Crece la pulseada por el empleo

Si bien la situación laboral en Argentina no entró en crisis, el Ministerio de Trabajo sabe que tiene que mover bien sus fichas para evitar que las empresas comiencen a despedir personal en forma masiva.
En este contexto, la empresa Alpargatas notificó a sus 410 operarios la reducción de la semana laboral a cuatro días –luego de haber aplicado vacaciones forzosas de 35 días–, mientras que la empresa Volkswagen, con sede en Córdoba, continuará con la suspensión de sus 1500 operarios hasta el 2 de febrero y la autopartista Paraná Metal se encuentra en estado de asamblea, analizando si acepta la suspensión rotativa de su personal, para evitar despidos generalizados. Diversos expertos consultados por Página/12 coincidieron en remarcar que no se está viviendo una ola de cesantías, debido a la intervención del Estado nacional, pero que una vez que transcurra el verano, podría aumentar el desempleo. También destacaron que durante el tercer y cuarto trimestre del año pasado, la tasa de creación de empleo genuino fue una de las más bajas en la era kirchnerista.

“El ritmo de crecimiento trimestral del empleo estuvo en el orden del 0,1 o 0,2 por ciento en comparación con 2007. Este dato no significa negar que entre 2003 y 2005 Argentina haya crecido mucho en la creación de empleo. Sin duda, no puede desestimarse la situación, sobre todo cuando también en esta área se produce un manoseo de la información oficial”, aseveró a este diario el especialista en asuntos laborales Javier Lindenboim.

Por su parte, la economista Marina Dal Poguetto, del Estudio Bein, consideró que es probable que durante el último trimestre del año pasado haya habido “alguna destrucción de empleo”. “Por ahora no se ven despidos masivos, gracias a la contención del Gobierno. Incluso, en lo que es producción de bienes no durables no se ha producido un freno en la actividad. Sin embargo, las empresas que tienen dificultades, en vez de echar personal, están recurriendo a las suspensiones y el adelantamiento de vacaciones”, analizó Dal Poguetto, quien calculó para este año una desocupación cercana al 8,5 por ciento.

Frente a este cuadro de situación, ya son varias las empresas que están tomando medidas en detrimento de sus trabajadores. Los operarios de la planta industrial Alpargatas Textil de Catamarca fueron notificados ayer de la reducción de la semana laboral a sólo cuatro días. “La medida pretende evitar despidos y suspensiones ya que no hay trabajo, ni pedidos pendientes de tela”, señaló Jorge González, secretario general de la Asociación Obrera Textil de la provincia, quien fue el encargado de transmitirle a los 410 operarios la decisión de la compañía. En noviembre del año pasado, los empleados de Alpargatas habían dejado de trabajar los sábados.

Quizás uno de los sectores más golpeados por las consecuencias de la crisis económica mundial, con sus repercusiones en el país, sea el automotor. El Gobierno pudo evitar la pretensión de General Motors de echar a 500 trabajadores de su planta en Rosario. En cambio, en Córdoba la industria acumula 2500 suspendidos (1500 son de Volkswagen, 500 de Iveco y otros tantos de la planta de Renault).

En este sentido, la filial local de Volkswagen, que fabrica cajas de cambios, firmó la continuidad de la suspensión de sus 1500 trabajadores hasta el 2 de febrero. “Mientras tanto, los operarios recibirán el 75 por ciento de sus haberes. Se supone que el 2 de febrero la planta recobraría algún tipo de ritmo porque para esa fecha ya se habrá agotado una parte del stock”, afirmó Daniel Miranda, secretario gremial de Smata.

“El impacto sobre el mercado laboral recién comenzó. Muchos sectores tenían trabajos pendientes de entrega, por eso los ajustes empezarán a sentirse en estos meses. Todo dependerá de cómo reaccione el Gobierno, que más allá de sus paquetes para incentivar el consumo no logra revertir las expectativas negativas sobre la economía”, aseveró el economista de la consultora Abeceb, Mariano Lamothe.

Esta semana será clave para la resolución del conflicto que mantienen los trabajadores de la autopartista Paraná Metal. Luego de la intervención de la cartera laboral que conduce Carlos Tomada, la empresa propuso el congelamiento salarial por un año para evitar despidos, algo que fue rechazado por los obreros. Entre hoy y mañana, los empleados discutirán en asamblea otra alternativa, como es la suspensión rotativa del personal.

“Tenemos una propuesta intermedia del ministerio que nosotros vamos a evaluar, consistente en la suspensión rotativa del personal. Pero todavía debemos determinar cuánto recibirá el trabajador que está parado, y si los que estén activos cederán parte de su salario para compensar el haber de los que paren”, explicó el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Alberto Piccinini.

“Venimos cayendo en la creación de empleo genuino. A pesar del crecimiento del PBI de los últimos dos años (datos que también podrían cuestionarse), la tasa de creación de empleo no fue muy alta. Y ahora, con la posible baja del PBI, la situación es más preocupante”, concluyó Lindenboim.

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