Creció fuerte la conflictividad laboral y desborda el control del Gobierno y la CGT

Los conflictos aumentaron en actividades donde la representación sindical está cuestionada. Avanza la gestión de Moyano con los delegados de Kraft
La pugna gremial en la empresa Kraft Food parece haber echado luz sobre una realidad que no muestran los datos del Indec sobre la evolución del empleo. De la mano del impacto de la crisis financiera y la desaceleración económica sobre el mercado de trabajo, la conflictividad laboral se duplicó en el último año, un escenario que alteró la tranquilidad del Gobierno que siente que la protesta callejera desborda los canales tradicionales de representación sindical y teme una multiplicación de conflictos sin control.

Un informe de la consultora Tendencias Económicas difundido ayer indicó que durante septiembre último los niveles de conflictividad laboral experimentaron un pronunciado aumento respecto al mismo mes de 2008, fenómeno que impactó con mayor fuerza en el sector privado por efecto del crecimiento de los despidos (que según los datos oficiales totalizaron más de 160.000 cesantías en el último año) y el incremento de suspensiones. Según el informe, los paros, protestas y medidas de fuerza involucraron en septiembre a alrededor de 1,1 millones de trabajadores (casi la mitad de los 730 mil empleados involucrados en el mismo mes de 2008) y afectaron principalmente a las actividades del transporte, portuarios, recolección de residuos, subterráneos, pesca y las industrias alimenticia, autopartista, petrolera y metalúrgica. Muchos de esos conflictos, como los casos de Kraft, el personal de los subtes y los operarios petroleros, fueron liderados por comisiones internas o sectores gremiales enfrentados a la conducción nacional del respectivo sindicato, que no logró contener las protestas.

El temor de que ese escenario se multiplique en otras actividades forzó la última semana al Gobierno a asumir un mayor protagonismo en la negociación para intentar solucionar el conflicto gremial en Kraft y hasta determinó al jefe de la CGT, Hugo Moyano, a abrir un canal de diálogo con la comisión interna de la compañía de capitales norteamericanos. En cumplimiento con el pedido de Moyano, el diputado y abogado cegetista Héctor Recalde se reunió la noche del domingo con tres delegados de los trabajadores, a quienes prometió el respaldo de la central obrera en el conflicto. Además, según confiaron desde la comisión interna a este diario, Recalde les transmitió que el camionero había iniciado una gestión ante el ministro de Planificación, Julio de Vido, para presionar a la empresa por la reincorporación de la totalidad de los trabajadores despedidos de la planta de Pacheco.

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