‘‘Sin crédito internacional, subirán dólar y precios’’

‘‘Sin crédito internacional, subirán dólar y precios’’
• LO DIJO JOAQUÍN COTTANI. OPINÓ QUE «EL GOBIERNO PUEDE SALIR CON UN BONO A 3 O 5 AÑOS QUE RINDA MENOS QUE EL 15% ANUAL»
El ex subsecretario de Financiamiento Joaquín Cottani, opina que será parcial la adhesión a la propuesta que se les va a hacer a los bonistas que no ingresaron al canje de deuda en 2005. Explicó que «como un Artículo IV no significa que haya acuerdo con el Fondo, un canje de 7 u 8 mil millones de dólares (siendo optimista), no significa que la Argentina vaya a conseguir acceso irrestricto al mercado internacional de capitales».

El economista, hoy en Wa-shington como analista de LatinSource, señaló que en la Argentina «el Tesoro Nacional tiene una brecha de entre 9 y 10 mil millones de dólares que va a cubrir, principalmente, usando las reservas del BCRA para pagar la deuda en moneda extranjera, y la capacidad prestable del sistema financiero local para hacer pagos en pesos, incluido a las provincias. Como estas formas de financiamiento deterioran la relación entre dinero y reservas, el resultado va a ser casi seguramente una mayor tasa de devaluación y, por consiguiente, de inflación».

Aquí lo destacado del diálogo entre Cottani y este diario:

Periodista: ¿Cómo evalúa las negociaciones del Gobierno argentino con el FMI?

Joaquín Cottani: Creo que es positivo que el Gobierno acepte el monitoreo del Fondo Monetario a través del Artículo IV. Pero, de ahí a pensar que con esto, la relación entre la Argentina y el Fondo se normalizará de un plumazo, hay una diferencia importante. En todo caso, la revisión del Artículo IV le puede llegar a servir a los técnicos del FMI para ponerse al día sobre lo que pasa en la Argentina, ya que a mí me da la impresión de que, salvo por el tema del INDEC, por las sospechas de manipulación de las estadísticas, ellos creen que las cosas no están tan mal.

P.: La nueva propuesta que se haría a los holdouts que trascendió ¿es adecuada?

J.C.: Se me ocurre que, si todo lo que el Gobierno ofrece es reabrir el canje anterior «menos algo» (por ejemplo, menos el warrant atado al PBI), la adhesión va a ser parcial. Sobre todo si hay exigencia de poner dinero fresco. Pero que sea parcial no significa que no pueda llegar a ser lo suficientemente grande como para que la Argentina esté en la tapa de los diarios y los bancos intermediarios ganen buena plata en comisiones. Seguramente, los tres bancos que alientan este «deal» cuentan con que, si se sostienen los precios actuales de los Pars y Discounts, podrán reunir una masa suficiente de bonos defaulteados provenientes de tenedores que compraron a precios muy bajos en el pasado y se cansaron de esperar un fallo favorable del juez de Nueva York, Thomas Griesa.

P.: Será, entones, anunciado como un éxito.

J.C.: Si es así, tanto los bancos como el Gobierno podrán decir que la operación fue todo un éxito. Pero, así como un Articulo IV no significa que haya acuerdo con el Fondo, un canje de 7 u 8 mil millones de dólares (siendo optimista), más otros mil millones de dinero fresco no significa que la Argentina vaya a conseguir acceso irrestricto al mercado internacional de capitales. En el mejor de los casos, será una operación única que tendrá una doble lectura. Por un lado, el gobierno intenta amigarse con los mercados, pero por el otro, si el canje se concreta, suben los compromisos de pago, ergo la probabilidad de default a futuro.

P.: ¿Es un buen momento para salir al mercado de capitales?

J.C.: En mi impresión, con un poco de viento a favor, el Gobierno puede salir antes de fin de año con un bono a tres o cinco años que rinda menos que el 15% anual. Pero sería una victoria a lo Pirro (con un alto costo) ya que, en cualquier caso, terminaríamos pagando más del doble de lo que pagan nuestros vecinos sudamericanos, Brasil, Perú y Colombia.

P.: Después de las fuertes subas de los bonos argentinos, ¿cómo cree que evolucionarán hasta fin de año?

J.C.: La suba que hubo en agosto y setiembre tiene poco que ver con la Argentina y mucho con la disminución de la aversión al riesgo en el mundo. Este es el efecto «beta alto» del que hablan los analistas de mercado, o sea, el spread de los bonos emergentes resulta de multiplicar la cantidad de riesgo (beta) por el precio del riesgo. Si el precio del riesgo baja a nivel global, es natural que los spreads que más bajen sean los de los bonos más riesgosos. Por eso, que el rally se reanude o no, después de la corrección de los últimos días, depende de si el precio internacional del riesgo sigue bajando o queda donde está. Paradójicamente, la reanudación del rally de los bonos argentinos puede ocurrir aun si la cantidad de riesgo que implica invertir en la Argentina no baja. Mi impresión es que, con esta aclaración, todavía hay lugar para subas adicionales.

P.: ¿Habrá complicaciones para el financiamiento de 2010?

J.C.: El Tesoro Nacional tiene una brecha de entre unos 9 y 10 mil millones de dólares que va a cubrir, principalmente, usando las reservas del BCRA para pagar la deuda en moneda extranjera, y la capacidad prestable del sistema financiero local para hacer pagos en pesos, incluido a las provincias. Como estas formas de financiamiento deterioran la relación entre dinero y reservas, el resultado va a ser casi seguramente, una mayor tasa de devaluación y, por consiguiente, de inflación.

P.: ¿Cómo se evita ese desenlace?

J.C.: La única manera es que haya mayor acumulación de dólares por parte del sector privado, es decir, vía mayores exportaciones y menor fuga de capitales. Pero esto requiere que en 2010, las condiciones internacionales se recuperen más rápidamente de lo que prevén los analistas internacionales.

P.: ¿Tuvo oportunidad de ver el Presupuesto para 2010?

J.C.: Como todo lo que ha venido produciendo este Gobierno en materia de información económica en los últimos años, el Presupuesto 2010 es un gran dibujo, sobre todo del lado del gasto. Decir que el gasto primario va a aumentar un 12% respecto de lo ejecutado este año (o sea menos que la inflación, que seguramente va a estar por encima del 15%) es poco creíble. Sobre todo si se tiene en cuenta que este año, el gasto primario va a terminar subiendo casi el 30%. Lo que probablemente ocurrirá es que los ingresos van a ser más altos que los presupuestados por efecto de la devaluación y la inflación. Pero eso equivale a decir que, si el gasto sube más de lo que dice el Presupuesto, va a ser financiado con un aumento del impuesto inflacionario.

P.: ¿Cómo cree que el país terminará este año en materia económica?

J.C.: Va a terminar mejor que el año pasado por efecto de una mejor cosecha y mayores precios de exportación, y si además se estabiliza la fuga de capitales en el nivel de los dos últimos meses o menos.

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