¡A no creérsela!

Rápido de reflejos, el binnerismo salió a vender el triunfo del domingo como un respaldo a su gestión, cuando horas antes decía lo contrario.
Es increíble la capacidad que tiene este gobierno de generar hechos mediáticos sobre la coyuntura aunque caiga en el doble discurso. Están los archivos donde el primer mandatario se despegaba de las elecciones municipales y de las nacionales para evitar cualquier arrastre. Con los resultados puestos se enanca sobre los éxitos de sus socios del Frente para oxigenar su alicaída gestión.

El socialismo, como partido que identifica al gobierno de Santa Fe, sólo ponía en juego el liderazgo de Rosario donde ganó ajustadamente. En el resto de la provincia, la UCR en el Frente hizo el gran aporte para el triunfo del Frente Progresista. Hay casos donde el socialismo intervino para ungir candidatos, como el caso de Murabito en Villa Gobernador Gálvez, que cayó ante el caudillo justicialista Pedro González.

No hay que sumar manzanas con peras

Esas palabras usó el ministro de Gobierno Bonfatti para definir los resultados de las elecciones internas abiertas donde los números no le daban a su favor y el PJ se imponía en muchos departamentos, especialmente en Rosario. Y el lunes fue el primero en decir que los resultados respaldaban la gestión de Binner.

Hay que leer bien el resultado de las urnas. Son respaldos o castigos a las gestiones locales. Son fotos muy parcializadas y la sumatoria no es necesariamente la imagen de la provincia.

Cabe recordar que muchos candidatos del Frente, para esta elección, optaron por no llevar la foto del primer mandatario, cuando en las internas no faltó en ningún afiche.

No es noticia que el gobierno no encuentra el rumbo y que la sociedad sabe diferenciar lo provincial con lo local. Por eso es muy peligroso que Binner crea que el resultado del domingo fue un respaldo a su gestión y que todo lo que hizo hasta ahora fue en el camino correcto. Y no es así.

Mucho se habló que después de las elecciones Hermes Binner iba a realizar cambios en las áreas mas cuestionadas por la sociedad y sus socios del Frente Progresista. Hasta se filtraron algunos nombres que oxigenarían a la Policía y los Ministerios de Seguridad, Salud y Educación. Los cuestionamientos diarios a estas áreas, que son exclusivos de la órbita provincial, no estuvieron en el centro del debate de cada localidad, seguramente fueron cuestiones más simples como el pavimento, el cordón cuneta, el agua, la luz, el transporte o la basura.

Si realmente el gobierno quiere vender estas elecciones como un respaldo, deberá explicar por qué perdió 300.000 votos desde septiembre del 2007 hasta septiembre del 2009 (Binner fue electo con 850.000 votos y el domingo sumó 550.000 sufragios).

Ganadores y perdedores

Mario Barletta consolidó su trabajo consiguiendo cuatro bancas para el Frente y derrotando al justicialismo dividido que, de haber ido juntos, la historia sería al revés. Este comentario no quita méritos a la gestión de Barletta, que se ha convertido en el referente radical en el Frente y lanzado como precandidato para el 2011. También los intendentes radicales Leonardo Raimundo de San Lorenzo y Orfilio Marcón de Avellaneda han revalidado su supremacía y se perfilan como referentes provinciales. Mención especial para "Fili" Pezz, que condujo la estrategia ganadora en el departamento Gral. Obligado y el triunfo de Chamorro en Las Toscas.

100% Santafesino, que conduce "Cachi" Martínez en sociedad con Alberto Maguid, logró una excelente participación obteniendo 2 bancas en Santa Fe, 1 en Rafaela y otra en Reconquista. Este partido distrital ya ha obtenido el reconociendo nacional y en el corto plazo será un partido provincial que promoverá la candidatura a gobernador de su conductor.

El radicalismo auténtico, o del escudo, hizo una excelente elección que manifiesta una recuperación que da fe a la teoría del "Changui" Cáceres sobre que si no lo hubieran intervenido por el Acuerdo Binner-Kirchner (sic) habrían logrado un diputado nacional en junio. En estas elecciones cosecharon 7 concejales con la excelente elección en Rosario (2) y los triunfos de Funes (2), Ceres (2) y Gálvez (1). Si el radicalismo en el frente pretende ser una opción para el 2011, no podrá desconocer el trabajo de Jorge Boasso en Rosario.

Entre los grandes perdedores se encuentran Miguel Lifschitz, que obtuvo el 57,17 % de los votos en el 2007 y ahora solo llegó al 28% poniendo en dudas su proyección provincial. El otro es el justicialismo, que se encuentra atomizado, sin conducción y sin un liderazgo que pueda liberar a Carlos Reutemann de las cuestiones partidarias. El peronismo está en crisis. Si no hay una renovación de dirigentes y un proyecto serio con alianzas estratégicas, será muy difícil que recuperen el sillón del Brigadier en el corto plazo.

Binner llegando al 2011 con un 38% de imagen positiva podrá imponer a Antonio Bonfatti, si le gana o acuerda bien con Barletta, ya que el justicialismo podría ir dividido en 100% Santafesino, Frente para la Victoria, PJ y Santa Fe Federal.

Esto es lo bueno de la democracia: lo que hoy te da y mañana te lo quita. Por eso no hay que creérsela.

Fuente: SM

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