Crece la preocupación de vecinos por dengue en chatarreras: surge el reclamo en barrio Sarmiento

La nota de este lunes de infoeme.com puso en alerta a muchos. En Chacabuco y Fassina los vecinos denunciaron su caso: hace años que reclaman. Y en plena campaña municipal contra el dengue, muestran las contradicciones. Imágenes del lugar y testimonios de los vecinos.
La proliferación de chatarreras en zonas muy pobladas ya pone en entredicho la efectividad de la campaña contra el dengue en la Ciudad: cada vez son más los vecinos que marcan la contradicción entre lo que el Municipio pide en las casas y lo que se les permite a los depósitos de zonas urbanas muy pobladas.

Luego de la nota inicial publicada por infoeme.com este lunes sobre la situación en el Parque Industrial, vecinos de barrio Sarmiento Norte se comunicaron con esta Redacción para denunciar "una situación todavía peor, porque la zona es más poblada y porque además del problema del dengue estamos asolados por ratas, ratones y hasta comadrejas".

Carlos Alonso, quien vive enfrente de la chatarrera de media manzana recostada sobre Chacabuco, Fassina e Independencia, le dijo a este Diario, señalando la pila de materiales, que "mis amigos ya tienen una cargada: me dicen que en cualquier momento me tapan el sol".

Alonso leyó la primera nota de infoeme.com y convocó a este medio para mostrar lo que pasa frente a su propia casa, en la cuadra de Chacabuco al 4400: "ahí adentro hay de todo y no solamente está el peligro del dengue. Nadie sabe lo que hay dentro y solamente lo conocemos los vecinos, porque en Navidad y Año Nuevo, cuando empiezan a sonar los petardos, los ratones y las ratas se asustan y empiezan a correr a la calle. Y hay que verlos. Son enormes. Y nadie hace nada".

Todos en la cuadra creen que no puede permitirse la chatarrera en el lugar. En eso coincide una de las vecinas, Marcela Riley, quien aseguró que "desde hace mucho tiempo se le viene pidiendo al Municipio el traslado de la chatarrera, pero a pesar de que hace años todos los vecinos firmaron una nota (Helios) Eseverri nunca nos recibió".

La que conoce toda la historia, y está indignada, es Marta Gregorini, quien vive en Fascina entre Chacabuco y Maipú, a 30 metros "de La Chacarita", como ella llama al depósito de chatarra: "me acuerdo que entre todos los vecinos firmamos una nota y se la llevamos al Intendente (Helios Eseverri), pero nunca nos atendió. Hasta agarramos las ratas muertas y se las tiramos al dueño para que las viera".

Alonso y Gregorini le cuentan la situiación a infoeme.com.

"Yo soy pobre, pero mi casa está limpia, y mi patio en condiciones. La Municipalidad dice que por el dengue no hay que tener latitas, ni gomas, ni nada que junte agua y yo tengo el patio perfecto. Y miren esto (señala la esquina donde se asoman las chapas). No tienen idea de lo que es eso. Y yo reclamo por los chicos, porque el barrio está lleno de nenes que pueden ser contagiados", relató.

Marta vive en el mismo lugar "desde hace 41 años y La Chacarita siempre estuvo ahí. Pero antes era una zona mucho menos poblada. Ahora está lleno de casas y de familias alrededor. Somos pobres, pero por eso los chicos no tienen que pasar por esto, y los grandes tampoco, que también estamos expuestos al contagio".

Además, tiene relatos memorables sobre la presencia de roedores en el lugar: "tenía ratones tan grandes adentro que llené la casa de veneno y la dejé cerrada un mes, llena de veneno. Cuando volví, había ratones vivos. Así no se puede vivir".

Marta fue, de los vecinos consultados, la más elocuente: "me acuerdo bien de cuando juntamos las firmas y se las llevamos al Municipio. Ni nos atendieron, pero yo creo que tiene que haber una ordenanza, algo que nos proteja la salud a los vecinos que vivimos acá".

Oficialmente, el Municipio lanzó el 20 de agosto la campaña local contra el dengue, que se basa en destruir cualquier elemento que pueda acumular agua con bordes parejos (latas, tambores, cubiertas, recipientes) ya que la hembra del mosquito que transmite el mal, el Aedes aegypti, está genéticamente programada para pegar huevos en lugares secos a la espera de que el agua de lluvia se acumule, los moje y haga nacer nuevos insectos.

En esa conferencia de prensa, el intendente José Eseverri presentó al director de Zoonosis Rurales de Azul, Jorge Volpe, quien aseguró que los lugares más difíciles de controlar son las chatarreras.

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