Creo que las medidas son un poco exageradas.

Las medidas preventivas contra la pandemia de Gripe A H1N1 han llevado a cerrar los lugares de esparcimiento del fin de semana que son más masivos. Precisamente en esos lugares, los bailables, es donde más se consumen bebidas, alcohólicas y no alcohólicas, que son las que vende Bebidas Centro SA, la empresa de la familia Giarini.
Precisamente el vicepresidente de la distribuidora, Donato Giarini, le contó a LA MAÑANA cómo ha incidido esta veda para con los bailables en la venta de bebidas que ellos introducen en el mercado.

¿En cuánto los ha afectado a ustedes el hecho de que no abran los bailables desde hace casi un mes?

- Nos ha afectado mucho, no sólo en el rubro cervezas, sino también en el de gaseosas, porque principalmente afectó a los gastro-nómicos. Nosotros tenemos el 30 por ciento de lo que llamamos mercado refrigerado, que son los gastronómicos más los bares y confiterías, y ellos tuvieron tres fines de semana casi cerrados, y estos dos últimos estuvieron al 50 por ciento, por lo que la baja es importantísima. Así como ellos están sufriendo estas medidas, nosotros también.

En cuanto a cerveza, a pesar de que el consumo bajó mucho por este motivo, también afectó en la venta en los supermercados, porque cuando dejaban entrar de a diez personas, también nos vimos perjudicados. Nuestros productos son de consumo por impulso, por consiguiente no son de venta planificada, la gente que no consume hoy una gaseosa, no la va a consumir mañana, ya dejó de consumirla y esa venta se perdió, no vendemos productos de primera necesidad.

Si comparamos con el año anterior, tenemos una caída en las ventas de entre un 30 y un 35 por ciento, y eso que el municipio de Daireaux no fue tan estricto con las medidas sanitarias, ya que sólo cerró un fin de semana los bailables y a los bares y confiterías los dejó trabajar hasta las 12 de la noche al 100 por ciento de su capacidad, con los cuidados lógicos que les pidieron, como la limpieza y demás.

Nosotros no estamos en contra de esta medida, porque creemos que es necesaria; pero ya me parece que pasó el límite de lo razonable, ya que municipios como Olavarría, 9 de Julio, Daireaux, Saladillo, no están teniendo la misma política que el municipio de Bolívar.

Y ustedes vienen con el agravante del fin de semana de las elecciones, que fue inmediatamente anterior a esta veda…

- Sí, el fin de semana de las elecciones este año no se abrió. Recuerdo que normalmente años anteriores se abría hasta las 2 y hasta se llegó abrir hasta las 4 de la madrugada, en esta oportunidad el intendente decidió que no fuese así, por consiguiente al verse perjudicados los bailables, los bares y confiterías, nosotros también.

Ha sido un mes muy complicado, además es un mes de aguinaldo, nosotros tenemos mucho personal fijo, y a esa gente la tenés que mantener, porque no es responsable de lo que está sucediendo. Además si uno supiera de qué fecha a qué fecha se va a prolongar la medida, se podrían tomar recaudos; pero como el decreto se va modificando semana a semana, se complica para prever lo que puede llegar a pasar. Porque no bien se dejen sin efecto las restricciones, habrá un consumo, entonces no le podemos dar vacaciones a la gente y después llamarla para decirle que las suspenda.

De todas maneras pudimos dar un par de vacaciones, las adelantamos, empleados que tenían planificadas sus vacaciones para más adelante, las adelantamos. Viendo la situación, tuvieron muy buena voluntad, más cuando veían que en el depósito estábamos los 15 y prácticamente de gusto, porque no había consumo. Nuestros días importantes son los jueves y los viernes, que son la previa a los fines de semana, y la gente al estar encerrada, con el frío, no poder salir por falta de circunstancias, no consume, encima si ibas al supermercado tenías que hacer cola.

Estuve hablando con todos los supermercadistas, y decían que se les bajó la cantidad de gente, se les aumentó el ticket promedio; pero el consumo principal fue de artículos de limpieza y no tanto nuestro rubro. Los gastronómicos están desesperados, se les han suspendido fiestas.

¿El consumo no creció en algún lugar específico por las fiestas particulares que se realizaron?

- No. Nosotros por estacio-nalidad tenemos mayo y junio muy flojos, y julio siempre es bastante bueno, es el que nos permite dar un oxígeno para llegar al verano, porque están las vacaciones de invierno, el 9 de Julio y el Día del Amigo, que son fechas importantes y que se vieron afectadas por esto.

El canal tradicional, que son las despensas, se vieron beneficiadas con respecto a bebidas, por el tema de que los supermercados estaban con el tema de las 10 personas, entonces la gente iba al almacén porque no tenía ganas de quedarse esperando congelándose para comprar; pero no se ha visto un crecimiento mayor en lo que es el mercado hogar, los autoservicios tradicionales, que compense las pérdidas que tenemos en los refrigerados, porque por más que haya reuniones, nunca son de gran magnitud.

Además la gente, de todas maneras, es precavida a juntarse, tiene miedo; aunque hay grupos de adolescentes y mayores que optaron igualmente por juntarse; pero el número es menor.

¿Has estado con los dueños de los bailables?

- Estuve con los chicos de La Vizcaína, a la gente de Loft la vi por televisión y me imagino lo que están pasando. Están mal, ellos tienen el alquiler fijo que es un monto importante, también vienen del fin de semana de las elecciones y están desesperados por abrir. La Vizcaína abrió como pub estos días; pero no es lo mismo, es una sensación diferente, el consumo es diferente, la gente se siente rara, por eso creo que hoy por hoy las medidas son un poco exageradas, entiendo que en su momento sirvieron; pero ahora ya no. Y los bailables están mal, son los principales perjudicados de esto, no tanto nosotros pese a que tuvimos una caída importante.

Sé de la intervención de la Cámara Comercial en el asunto, con su presidente; pero creo que no llegaron a un diálogo con el Ejecutivo para que afloje un poquito con las medidas. Veremos qué sucede, es una lástima, porque veníamos de junio muy flojo, de un mayo complicado, y en julio estamos mal, por debajo de las ventas del año anterior, lo cual nos preocupa bastante.

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