Crece la tensión en Irán tras otra marcha

Pese a una oferta de diálogo de las autoridades, Moussavi encabezó una gigantesca manifestación; temen enfrentamientos hoy
TEHERAN.- Vestidos de negro y con velas en sus manos, decenas de miles de partidarios del derrotado ex candidato presidencial iraní, Mir Hossein Moussavi, se reunieron ayer en Teherán para guardar luto por los muertos en las multitudinarias protestas contra los cuestionados comicios en los que fue reelegido el ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad.

Al frente de la marcha reapareció el propio Moussavi, que ha instado a sus seguidores a protestar de forma pacífica, en momentos en que arrecian los temores de que se desencadenen hoy nuevos hechos de violencia durante la plegaria de los viernes, en la que se cruzarán los bandos rivales.

La indignación pública por las disputadas elecciones llevó al principal cuerpo legislativo de Irán, el Consejo de Guardianes, a invitar a Moussavi y a los otros dos candidatos derrotados a discutir sus quejas mañana.

Las elecciones han desencadenado los peores disturbios en Irán desde la Revolución Islámica de 1979. Heridos, protestas, detenciones y represión contra los medios de comunicación han sacudido al quinto exportador de petróleo del mundo, inmerso desde hace años en una disputa con Occidente por su programa nuclear.

"Estoy entre ustedes porque la corrupción en Irán se extiende; una inflación del 25% significa robo y corrupción. ¿Dónde está la riqueza del país? ¿Dónde terminaron los 300.000 millones de dólares de los últimos cuatro años?", se preguntó Moussavi ante sus seguidores, presumiblemente en alusión a los ingresos provenientes del crudo.

Los testigos dijeron que la gente llenó ayer la plaza Imán Khomeini, en el centro de Teherán, un día después de que Moussavi pidió a los iraníes manifestarse pacíficamente o concentrarse en mezquitas. Les dijo que llevaran el color del luto, el negro, en lugar del verde de su campaña electoral, en solidaridad con las familias de aquellos que resultaron heridos o muertos en las protestas.

"¿Dónde están nuestros hermanos?", decía un cartel en la multitud. "¿Por qué mataron a nuestros hermanos?", decía otro.

Desafío abierto

La protesta de los opositores, en el quinto día consecutivo de manifestaciones, representó un desafío abierto al líder supremo del país, el ayatollah Ali Khamenei, que ha instado a los opositores a que encaucen sus alegaciones de fraude dentro de los límites del sistema clerical.

La televisión estatal, que emite en inglés, informó que ocho personas murieron en las protestas desde que los resultados de las elecciones fueron dados a conocer, mientras que por lo menos 20 reformistas fueron arrestados alrededor del país.

Ayer le tocó el turno al político opositor Ebrahim Yazdi, que fue detenido mientras permanecía en un hospital, dijo uno de sus aliados. Yazdi dirige el prohibido Movimiento Libertad y se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores durante el primer gobierno iraní tras la revolución.

Además, se prohibió que dos hijos del conservador ex presidente Ali Hashemi Rafsanjani, que apoya a Moussavi, dejen el país.

En este clima de creciente polarización, la milicia islámica Basij, responsabilizada por las muertes, llamó a sus miembros a participar en la plegaria del viernes, que será dirigida por Khamenei.

En tanto, la oposición llamó a una movilización hoy en la plaza Haft-e-Tir, para luego marchar a la Universidad de Teherán, por lo cual confluirá en el zona donde se realiza la plegaria, lo que aumenta el riesgo de nuevos choques.

Mientras las movilizaciones prosiguen en las calles y en la noche vuelve a resonar el grito revolucionario "Alahu akbar" (Dios es el más grande), los pasos legales hacia la resolución del conflicto se aceleran en el convulsionado país.

El Consejo de Guardianes, que debe validar los resultados para que sean oficiales, convocó mañana a los tres candidatos derrotados a una reunión para examinar las quejas que han presentado formalmente.

Según el vocero del poderoso consejo, Abbas Ali Katjidai, los reformistas Moussavi y Mehdi Karroubi, y el conservador Mohsen Rezai han presentado un total de 646 denuncias sobre irregularidades cometidas durante el proceso de votación.

En declaraciones a la televisión, el vocero afirmó que entre las quejas destacan la "carencia y el retraso en la llegada de las boletas y la influencia sobre la gente para que votara por un candidato". Además, han elevado un reclamo por el desvío del itinerario de algunas de las más de 13.000 urnas móviles repartidas por las zonas rurales, donde Ahmadinejad cimentó su triunfo.

En sus 30 años de existencia, el Consejo de Guardianes jamás ha tomado una decisión de la magnitud que reclama la oposición, como la anulación de los comicios.

Agencias AFP, AP, EFE y Reuters

Lula descartó manipulación en los comicios

* SAN PABLO (ANSA).? El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, respaldó ayer el resultado de las elecciones iraníes que permitieron la reelección del mandatario Mahmoud Ahmadinejad. Además, comparó la situación actual en Irán con las protestas que tuvieron lugar en 2006 tras las elecciones presidenciales en México y con la discusión tras los comicios que en 2000 consagraron a George W. Bush en Estados Unidos. Según Lula, es imposible la existencia de manipulación del resultado en Irán, dado que el presidente superó a su rival por más de 30 puntos. "La diferencia [entre los dos candidatos] fue muy grande", dijo.

Qué puede pasar

La Revolución 2.0

A pesar de que Irán está viviendo las peores manifestaciones callejeras desde 1979, con una gran repercusión en Internet, los analistas coinciden en que difícilmente los manifestantes puedan torcer el brazo al régimen y a sus poderosas fuerzas de seguridad.

Un Tiananmen iraní

Para algunos, el lenguaje despectivo utilizado por el presidente Mahmoud Ahmadinejad y por la Guardia Revolucionaria para referirse a la protesta opositora parece ser la antesala de un uso masivo de la fuerza para poner fin a la protesta.

Khamenei cede

Algo poco usual en la política iraní, el ayatollah Ali Khamenei respaldó la candidatura de Ahmadinejad y proclamó de forma apresurada su victoria. La crisis actual dañó fuertemente la credibilidad del líder supremo que, en caso de agudizarse aún más las protestas, deberá buscar una solución de compromiso.

La opción zimbabwense

Una salida posible sería la misma que tomó el presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, quien, después de haberse adjudicado la victoria en elecciones plagadas de irregularidades, otorgó a la oposición algunos puestos clave.

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