Crecen los reproches a Moyano y lo debilitan de cara al Consejo Económico

Los gremios que arrinconan a Hugo Moyano tras la derrota de Néstor Kirchner se reunirán el lunes para debatir cómo le pedirán al líder camionero que "blanquee qué es lo que quiere" y "defina si quiere ser jefe de la CGT o apostará a su propio proyecto político en el peronismo". Así lo adelantó a PERFIL uno de los sindicalistas que integrará la ronda entre "gordos" e "independientes" –Luis Barrionuevo no está invitado, aclararon–, que se llevará a cabo en la sede de UOCRA (Construcción), comando de operaciones de Gerardo "Cuchara" Martínez.
Oscar Lescano (Luz y Fuerza), que dará el presente el lunes, dijo ayer que está a favor de volver a un triunvirato o conducción colegiada, y criticó "la forma de conducir que tiene Hugo". No es el único.

El cargo de Moyano no está en juego, aseguran, pero sí su poder. Nadie le pedirá al camionero la renuncia a la secretaría general de la central obrera "por cuestiones estratégicas". "Vamos a discutir qué estrategia tenemos en la interna y cómo pedirle definiciones", aclaró el sindicalista.

Moyano deberá evitar que, al quedar confirmado en el cargo, su poder y peso político comiencen a quebrantarse para siempre. Tendrá que "barajar y dar de nuevo". El manejo de las obras sociales en manos del moyanismo –que comanda la Administración de Programas Especiales (APE)– volvió a poner al rojo vivo los cruces entre sindicalistas. "Están ahogando las cuentas de los gremios que se enfrentan a Moyano", afirman gordos e independientes.

Los despachos sindicales vuelven a ser refugio de quejas sumarias. "Moyano acumula poder político porque es combativo, pero en realidad logra todo lo que tiene porque logra que los aumentos se paguen con subsidios. Y los que no tenemos subsidios quedamos como unos transeros", dice un sindicalista que nunca apreció al camionero.

La interna de la CGT pondría en riesgo el reanunciado Consejo Económico y Social que la presidenta Cristina Fernández volvió a instalar en la agenda política. El operador de uno de los grandes popes sindicales diagnostica: "El Gobierno hoy se siente obligado a interceder en la interna de CGT porque sabe que si no lo frena a Hugo, los gordos e independientes le van a vaciar el Consejo. Los empresarios de comercio, construcción, servicios, entre otros, también van a empezar a presionar al Gobierno para que frene a Moyano, porque si los referentes gremiales de sus sectores no están en el Consejo, no tienen nada que hacer ahí".

A pesar de sus llamados e intentos, Julio De Vido no es visto como un mediador en la central. "De Vido lo atiende a Moyano por una ventanilla y a nosotros por otra. Eso es profundizar la interna. Que nos convoque a todos juntos", reclama un miembro del Consejo Directivo.

Un dirigente sindical envía un mensaje: "De Vido fue el garante de la unidad en 2008. Nos dijo que él nos garantizaba una relación distinta con el Gobierno. La promesa nunca se cumplió, ¿y ahora nos llama de nuevo? Esta vez, si lo quiere salvar a Hugo, va a tener que comprometerse y no jugarla desde afuera".

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