Créditos a los jubilados con un banquero amigo

Créditos a los jubilados con un banquero amigo
Crítica de la Argentina accedió en exclusiva a la resolución oficial. Diego Bossio pretende bajar las tasas de interés usurarias que cobran las mutuales pero habilita a una sola entidad, de la cual fue su director. Negocio de 4.000 millones de pesos.
Con la excusa de que así hará bajar los intereses usurarios que cobran las mutuales y cooperativas por sus préstamos a jubilados, el jefe de la ANSES firmó una resolución para abrirle ese negocio, que mueve en total 4.000 millones de pesos por año, al Banco Hipotecario, donde el Estado es socio del empresario Eduardo Elsztain. El joven titular del ente previsional, Diego Bossio, aún no obtuvo la venia de la Quinta de Olivos y por eso la norma no apareció en el Boletín Oficial. Su contenido –al que accedió Crítica de la Argentina– convierte al Hipotecario en el primer banco comercial habilitado para descontar directamente las cuotas de sus préstamos de los haberes jubilatorios. Como ocurre con las mutuales, podrá quedarse con hasta el 40% de la jubilación del deudor.

Hasta que se hizo cargo de la ANSES y los millonarios recursos que heredó de las extintas AFJP, Bossio era director por el Estado en el Hipotecario. Allí tejió una excelente relación con Elsztain (jefe del grupo IRSA y dueño de shoppings y campos por todo el país), quien figura como socio minoritario en el banco con el 35% de las acciones, pero que en los hechos lo controla por el triple voto que le concedió la privatización en 1997. El día que asumió Bossio, el empresario se sentó en la primera fila del Salón Blanco.

La resolución de la ANSES lleva el número 319 y fecha del 30 de octubre último. Otorga al banco un código de descuento, el instrumento que le permite cobrar directamente de la caja jubilatoria, y permite que el monto sea descontado de los haberes. El sistema de códigos de descuento fue reformulado en 2000 por Fernando de la Rúa y se limitaba a las entidades sin fines de lucro. Luego se habilitó a los bancos, pero ninguno hasta ahora había obtenido la venia de la ANSES para el cobro directo.

La norma que firmó Bossio tiene apenas cinco artículos. Además de extenderle el código de descuento, aprueba un convenio con el Hipotecario que fija un máximo de 40 cuotas para los préstamos y que obliga a la ANSES a informar detalladamente a los jubilados sobre sus costos y condiciones. El convenio también fija un arancel del 1% de cada cuota para la ANSES en concepto de gastos administrativos, igual al que hoy pagan las mutuales.

Los créditos de las mutuales son carísimos, pero muchos jubilados acuden a ellas porque no califican para el sistema financiero formal. Hay unas 500 habilitadas y mueven unos 4.000 millones de pesos por año solamente en líneas a la clase pasiva, según datos informales que manejan funcionarios del Ministerio de Economía.

Las tasas de interés que cargan van del 45 al 100% anual, con un riesgo casi nulo porque la ANSES cubre a los jubilados en caso de fallecimiento. Por un préstamo de 1.000 pesos a 12 meses, por caso, la cuota mensual puede costar hasta 150 pesos. Además, antes de prestar, todas cobran una cuota social mensual que va de 7,50 a 25 pesos.

El defensor del Pueblo de la Tercera Edad, Eugenio Semino, aclaró ante este diario que "muchas mutuales son cajas políticas, los jubilados nunca saben cuándo terminan de pagar los créditos y siempre les siguen descontando la cuota social después de la cancelación". Igual advirtió que "el problema es a costa de qué se termina con esta estafa" y agregó que "si le van a regalar el negocio a otro, no sirve".

Voceros del Hipotecario confirmaron que la ANSES le otorgó el código de descuento al banco, pero aseguraron que sólo para el cobro de los créditos destinados al plan turístico "Vamos de paseo". Ese programa, lanzado menos de dos meses atrás, no figura en la resolución ni en el convenio firmados por Bossio. En la ANSES directamente evitaron responder los llamados de Crítica de la Argentina.

Bossio, un economista de apenas 30 años, tuvo una carrera meteórica en el Gobierno gracias a su esposa, Valeria Loira, a quien conoció cuando ella asesoraba a la entonces senadora Cristina Fernández. Pero su rápido ascenso también le creó enemigos en el firmamento K. Uno de ellos –pese a la cortesía con que se tratan en público– es su antecesor en la ANSES y actual ministro de Economía, Amado Boudou.

Por esas desconfianzas que genera el funcionario en el gabinete, la resolución aún no pasó el filtro de la Secretaría Legal y Técnica a cargo de Carlos Zannini. Bossio igual inició su carga contra las mutuales de crédito el mes pasado, cuando dio de baja las autorizaciones para 17 de ellas que habían estafado a jubilados. "Nuestra tarea es estar cerca de los ciudadanos, cuidándolos de aquellos inescrupulosos que quieren tomar ventaja con acciones fraudulentas", dijo al anunciar esa sanción.

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