Si no les cree, vaya al archivo

Las campañas electorales son campo orégano para la proliferación de "chicanas" y descalificaciones. Por eso, para evaluar desde otra perspectiva el cruce que protagonizan los ex amigos Luis Juez y Daniel Giacomino, nada mejor que apelar al archivo, ese al que pocos pueden hacer frente sin incurrir en contradicciones.
Cuando Luis Juez era intendente de Córdoba y defendía su dispendiosa política de personal, con nombramientos masivos, decía que la prestación de servicios así lo requería. En esa época, las pocas obras que había en la ciudad se financiaban con plata de la Nación o con los históricos créditos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Lo que Juez no admitía entonces, pese a las advertencias, es que generaba un costo fijo salarial alto e inflexible a la baja, que se convertiría en un salvavidas de plomo si mermaban los ingresos. Y ese momento llegó ahora, reeditando (a otra escala) lo que pasó en 2001, cuando la debacle del país crucificó los faraónicos proyecto de obras que impulsaba Germán Kammerath.

Los archivos no mienten. Juez llegó al municipio criticando la pretensión de Kammerath de encarar concursos amañados para pasar miles de contratados a planta. Todavía resuena su sugerencia a los cordobeses: "No gasten en cospeles para ir a anotarse en los concursos, porque apenas asuma, los anulo". Cuando fue intendente, volvió sobre sus pasos, ya no defendió el ingreso por concurso a la administración e hizo todo lo contrario.

En su favor, hay que contabilizar que al menos cuando decidió efectivizar a más de tres mil municipales, lo hizo a la luz pública. En 1999, Rubén Martí había dejado 1.700 empleados más, con un decreto firmado días antes de irse y a las escondidas.

El masivo pase a planta permanente que dispuso Juez ya estaba en el tapete en marzo de 2007, por lo que hoy sorprende que Giacomino se "sorprenda" (valga la redundancia) de aquella decisión. Las efectivizaciones fueron incluso tema de campaña y no se recuerda que Giacomino las haya cuestionado en los términos en que lo hace ahora.

Otra vez el archivo. El día de su asunción, el actual intendente "agradeció" a su antecesor "haber puesto de pie a la ciudad". Y a los pocos días, graficando lo bien que estaban las finanzas, decretó la salida de la emergencia y replanteó los sueldos de funcionarios, llevando la escala a entre cinco mil y 11 mil pesos.

El archivo aporta más datos. Hace justamente un año, al regresar de un viaje a Europa, Giacomino anunciaba una poda de 66 funcionarios políticos que no llegó a ser tal. La hizo a medias y poco después la planta política retomó su crecimiento. La necesidad de ajustar floreció ahora, a pocas semanas de los comicios.

Es cierto: la campaña tiñe todo y lo que en esta época se presenta como real suele ser sobreactuado. La memoria y el archivo son más confiables para interpretar el presente.

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