Crece la presión para reformar el Consejo de la Magistratura

El kirchnerismo pierde poder, mientras la oposición y los jueces impulsan cambios
La derrota electoral del kirchnerismo promete producir un fuerte impacto en la Justicia: en los próximos 30 días, la Asociación de Magistrados presentará en el Congreso un proyecto de ley para reformar el Consejo de la Magistratura, el organismo que interviene en la selección de jueces, promueve su remoción y administra el Poder Judicial.

Sin embargo, la composición del cuerpo, integrado por jueces, abogados, diputados, senadores y un académico, no se modificará en lo inmediato: Diana Conti y Carlos Kunkel, los referentes del kirchnerismo, fueron reelegidos como diputados y tienen mandato en el Consejo hasta fines del 2010. Ni ellos ni ningún otro integrante debe dejar el organismo hasta entonces. Además, los nuevos legisladores, que pueden estar interesados en reformar el Consejo, sólo asumirán en diciembre próximo.

Pero es indudable que el peso específico del kirchnerismo sobre la Justicia no es el mismo después de las elecciones.

En los pasillos de los tribunales porteños ya se habla de la resurrección que tendrán muchas de las causas que investigan a altos funcionarios y la nueva relación de fuerzas empieza a verse dentro del Consejo. El jueves, en la última reunión, el oficialismo perdió dos votaciones. Contra su voluntad, se cerró una causa contra María Romilda Servini de Cubría y otra contra Claudia Rodríguez Vidal, la jueza que había ordenado que el Indec explicara cómo hacía sus relevamientos. Se trató de una reunión inusual porque sólo estaban presentes dos de los cinco kirchneristas, pero se vivió como un adelanto de lo que puede venir.

"Espero que ahora que el Gobierno no tiene poder se le animen algunos jueces", dijo a LA NACION el consejero radical Ernesto Sanz, que afirmó que, incluso con esta ley, los jueces que han querido procesar a funcionarios lo han podido hacer. "Había una cuota de presión del oficialismo, pero también había una cuota de pasividad del Poder Judicial en los casos de corrupción", sostuvo.

El Consejo es un organismo que permite canalizar la influencia política sobre los magistrados: toda designación, ascenso y juicio político debe pasar por allí. Por eso, es objeto de codicia política y la ley que lo instaló, en 1998, fue modificada en 2006, durante la gestión de Néstor Kirchner. Por aquella reforma, el oficialismo ganó poder de veto: ningún juez puede ser elegido ni acusado sin el voto de al menos uno de los consejeros kirchneristas.

Ahora, algunos miembros del Consejo y algunos jueces de la Corte Suprema creen que es necesario limitar el poder del Gobierno.

Conti, en cambio, defiende la reforma de 2006 y se niega a admitir que el resultado de las elecciones vaya a incidir en el organismo.

"Más allá de los mitos, el Consejo, a partir de 2007, alcanzó visibilidad pública, transparencia, produjo reformas como la exhibición de las declaraciones juradas de los jueces, dos acusaciones de juicio político y una treintena de renuncias de magistrados que iban al juicio político seguro", afirmó. Según ella, "eso se logró por un trabajo serio y consensuado de todos los consejeros" y, por eso, "el resultado electoral, más que por este rato, no va a tener incidencia en la actuación del Consejo".

La diputada de la Coalición Cívica y ex consejera Marcela Rodríguez espera que los jueces "reaccionen" después de los comicios. "Ha cambiado el poder del kirchnerismo. Esto debería tener un correlato en la lectura que los jueces hacen ante intentos de amedrentamiento", dijo.

Mientras tanto, los jueces confían en que la derrota del kirchnerismo les permita reformar la ley. El camarista Luis Cabral, que integra el Consejo y es el encargado de redactar la iniciativa de la Asociación de Magistrados, dijo: "Hay que recuperar el equilibrio. Antes, eran 20 miembros; ahora son 13, pero con fuerte presencia oficialista. Planteamos que tenga 16, pero con cuatro jueces, tres abogados y dos académicos, es decir, con menos participación política y que sea conducido por el presidente de la Corte".

Algunos jueces del alto tribunal también creen conveniente recuperar la presidencia del Consejo. Hasta 2006, la cabeza era el presidente de la Corte, pero la reforma de ese año cambió las cosas. "Mantener una completa separación entre la Corte y el Consejo dio lugar a la anarquía e hizo muy difícil administrar el Poder Judicial en forma coherente. Por ejemplo, el Consejo no elaboró el plan edilicio de la Justicia y lo tuvo que hacer la Corte", afirmó un ministro del tribunal.

La UCR anunció que tiene listo un proyecto de reforma, que no incluye a la Corte en el Consejo. Sólo propone añadir dos consejeros: uno por los académicos y otro por los abogados. Pero salvo que el kirchnerismo, debilitado, se avenga a revisar la ley, estas iniciativas deberán esperar hasta el próximo año para ser debatidas.

Los personajes

DIANA CONTI

Diputada kirchnerista

* Cargo : es una de las referencias del oficialismo en el Consejo.

* Futuro : fue reelegida como diputada por Buenos Aires.

* Defiende la reforma del Consejo de la Magistratura y niega que la derrota electoral del Gobierno vaya a modificar la actuación del órgano que regula la actividad de la Justicia.

ERNESTO SANZ

Senador radical

* Cargo : es uno de los más activos opositores en el Consejo.

* Futuro : ganó las elecciones en Mendoza y renovó su banca.

* Muy crítico de la actuación del kirchnerismo en el Consejo, promete que la UCR impulsará una reforma que modifique el peso político en las decisiones relacionadas con la Justicia

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