El crédito llega a individuos y pymes, aunque con cuentagotas.

Se colocaron ya gran parte de los fondos de la Anses, pero el efecto contracíclico es muy limitado.
En medio de la profunda depresión del mercado crediticio, los bancos aseguran, para sorpresa de los más escépticos, que ya lograron colocar gran parte de los préstamos financiados con dinero de la Anses. Se trata de unos $ 1700 millones que el organismo que conduce Amado Boudou fue licitando entre las entidades del sistema financiero desde diciembre de 2008, con el objetivo de fomentar el consumo de individuos y facilitar la financiación de capital de trabajo de pymes.

Las pequeñas y medianas empresas fueron las más activas en la demanda de los préstamos fondeados con aportes jubilatorios. Para Gastón Bourdieu, gerente de Banca Empresas del Banco Galicia, la baja tasa de interés -del 13% anual, prácticamente lo mismo que paga hoy un banco privado por un plazo fijo-, fue lo que hizo que las entidades financieras no tuvieran demasiados inconvenientes para colocar la totalidad de los créditos.

"[Los préstamos] funcionaron porque fueron montos muy chicos por cliente, pero por sobre todo, porque tenían un precio realmente muy bueno", sentenció el ejecutivo del Galicia, entidad que participó en casi todas las licitaciones de la Anses y que ya prestó más de $ 160 millones distribuidos entre 1900 clientes. "Estamos, en este momento, colocando $ 22 millones para destinos múltiples, pero tenemos hasta el 31 de mayo para hacerlo y ya nos desprendimos de $ 18 millones, y también estamos con la línea para la ampliación y refacción de viviendas", agregó Bourdieu.

Una situación similar se dio en el Banco de Córdoba, que junto con el Provincia es una de las entidades que se mostró más agresiva en las licitaciones de la Anses. La entidad provincial informó que ya prestó el más del 80% de los $ 100 millones que recibió para financiar a las pymes y el 100% de los $ 25 millones que tomó para colocar entre autopartistas. Lo mismo sucedió en el Credicoop y en el Provincia, que, según dijo en declaraciones radiales su titular, Guillermo Francos, completó el otorgamiento de los $ 200 millones que recibió en un primer tramo, y se encuentra ahora ofreciendo $ 150 millones adicionales.

Menos grandioso fue el resultado de las líneas para individuos, dado que el éxito varió de banco en banco, aunque en términos generales también tuvieron una buena recepción.

Por ejemplo, en el Nación dijeron que directamente no se estaba utilizando el dinero de la Anses, porque la entidad tenía fondos propios suficientes como para financiar líneas a tasas atractivas. Mientras que Nora Ferro, gerenta de Producto del Córdoba, reconoció que la entidad había podido utilizar sólo el 33% de los $ 100 millones que aportó la Anses. "No colocamos todo, porque en este primer tramo la Anses establecía que el monto otorgado podía ser sólo de hasta medio sueldo, con lo cual teniendo en cuenta que el sueldo promedio de nuestros clientes se ubica en $ 2500, lo préstamos no superaban los $ 1300", explicó Ferro. "Pero quedamos muy conformes, porque fue muy bien en término de cantidad, con más de 30.000 operaciones realizadas", agregó.

En el Hipotecario confiaron que tampoco habían podido colocar los fondos recibidos de la primera licitación. "Hubo cuatro licitaciones orientadas al consumo. La primera, otorgamos $ 400.000 de los $ 5 millones, pero porque los pliegos tenían muchas restricciones. Pero hubo un aprendizaje en el diseño de las líneas, y más tarde se fueron eliminando todas las barreras", indicaron desde el Hipotecario. "Por eso de la segunda y de la tercera licitación después colocamos todo. De la última, que era para la refacción de viviendas, ya adjudicamos $ 7 millones de los $ 23 millones, y tenemos plazo hasta el 13 de mayo", detallaron. Nelson Pereira, gerente de Banca Personal del Credicoop, confirmó, por su parte, que la entidad viene colocando todos los fondos que tomó de la Anses.

Sin suerte

Fue la línea de prendarios la única que, según coincidieron todas las entidades consultadas, fracasó por completo. De acuerdo con las condiciones establecidas en los pliegos de licitación, los bancos deben devolverle a la Anses todo el dinero que no logran prestar en un plazo determinado (ahora es de 60 días). Para los créditos prendarios, la Anses había destinado en su momento $ 200 millones.

Con todo, los $ 1700 millones que fueron a parar al sistema financiero no lograron revertir la desaceleración que muestra, hace ya varios meses, el mercado de crédito al sector privado. En su Programa Monetario de 2009, el Banco Central (BCRA) había estimado en diciembre pasado que el financiamiento privado crecería este año un 30%. Pero en vistas del comportamiento que estaban mostrando los actores económicos, ya en marzo los técnicos de la entidad se habrían visto forzados a revisar a la baja la proyección al 20% anual.

De acuerdo con los últimos datos difundidos por el BCRA, el crédito al sector privado avanzó apenas el 0,6% en lo que va de 2009, lo que en términos reales (descontada la inflación) se traduce en una caída del 0,1%.

Si bien en los bancos reconocen que, con la crisis internacional y la incertidumbre que existe en el plano local, las condiciones de la oferta crediticia empeoraron, advierten que tampoco existe en este momento una demanda muy activa por parte de individuos y empresas. En la banca minorista, citan la inestabilidad laboral como uno de los principales factores que retrae la demanda de crédito.

Los hipotecarios siguen en cartera

* La Anses está hace tiempo trabajando en una propuesta para destrabar el crédito a largo plazo, como el hipotecario. Con tal objeto estaría evaluando ahora la posibilidad de extender la duración de su fondeo, mediante la suscripción de títulos de hasta 5 años de plazo emitidos por bancos (ON, según se conocen técnicamente). Hoy sólo realiza plazos fijos de un año.

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