Creció la demanda eléctrica residencial, pero bajó la industrial y comercial

Creció la demanda eléctrica residencial, pero bajó la industrial y comercial

Los requerimientos energéticos de los hogares argentinos se elevaron un 1,7% durante 2018, en tanto que el consumo de las industrias disminuyó un 0,3% y el de los comercios lo hizo un 1,7%.

La demanda anual de energía eléctrica subió un 0,3% a escala nacional, tal como lo indica un flamante reporte del Instituto Argentino de la Energía (IAE) ‘General Mosconi’. El comportamiento del sistema, sin embargo, estuvo lejos de ser homogéneo: mientas que el consumo residencial se incrementó un 1,7%, en las actividades industrial y comercial se registraron caídas de un 0,3% y de un 1,7%, respectivamente. De acuerdo con el relevamiento, en el último mes del año pasado la demanda alcanzó los 10.808 gigawatts/hora (Gwh), por lo que retrocedió un 10,1% con respecto a los 12.025 Gwh de diciembre de 2017. 

Verificada en todos los rubros, la caída podría explicarse, según el IAE, “porque diciembre de 2018 fue un mes templado, con una temperatura media de 22 °C, esto es 2 °C por debajo de igual mes del año anterior y 1 °C inferior a la media histórica”. A esto debe sumarse, añadió la entidad, “la reducción de la actividad económica e industrial” padecida en todo el país.

La última edición del ‘Informe de Tendencias Energéticas’ del IAE precisó que la oferta neta de energía se contrajo un 9,7% en diciembre (cuando llegó a los 11.270 Gwh frente a los 12.481 Gw del cierre de la temporada pasada), pero trepó un 0,5% en el acumulado anual. En ese sentido, la generación mensual del año móvil promedió unos 11.486 Gwh.

La expansión de las fuentes limpias se observó en todas las categorías, sobre todo en las vías solar (cuyo desempeño mejoró un impresionante 2.181,1%), eólica (283,7%) y de biogás (88,6%).

En cuanto a la producción neta a nivel local, si bien en diciembre declinó un 11,2% en los 12 meses de 2018 expresó un alza de un 0,7%. En términos desagregados, el aumento estuvo motorizado por las energías renovables, que treparon un 96,6% interanual. Si se considera la generación local media del último año móvil, debe subrayarse el crecimiento de los rubros hidráulico, nuclear y renovable (0,9%, 12,9% y 27,2% en cada caso). En cambio, la producción termoeléctrica, que es responsable de un 64% de la oferta, mermó un 0,9%. La expansión de las fuentes limpias se observó en todas las categorías, sobre todo en las vías solar (cuyo desempeño mejoró un impresionante 2.181,1%), eólica (283,7%) y de biogás (88,6%). Actualmente, la energía que aportan los vientos argentinos está al mismo nivel que la generación hidráulica renovable (entre ambas explican un 84% de la potencia instalada en el segmento).

Avance insuficiente

El IAE especificó que, pese a su creciente participación en la matriz energética, las fuentes verdes aún presentan un grado de avance insuficiente en la Argentina. En conjunto, el rubro constituye un 2,4% de la oferta del último año móvil. “Eso refleja que no se alcanzó el objetivo (prorrogado) de generar el 8% de la demanda con energías renovables a diciembre de 2018, tal como sugiere la Ley 27.191 y su reglamentación”, advirtió el organismo. 

Pese a su creciente participación en la matriz energética, las fuentes verdes aún presentan un grado de avance insuficiente en la Argentina. En conjunto, el rubro constituye un 2,4% de la oferta del último año móvil.

En diciembre de 2018, prosiguió el reporte, la generación renovable alcanzó una participación levemente superior a la de enero de 2016, puesto que sólo se incrementó un 1%. “El grado de cumplimiento de la Ley 27.191 muestra un retraso con respecto a lo dispuesto en la norma. Se sugiere hacer un análisis sistémico de este apartamiento significativo para conocer en detalle las causas y eventualmente tomar o no acciones correctivas”, remarcó el IAE.

Mayores costos

Según el informe, en diciembre de 2018 el costo medio de la generación eléctrica escaló un 111,7% en relación con el mismo mes de 2017. La variación interanual, por su parte, fue de un 66,2%.

Estos porcentajes, señaló el Instituto, se ubican muy por encima del Índice de Precios Internos Mayoristas (IPIM), pero están en concordancia con la devaluación del peso. “Con estos valores, el precio promedio que paga la demanda llegó a cubrir el 52% de los costos de generación en diciembre de 2018, por lo que el resto debió ser cubierto con subsidios”, precisó. 

Es por eso, manifestó el reporte, que el esfuerzo hecho por la población a la hora pagar la recomposición tarifaria no ha logrado aún su objetivo primordial: abarcar un mayor porcentaje del costo de generación. 

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