Crece la tensión entre Macri y la dupla bonaerense De Narváez-Solá.

En el PRO amenazan con presentar una lista propia o buscar nuevos aliados.
Al cumplir hoy los primeros dos meses de vida, el acuerdo electoral entre Mauricio Macri, Francisco De Narváez y Felipe Solá para competir juntos en la Provincia atraviesa su peor momento. Las diferencias en torno a la conformación de las listas y algunas críticas públicas de última hora alimentaron los rumores de ruptura.

Ayer, Solá le envió un mensaje a Macri a través de la radio. "El jefe de gobierno porteño tiene que dejar de pensar en su futura relación con Kirchner y poner el cuerpo en esta alianza. Tiene que jugársela", afirmó. La respuesta del PRO salió de boca de Jorge Macri, primo del jefe de gobierno. "Mauricio no tiene por qué participar en la Provincia. Ya le ha puesto mucho el pecho a este frente convocándolo y allanando caminos. No está preocupado por su relación con Kirchner porque nunca la tuvo ni la tendrá", señaló.

Más allá del cruce de chicanas en público, y de las presiones de uno y otro lado para quedar mejor parados en la negociación, en el macrismo sostienen que la relación con los socios bonaerenses está muy mal y amenazan con presentar una lista propia o buscar nuevos aliados.

"Durante la última semana presentaron un comando de campaña en la Capital sin haber invitado a nadie del PRO, anunciaron la tercera en la lista (Claudia Rucci) cuando ese lugar debía ser para nosotros y encima pretenden meter a cuanto duhaldista suelto anda por ahí. No nos vamos a conformar con las migajas y, si hace falta, vamos a buscar otras alternativas", le dijo a Clarín un alto dirigente del PRO luego de haber consultado cada palabra con el propio Macri.

En medio del enojo, a algún macrista se le ocurrió insinuar la posibilidad de buscar un acercamiento con la candidata bonaerense de la Coalición Cívica, Margarita Stolbizer. "No vamos a hacer ningún acuerdo de conveniencia ni nada que no esté en línea con lo que pensamos", fue la respuesta cortante desde la Coalición. En privado, Stolbizer ya se había quejado de que, pese a que tiene una buena relación con De Narváez, Solá y Jorge Macri, "los tres me utilizan a mí para hacerse terrorismo entre ellos". En plena discusión por el primer lugar de la lista, tanto De Narváez como Solá habían coqueteado con Stolbizer.

Pero una vez que De Narváez y Solá superaron sus diferencias en torno al orden de las candidaturas, y establecieron que el empresario iría como número uno y el ex gobernador como dos, empezaron los problemas con Macri. La última reunión que mantuvieron los tres socios, el miércoles 25 de marzo, terminó con los gritos del jefe de gobierno porteño. Dos días después, De Narváez y Solá convocaron a los medios para anunciar su acuerdo. Macri se enteró mientras jugaba al golf en Mar del Plata y, como pudo, trató de disimular su disgusto.

El presidente de PRO, José Torello, fue el hombre que eligió Macri para tratar de recomponer la relación. No tuvo éxito. El jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, estuvo reunido con De Narváez pero tampoco pudo hacer demasiado. Las últimas esperanzas parecen estar depositadas en el ecuatoriano Jaime Durán Barba, que asesora al mismo tiempo a Macri y a De Narváez.

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