Creen que será aún más fuerte la caída en la siembra de trigo

Bajaría 18,6%, a 3,7 millones de hectáreas y sería una de las más bajas de la historia del cereal
Si faltaba un dato para confirmar que la Argentina se encamina a una de las peores siembras de trigo de la historia, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires lo aportó ayer. Con la implantación iniciada en el Norte y aguardando para comenzar en la pampa húmeda, en su primera estimación de siembra de la campaña 2009/2010 la entidad estimó que se cultivarán 3,7 millones de hectáreas. En concreto, se harían 850.000 hectáreas menos que en el ciclo pasado, lo que equivale a una retracción del 18,6%. Es la superficie "más baja desde que se tienen registros históricos", subrayó la entidad. Diversos especialistas afirmaron que, si el clima ayuda, por ahora no estará en riesgo el abastecimiento interno de trigo.

Lo que la Bolsa de Cereales porteña hizo ayer no fue más que poner en números algo que productores, técnicos y empresas proveedoras de insumos para trigo vienen comentando desde hace unas semanas. Por la falta de humedad que afecta a las principales zonas productoras, la continuidad de la intervención oficial sobre el mercado -materializada en los últimos años en cierres de la exportación, que provocaron un desfase del precio del cereal en el mercado interno con el valor internacional-, retenciones del 23%, que complican la rentabilidad ,y precios poco atractivos, la siembra del cereal es toda una verdadera incógnita.

"Esta sería la menor siembra que registran las series históricas desde 1910/11", dijo a LA NACION Eduardo Anchubidart, responsable del departamento de Estimaciones y Proyecciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Hace unas semanas, este diario publicó la estimación de Gustavo López, consultor de la firma Agritrend, que calculó que la implantación del cereal se ubicaría entre 3,82 y 4,05 millones de hectáreas y sería la menor desde 1902/03 cuando, según datos oficiales, hubo 3,69 millones de hectáreas. Hace un siglo, el trigo era uno de los granos con el cual la Argentina era conocida como "el granero de mundo".

Claramente, hoy la siembra está comprometida por la falta de lluvias y de humedad en el suelo. "Las condiciones hídricas son deficitarias en la mayor parte de las zonas trigueras", dijo Anchubidart. Es un fenómeno que afecta a gran parte del norte de Córdoba, el centro y norte de Santa Fe, La Pampa y el sudeste y sudoeste bonaerenses. Sólo en el sudeste bonaerense, que junto con el sudoeste aportan el 60% de la producción nacional y es el corazón triguero, hacen falta por lo menos 150 milímetros. Además, en el extremo sur bonaerense (Patagones, Stroeder) está comprometida la implantación de más de 300.000 hectáreas.

Abastecimiento interno

Para tener en cuenta, entre la merma proyectada y lo que ya se perdió el año pasado (1,16 millones de hectáreas), el trigo en dos campañas resignaría casi dos millones de hectáreas. De 5,65 millones de hectáreas del ciclo 2007/2008 pasaría a 3,7 millones de hectáreas. Además, de un año a otro el país perdió casi el 50% de la producción (bajó de 16 a 8,5 millones de toneladas en la última campaña).

Con esta siembra, no son pocos los que temen que se vea afectado el consumo interno. "Si realmente se negaran las lluvias en los próximos 60 días, peligraría el abastecimiento interno", puntualizó Sean Cameron, presidente de la Asociación Argentina de Productores de trigo (Aaprotrigo). Hoy la Argentina consume unas 6 millones de toneladas y exporta el excedente. Aunque por ahora no abundan los pronósticos de producción, López cree que la cosecha podría rondar los 8,7 millones de toneladas. Con eso quedarían 2,5 millones de toneladas para exportar, frente a 4,5 millones de la campaña pasada, pero por la reducción del saldo exportable el país resignaría ventas por unos US$ 500 millones. Según Alberto España, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), para comprometerse el abastecimiento interno la siembra de trigo tendría que caer por debajo de los 3 millones de hectáreas.

Igual, en el campo los productores sienten que el precio no es atractivo. Hace un año, según Agritrend, podían proyectar 207 dólares por tonelada. Hoy el precio es apenas superior a US$ 140. "Hay más de 60 dólares menos que a la misma fecha del año pasado y esto le resta incentivo al productor", afirmó López.

Síntoma del bajo interés, las ventas de insumos para trigo están demoradas. "No existen interesados en semillas, curasemillas, herbicidas y fertilizantes destinados para este cultivo", dijo Nicolás Sanson, de una firma de insumos en Trenque Lauquen.

Comentá la nota