manera que no podía hacer nada porque el asesino es menor de edad. No tuvo tacto para tratar a la gente".

La mayoría reclamó que bajen la edad de imputabilidad. El padre de la víctima pidió la pena de muerte para el asesino. Mientras que la hermana de Daniel Capristo, ya en el final de la marcha, suplicó entre lágrimas: "Señora Presidenta, hay un chico de cinco años que por culpa de un asesino de 14 se quedó sin papá. Por favor haga algo para que no vuelva a pasar".

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