Crece la puja interna entre Bravo y Conti.

Es por el frente bloquismo-PJ. El domingo lo definirá la Convención y se espera un fuerte debate.
Se acerca el domingo y la interna bloquista recrudece. La Honorable Convención resolverá ese día si repite el frente con el justicialismo o si busca otro destino y se para como opositor en las elecciones del 28 de junio. La discusión reavivó las diferencias que mantienen en los últimos años Enrique Conti y Leopoldo Alfredo Bravo, dos de las figuras con más peso en el partido de la estrella. Conti aseguró ayer que están reuniendo voluntades para rechazar la sociedad con el giojismo y acusó al actual embajador de apretar a la dirigencia para que vote a favor del frente. Desde Rusia, Bravo dijo que no le contestará y confió en que se impondrán en la votación.

Conti no es dirigente del partido, pero se mantiene como una de las figuras más destacadas y prometió dar pelea el domingo junto a un grupo de dirigentes -Eduardo Bazán Agrás, Raúl Montero, César Aguilar, entre otros- con los que viene reuniendo trabajando para impedir la amalgama con el PJ que promueve la conducción partidaria. Aseguró que "la mayoría de los convencionales han entendido que el bloquismo tiene que ser oposición, pienso que la no adhesión al frente se va a dar con holgura".

Bravo y Conti eran amigos íntimos y socios políticos, pero a raíz del frente que el bloquismo selló con el PJ en 2007 se distanciaron. Ese año, el segundo terminó su mandato como intendente de la Capital y después de retirarse de la escena pública un tiempo, volvió para reforzar su idea de romper la sociedad.

Ayer renovó sus críticas a Bravo elípticamente. Aseguró que "hay llamados de Moscú a Valle Fértil, a 25 de Mayo, creo que los dirigentes van a plastificar el teléfono y lo van a mandar a un museo, porque es histórica la presión". Y por las dudas, aclaró: "yo estoy hablando de apretadas".

Bravo es, además de embajador en Rusia, el presidente de la Convención. Junto al presidente del partido, Edgardo Sancassani, es el principal impulsor de la alianza con el giojismo y ayer no le quiso contestar a Conti. Se limitó a decir que "he hablando con muchos dirigentes, como lo hago siempre". Sancassani tampoco polemizó y sostuvo que "cada uno se tiene que hacer responsable de lo que dice".

El hijo del Don Leopoldo pronosticó una cómoda victoria para su sector. Sostuvo que "la alianza con el justicialismo le ha hecho bien a San Juan y creemos que no vamos a tener problemas porque en la Convención tenemos amplia mayoría". Apuesta a que el giojismo les de un lugar expectante en la lista de candidatos para persuadir a los convencionales, como sucedió en 2007 cuando Graciela Caselles fue en tercer lugar y resultó electa diputada nacional. Altas fuentes del partido confiaron que el domingo irán a la reunión con la respuesta en el bolsillo, aunque no precisaron si finalmente conseguirán el casillero que esperan -habían pedido el segundo-.

Los convencionales son 113 y para ganar la votación hace falta la mitad más uno de los que asistan. En el sector contista dicen que ya tienen el voto de unos 30, cifra que en el oficialismo aseguran que que no será suficiente porque ellos cuentan como mínimo con 45 o 50 voluntades.

Bravo no estará el domingo por razones obvias y Conti no se sabe. Dijo que intentará hacerse tiempo para ir después de un bautismo que tiene ese día. Por otra parte, ni afirmó ni descartó la posibilidad de ser candidato si se impone la propuesta de no renovar el frente. En ese caso, dijo que primero hay que hablar con otras fuerzas y decidir si se enrolan en algún frente opositor.

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