Es creciente el desarrollo de emprendimientos robustecidos con la "palabra como garantía"

Se efectivizó un monto de 14 mil pesos distribuidos entre 16 familias
En diferentes sectores de la ciudad las organizaciones civiles que alientan el Banco Popular de la Buena Fe, es decir esta herramienta que entrega pequeños préstamos a emprendedores que no tienen acceso a la banca formal, donde la garantía es la palabra, aprecian el creciente número de actividades que están sustentadas y creciendo merced a estos aportes económicos.

La asociación "Unidad, Esfuerzo y Trabajo" con sede en los barrios Venezuela y San Antonio, a través de su titular, Arminda Quiñónez, es una de las organizaciones que propicia los proyectos de varias actividades para que los responsables de los mismos puedan acceder a los microcréditos de hasta 500 pesos a devolver en seis meses como máximo, trabajándose de forma participativa con las organizaciones comunitarias, y que en el caso de los re-créditos (es decir quienes pagaron todo y acceden a un segundo préstamo) alcanzan los $1000.

En este caso y en el marco de un acto sencillo, esta entidad efectivizó un monto de 14 mil pesos distribuidos entre 16 familias, cada una de las cuales tiene una actividad, que por supuesto pretende robustecerla con este dinero recibido. Cuatro de ellas accedieron a $500 cada uno y las restantes que fueron re-creditos, $1000. Devuelven el dinero abonando en cuotas semanales, en el caso de los re-crédito de poco más de 40 pesos, y en el de los de $500, unos $20,85 cada semana.

Quiñónez, activa dirigente social, destacó que los beneficiarios son personas individuales o familias que desarrollen proyectos socio-productivos vinculados a la producción de bienes y servicios. Refirió a que se desenvuelven en rubros como el de confección de prendas de vestir, gastronomía, panificados e incluso mencionó como un caso emblemático, la pequeña fabrica de calzados de cuero donde trabaja don Darío Mora, un hombre de 77 años que se mantiene activo y vital y es uno de los que recibió un apoyo con este tipo de préstamo.

"Se tratan de pequeños préstamos a muy bajo interés, con la confianza como única garantía, y acceden a los mismos aquellas personas que no son sujetos de crédito bancario que quieren iniciar un emprendimiento productivo o también fortalecer el que ya han iniciado", explicó.

Significó asimismo Arminda Quiñónez que "se trata de una herramienta que aporta una metodología de trabajo promoviendo el fortalecimiento del tejido social, alentando el autoempleo y los emprendimientos productivos, contribuyendo así al desarrollo de una economía más solidaria", significando finalmente que "este esquema con una metodología participativa y de garantía solidaria, constituyen instrumentos imprescindibles en la construcción de nuevas alternativas laborales en el marco de la economía del trabajo".

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