Crece la presión sobre Berlusconi por el caso Noemi

El ex novio de la joven desmintió al premier y reveló detalles sobre sus encuentros
ROMA.- Como una bola de nieve, y en plena campaña electoral para las elecciones europeas del 6 y 7 de junio, crece el escándalo "papi" para Silvio Berlusconi. Es decir, aumenta la presión política para que el premier italiano explique su relación con Noemi Letizia, una espléndida rubia a cuyo cumpleaños de 18 asistió hace un mes, episodio que provocó la furia de su esposa, Veronica Lario, que pidió el divorcio.

Ayer, después de que el diario La Repubblica publicara una entrevista con un ex novio de la joven, que desmintió totalmente las versiones que había dado el premier sobre el asunto, el Partido Democrático (PD, el principal de la oposición) exigió claridad. "Un hombre político tiene el deber de responder y de decir la verdad. No es posible que la prensa siga haciéndole preguntas, siga demostrándole cómo ha mentido y él siga callando", urgió Dario Franceschini, líder del PD.

Franceschini aludió así a las 10 preguntas que el diario La Repubblica (el más leído después del Corriere della Sera , de centroizquierda) le viene formulando al premier desde el 14 de mayo. Tras publicar un artículo en el que destacaba "las incoherencias del caso Noemi", algo que se está convirtiendo en una verdadera cuestión de Estado, el diario le exigió que aclarara, entre otras cosas, cuándo había conocido al padre de Noemi Letizia y cuándo a Noemi.

No por nada, el propio Berlusconi estaría pensando en presentarse ante el Parlamento para "decir la verdad" sobre el caso Noemi. "Estoy tentado, pero tengo que reflexionar; en todo caso, no será enseguida", dijo anteayer en una entrevista radial.

Berlusconi, de 72 años, con cinco hijos de dos esposas, fama de mujeriego y dotes de seductor, desmintió tajantemente cualquier relación con Noemi Letizia, después que su esposa Veronica lo acusó de "frecuentar menores". En diversas entrevistas, explicó que había ido a la fiesta de 18 años de la joven, celebrada en una discoteca en las afueras de Nápoles, porque la chica -que suele llamarlo "papi", como ella misma contó-, es hija de un matrimonio amigo de él.

En las últimas semanas, sin embargo, salieron a la luz nuevas imágenes que indican todo lo contrario. Noemi estuvo sentada en la misma mesa del premier en una cena que tuvo lugar el año pasado en Villa Madama (algo así como el Palacio San Martín) para las grandes firmas del made in Italy. Además, participó del festejo navideño del Milan, el equipo de fútbol que también posee Berlusconi.

En una extensa entrevista de dos páginas publicada ayer por La Repubblica, Gino Flaminio, un joven de 22 años, ex novio de Noemi, desmintió todas las declaraciones del Cavaliere. Entre otras cosas, contó que el premier no la conoció por medio de amigos, sino porque él mismo la llamó tras haber visto sus impactantes fotos en un book .

Gino afirmó que, desde ese momento, su novia comenzó a hablar varias veces por día por telefonino con el premier, que tenía una "actitud paternal" hacia ella, y le decía que tenía un "rostro angelical y puro". El joven contó que aguantó unos pocos meses esa extraña relación de su novia con "papi", que cambió a Noemi no sólo "en términos morales", según dijo, sino también físicos (al parecer, hubo retoques, labios más carnosos), hasta que la situación terminó con el noviazgo.

Gino no soportó, sobre todo, que el premier se llevara a Noemi y a una amiga a pasar las fiestas de fin de año a su mansión de Cerdeña, donde, al parecer, también había otras jovencitas.

"Berlusconi miente tanto en los asuntos privados como en los públicos, y esto no es aceptable? Decidirán los italianos si a ellos les gusta este comportamiento, o no", dijo el ex premier Massimo D´Alema, del Partido Democrático.

La ex comisaria europea, Emma Bonino, subrayó que "el primer ministro es una persona pública y debe, por lo tanto, aclarar cuanto antes todas las contradicciones y las mentiras que dijo sobre el asunto Noemi".

A pesar de que la situación de Berlusconi parece cada vez más complicada por las revelaciones sobre su relación con la joven, que se suma a las denuncias de corrupción que estallaron la semana pasada en torno del caso Mills, los analistas subrayan que el Cavaliere sigue teniendo una gran popularidad y no corre riesgos de perder las elecciones europeas, sobre todo porque la oposición sigue sin ser una verdadera alternativa.

"La izquierda teme ser barrida y el PD se aferra a los chismes para tratar de parar a Berlusconi", se defendió Paolo Buonaiuti, vocero del premier, y retrucó: "Los italianos les creen a los hechos del gobierno, no a las charlatanerías de la oposición".

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