Créditos impagos: la morosidad en la ciudad no para de crecer

De acuerdo a la información mensual elaborada por el Instituto de Informes Comerciales, el 12,88% de los clientes no pagó sus cuentas pendientes en noviembre. El índice está en alza desde 2005.
La compra en cuotas se convirtió en una herramienta más que válida para miles de familias que no podían consumir determinados bienes si debían afrontar su pago al contado. Vía tarjeta de crédito o bien mediante una cuenta particular en los negocios, muchos riocuartenses se lanzaron a la compra de celulares, electrodomésticos, ropa o, en estos meses de crisis, hasta de alimentos.

Lo cierto es que la capacidad de pago se vio muchas veces resentida por exceso de gasto o por disminución de los ingresos. Esto derivó en un permanente incremento en los índices de morosidad en los comercios locales.

De acuerdo a los datos registrados por la Cámara Mercantil e Informes Comerciales, en noviembre se registró un nivel del 12,88% de morosidad en los negocios de la ciudad, superando los registros del año pasado para el mismo mes.

“En 2004 y 2005 se ve claramente una baja en los niveles que venían altísimos tras la crisis de 2001 y 2002. Pero a partir de ahí se nota, como en el contexto económico general, un deterioro que llevó a incrementar la morosidad en la ciudad”, explicaron desde la entidad.

Entre todos los comercios registrados hay 168.171 documentos de clientes que compran con algún tipo de crédito. De ese total, 21.661 están “afectados” por falta de pago. Cuando arrancó el año, los comprometidos alcanzaban los 20.230, es decir que en 11 meses hubo 1.431 personas más que dejaron sin pagar sus compromisos comerciales en la ciudad.

De todos modos, en la comparación intermensual se observa que el pico más alto de morosidad se dio en octubre con el 13%, luego de dos meses del 12,98%. Es decir que hubo un leve descenso en noviembre si se lo compara con los meses precedentes. “Puede deberse a que la gente intentó cancelar sus deudas ante el avance de la crisis, pero de todos modos, en las fiestas el endeudamiento crece y esto se puede reflejar algunos meses más tarde, entre febrero y marzo”, explicaron en la Cámara.

Lo cierto es que, más allá del comportamiento de los últimos meses, el nivel de retraso en el cumplimiento de las cuotas en los comercios año tras año termina en alza, marcando un evidente límite en el poder adquisitivo de muchos riocuartenses.

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