Creen que no habrá un plan para niños pobres, y aquí no relevarán cifras

El Plan de Asignación Universal por Hijo plantea entregar una ayuda financiera a menores de 18 pobres, pero hay opiniones encontradas entre el gobierno, la Iglesia y la oposición.
"Se venía, estaban armando algo en la Nación. Pero se metieron todos, la oposición, la Iglesia, con esto de que debe ser universal. Y no lo pueden hacer universal porque le van a terminar dando plata al que tiene!. Yo diría que el plan se ha desmadrado, no se va a hacer". Así reflexionó en las últimas horas una encumbrada autoridad de la provincia respecto al tan mentado plan de asignación universal por hijo, un proyecto nacional que plantea otorgar un subsidio de $135 a cada menor de 18 años que viva en la pobreza, y que piensa ser discutido en el Congreso.

Aquí en San Juan no hay cifras de cuántos son los chicos pobres. Y ahora que en el gobierno piensan que lo del subsidio de pobreza no se hará, tampoco saldrán a relevarlas.

¿Por qué no hay números de pobreza infantil? La explicación oficial es que los relevamientos que se hacen en las Encuestas Permanentes de Hogares (EPH), por parte del IIEE -la versión sanjuanina del INDEC nacional- abarcan a un número pequeño de hogares y sólo de los departamentos del Gran San Juan, lo que no permite inferir una cifra real de la realidad de la pobreza infantil en San Juan, según explicó a DIARIO de CUYO, la titular de esa repartición, Sila Mugnani.

"El relevamiento que se hace permite tener cifras generales de hogares pobres o indigentes, pero no de grupos etarios. La muestra es chica para llegar a ese dato", explicó ayer Mugnani.

"Esa es la Ley de los Grandes Números", agregó el ministro de Producción, Raúl Benítez, y destacó: "cuántos más casos hay, más acertada la conclusión. Por el contrario, cuando hay pocos casos las conclusiones no son válidas para un grupo etario particular", agregó reforzando el argumento de la imposibilidad de saber cuántos chicos menores de 18 son pobres en San Juan.

Mugnani fue categórica a la hora de explicar que hay que hacer para poder relevar los datos de pobreza infantil: Tiene que haber una decisión política que se acompañe con el desembolso de fondos extras para contratar más encuestadores y así ampliar la encuesta a más hogares y a todos los departamentos, no solo los del gran San Juan como se hace hoy. O puede hacer una convocatoria para anotarse, lo que se llama Estadística de Registro.

También se puede esperar al censo de población que se hará en el 2010, y de allí inferir las cifras. Profundizar Aquí no se hará ni una cosa, ni la otra. Sencillamente porque se piensa que el plan de asignación universal por hijo tal como lo había planteado el kirchnerismo, no se hará. No al menos, por ahora. En cambio, apuestan a que la Nación profundizará los planes sociales existentes, que aquí en San Juan están bien aceitados, según opinan en el gobierno.

"Aquí hay guarderías infantiles para cosechadores, hogares para chicos. Y se dan comidas en las escuelas, raciones de desayuno y merienda, que es lo que hay que hacer. Se asiste a los barrios complicados, no a los chicos que van a la escuela Normal", explicó ayer una fuente del gobierno, reivindicando los planes oficiales de asistencia social.

Hace poco la Nación reveló que de los 12.400.000 menores que viven en la Argentina, 2.860.713 niños y adolescentes no tienen ningún tipo de cobertura social. Sus padres no cobran el salario familiar previsto para los trabajadores en relación de dependencia. Tampoco reciben alguno de los variados planes sociales de Desarrollo Social, cuyo presupuesto anual supera los 10 mil millones de pesos. La propia presidenta informó que casi la mitad de esos 2.860.713 menores excluidos de toda cobertura no tienen DNI, por lo que su inclusión resulta aún más compleja.

El costo fiscal de un programa que asigne 135 pesos a los casi tres millones de chicos pobres ascendería a 6900 millones de pesos al año. y hay que ver de dónde salen los recursos. La iglesia y Lilita Carrio quieren que la asignación universal por hijo sea eso, universal, para evitar el clientelismo.

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