Los créditos hipotecarios que lanzó el Gobierno fueron para familias con ingresos promedio de casi $ 6.600

El plan oficial supondrá una inyección de $ 1.200 millones hasta diciembre. Más del 80% será para adquisición de viviendas. El resto estará destinado a la construcción
Ya se ven buenas razones para considerar que, entre la docena de iniciativas de reactivación que lanzó el Gobierno de cara a las elecciones (que incluyeron, por caso, hasta un canje de bicicletas), la nueva línea de créditos hipotecarios que anunció públicamente Cristina, hace poco más de un mes, resultó ser la de mayor éxito: el plan ya alcanzó para calmar las aspiraciones de más de 2.000 argentinos de la clase media y media alta, para acceder a la primera vivienda de sus vidas, y ya es capaz de prometer -a este ritmo-una inyección de al menos $ 1.200 millones en la economía entre junio y diciembre.

Los banqueros del Hipotecario reconocen estar algo menos abrumados, ahora, que en el estallido de demanda que generó el plan durante las primeras semanas, y hoy parecen más preocupados en hacer notar cada récord: un total de 14.229 precalificaciones, más de 2.100 carpetas ingresadas y unos 37 desembolsos que se hicieron efectivos hasta el viernes pasado, y que sólo marcan el "comienzo del comienzo" de las colocaciones: "Cada carpeta tarda en promedio unos 42 días hábiles hasta que se escritura, por cuestiones de evaluación de riesgo y de tasación. Esperamos estar otorgando al menos 8.000 créditos para antes de fin de año, que representarían alrededor de $ 1.200 millones", contó una fuente de la entidad.

La movida sirvió para registrar, a la vez, otras marcas inéditas en los 120 años de historia del banco: unas 90.000 personas que se hicieron presentes en la sucursal para consultar por la línea de crédito (que debieron ser atendidas en rondas de consultas de hasta 40 interesados), un sitio web con casi un millón de visitas desde el lanzamiento hasta hoy, y casi 700 mil visitantes que realizaron el cálculo del crédito en el simulador dispuesto para este caso.

El plan tuvo su mayor aceptación en la clase media alta, y resultó más beneficioso para obtener viviendas en el interior del país (ver aparte): más del 80% de los beneficiarios del crédito son trabajadores en relación de dependencia (sólo un 13% autónomos) con un ingreso promedio de $ 6.600. Aunque, de acuerdo con las condiciones de la línea, esta cifra puede estar conformada, en muchos casos, por la suma del ingreso entre los cónyuges, "convivientes" o "novios" de hasta 35 años. Los datos, a los que tuvo acceso El Cronista, surgen de las "carpetas ingresadas" en el banco, que incluyen a quienes ya iniciaron el trámite para el otorgamiento.

"Parece más atractivo para la clase media alta. Pero sobre todo porque se te financia sólo una parte de la vivienda, y la mayoría de la gente no cuenta con tanto ahorro para pagar al contado el resto del valor de la propiedad. Como ayuda, es muy interesante por las condiciones, pero te ponen restricciones en la relación cuota sueldo, y eso no te permiten acceder a un mayor monto", consideró Guido G, un empleado porteño de 31 años, que desde hace unos días espera su trámite por unos $ 105.000 para una vivienda nueva. Él deberá pagar $ 1.600 mensuales, durante los próximos 15 años: "La sensación que tengo es que yo podría pagar más. Pero el banco tiene en cuenta mi sueldo neto, mi deuda, y mis consumos con la tarjeta de crédito a la hora de fijarme la cuota", agregó.

El grueso de los tomadores del crédito son jóvenes (35 años en promedio), y dos de cada tres son varones (un 67%). En la entidad aclaran que, por el tipo de línea, es lógico que prácticamente no se vean jubilados: "Si bien el porcentaje es muy escaso, lo bueno es que para esta línea el jubilado sea considerado sujeto de crédito, dado que es difícil que haya otras de este tipo que incorporen a los jubilados", explicó una fuente.

En los registros se ve, además, que un 41% de las precalificaciones corresponde a líneas destinadas a la construcción. Y que del resto, un 42,3% es para viviendas usadas; un 9,5% para viviendas nuevas y un 7,1% para ampliación.

La proporción de líneas para iniciar remodelaciones u obras es significativamente menor en los trámites iniciados, porque requieren una documentación notablemente más sofisticada. Eso explica que sólo un 19% sea con para "construcción", y que hasta el momento no se registren colocaciones para "ampliaciones". El 57% es para "viviendas usadas", y el 24% para "viviendas nuevas". "Se trata de los primeros datos, y por eso muchos interesados en obtener la línea de crédito para construcción, la más conveniente de este plan, y con mucha demanda en el interior, están preparando la documentación y todavía no han podido ingresar la solicitud", explicaron en el banco.

El hecho de que los mayores beneficios del plan se perciban en el interior del país está visto, para los banqueros, en el monto de crédito al que pudieron acceder los demandantes, que en promedio fue de $ 157.000 (ver aparte). Las líneas más demandas fueron las más extensas: las que tienen un plazo de entre 15 y 20 años representan el 65% de lo concedido, y las mayores a 20 años, el 26%. El resto, menos de 15 años (9%).

En la relación cuota-ingreso se nota, además, que los beneficiarios comprometieron sólo un 34% de su sueldo, frente al 40% máximo permitido.

Cabe destacar, en este punto, que la proporción de la cuota es calculada sobre el salario neto del trabajador, sin bonus o suplementos, y libre de otros compromisos.

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