"Creen que el papel del vicepresidente es callar o irse"

"Creen que el papel del vicepresidente es callar o irse"
Respondió así a las críticas; y les dedicó duras frases a Balestrini y a Rossi
Mascullando bronca en Mendoza, donde se recluyó el jueves por la noche, el vicepresidente Julio Cobos tuvo respuestas muy duras para los funcionarios que durante el día de ayer pidieron su renuncia.

Cuando arreciaban las críticas por la reunión junto con líderes de la oposición que presidió en su despacho del Senado contra la ley de radiodifusión kirchnerista, Cobos repitió que no va a renunciar y dijo que "algunos funcionarios" quieren coartar su libertad de "dialogar, pensar y expresarse".

Por medio de un comunicado que difundieron sus voceros, el vicepresidente opinó que por su voto contra las retenciones móviles "algunos dirigentes y funcionarios consideran que el único rol del vicepresidente es callar o renunciar; según esta consideración, tampoco puede hablar, aportar, consensuar o proponer".

Hablando de sí mismo en tercera persona, Cobos consideró que desde su apoyo al campo, fue "marginado de los actos de gobierno, sin participación en la agenda política, agraviado en forma constante y no fue consultado nunca más".

Y siguió: "Parecería que todos tienen derecho a reunirse y dialogar; ahora cuando es el vicepresidente quien lo hace se transforma en conspirador y desestabilizador".

Según la misma visión, si el diálogo "lo emprende el jefe de Gabinete o el ministro del Interior, es un hecho loable y democrático; mientras que si es el vicepresidente, desestabiliza y conspira contra el Gobierno".

Con nombre y apellido

Pero Cobos no se limitó a contestar en términos genéricos, sino que respondió puntualmente a varios de los que lo habían cuestionado.

"Bueno sería que tanto esfuerzo en acusar se pusiera de manifiesto a la hora de defender la autonomía de la provincia de Buenos Aires", dijo respecto de las críticas del vicegobernador Alberto Balestrini, que lo había acusado de intentar desestabilizar al Gobierno.

También le respondió al jefe de la bancada kirchnerista en Diputados, Agustín Rossi, que lo había llamado el "principal articulador de obstáculos". "Debería abocarse a buscar consensos, no votos", le dedicó Cobos.

Además, profundizó sus críticas por el megaprocedimiento de la AFIP al diario Clarín y opinó que "lo ocurrido fue un hecho inexplicable y gravísimo, tan inexplicable como la excusa brindada hoy [por ayer]".

Para Cobos, "debería pensarse antes de realizar actos intimidatorios de este tipo, que dañan la imagen internacional del país".

Mientras Cobos respondía a sus críticos, en el Senado crecían las dudas sobre la estrategia que usará el kirchnerismo para aprobar el proyecto de ley de radiodifusión.

Una versión decía que en la Casa Rosada se urdía un plan para girar la iniciativa al Senado dentro de 10 días, cuando Cobos se encuentre a cargo de la presidencia (por un viaje de Cristina Kirchner al exterior) y el senador peronista José Pampuro quede al frente de la Cámara alta.

Sería un intento de evitar que el vicepresidente mandé el proyecto a todas las comisiones que prometió, lo que demoraría su aprobación.

Fuentes del oficialismo consultadas por LA NACION consideraron "muy complicado" que un procedimiento así pudiera llevarse a cabo, por lo ajustado de los tiempos.

En la oposición también sugirieron que la maniobra no sería fácil, pero no descartaron ninguna posibilidad.

"El punto crucial es tener los votos", comentaban ayer unos y otros sobre el proyecto que mantiene al Congreso en vilo, mientras todos hacen números para saber si el kirchnerismo logrará imponer su iniciativa en las comisiones y en el recinto.

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