"Creen que dialogar es sonreír".

Fernando Sánchez es uno de los fundadores del ARI y trabaja con Elisa Carrió desde 1995. En la presentación de la lista, Lilita destacó que fue uno de los que colaboró en la Comisión de Lavado "con riesgo de su propia vida". Con 35 años, es la cabeza de la lista de legisladores porteños del Acuerdo Cívico y Social en Capital.
En diálogo con Página/12, explica con un tono muy calmo sus cuestionamientos a la "política light" del PRO y a las "soluciones tecnocráticas" de la gestión de Mauricio Macri. "Su visión es entre tecnocrática y prejuiciosa", asegura.

–¿Cómo ve la gestión de Macri?

–Regular, sería generoso. Macri tiene una visión de la administración que es entre tecnocrática y prejuiciosa. Las soluciones no son tecnocráticas: tenés que negociar con los sindicatos, con la oposición, con una realidad presupuestaria. Si querés solucionar el conflicto docente, no tenés nunca que partir de decirles a los docentes que son vagos. Muchísima gente usa el sistema público de salud y él no le da la importancia que requiere. La utilizó como un área experimental, cuando es vital para la ciudad. Con los empleados públicos, llegó y planteó como un efecto de marketing que iba a echar dos mil ñoquis. No, no son dos mil. Por ahí hay más. Pero de los que echó no son todos ñoquis. Echarlos así no le hace bien a la ciudad.

–¿La Coalición Cívica tendría que hacer una autocrítica por haber votado la intervención de la Obsba?

–Para nada. Había causales para la intervención: un desmanejo y un vaciamiento. Teníamos que hacerlo, pero pusimos condiciones: evitamos que saliera por DNU, impusimos la auditoría y la comisión de seguimiento, que después no se llevaron adelante.

–Por eso: como mínimo, ¿no fueron ingenuos?

–No, no somos ingenuos. Esas condiciones estaban en una ley. En tal caso, habría que preguntarle a Gabriela Michetti por qué no se cumplieron esas dos condiciones que daban transparencia. Nosotros denunciamos a la Justicia las irregularidades y el macrismo no los acompañó. Así que el rol no fue el mismo. Y el kirchnerismo, entre otras leyes complicadas, votó la salida de la intervención de la Obsba, que nosotros no la votamos porque no cumplía con la desregulación.

–¿Por qué votaron el último presupuesto de la ciudad, al que se le cuestionaba el recorte al área social?

–Se hizo lo que se tenía que hacer. Logramos bajar los aumentos de impuestos injustificados, como el de consumo con tarjetas de crédito y, lo peor de todo, la eliminación de exenciones de ABL para jubilados. Pensamos que le faltaba énfasis presupuestario a Salud y Educación. De todas formas, lo peor hoy no es eso sino la subejecución de esas áreas.

–¿Michetti no debería haber renunciado?

–En términos institucionales, tenía que renunciar. Pero deja en fragilidad institucional a la ciudad. Gabriela abandonó, a desgano, el diálogo con nuestras fuerzas. Está donde no quiere estar y no resistió lo que debió haber resistido.

–Michetti dice que Carrió tiene "formas viejas de hacer política".

–Ellos creen que dialogar es sonreír y estar bien con todo el mundo. Nosotros creemos que dialogar es tener un debate, aunque sea áspero, en beneficio de la ciudad. Por ejemplo, yo me llevo muy bien con Paula Bertol, pero a Paula no se le cae una crítica. Eso es política light.

–¿Carrió va a renunciar a su banca en 2011?

–Ella va a ser presidenta en 2011. Y si tiene que hacer campaña un año y no estafar al electorado, hará lo que sea mejor.

–¿Está cómodo compartiendo la lista con un hombre del Coti Nosiglia?

–Son los candidatos que el radicalismo consideró como los mejores.

–¿Adrián Pérez va a ser candidato a jefe de Gobierno en 2011?

–Adrián es el mejor candidato a jefe de Gobierno. En el proyecto está Alfonso (Prat Gay), Enrique (Olivera), Adrián y estoy yo. Queremos construir un proyecto alternativo en la ciudad, que sea superador del macrismo.

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